Miércoles 21 de julio de 2004

Lula da marcha atrás y renuncia a aumentar el impuesto para financiar la seguridad social

Hace una semana, el Gobierno de Lula da Silva anunció su intención de incrementar el impuesto que deben pagar las empresas para contribuir a financiar la Seguridad Social del 20% al 20,6%. Pero esta iniciativa le reportó pocas simpatías. Las empresas se quejaron, los sindicatos y la oposición también, incluso la idea no gustó en el seno del Partido de los Trabajadores (PT).

Y la presión parece que ha podido con Lula. Hoy el ministro de Economía, Antonio Palocci, ha anunciado que no se incrementará esta tasa y lo ha hecho precisamente el día en que se ha conocido que la recaudación de impuestos aumentó en el primer semestre un 10,36%.

El Gobierno central brasileño ha logrado recaudar en los seis primeros meses del año 153.745 millones de reales (41.549 millones de euros), un 10,36% más que en el mismo periodo del año anterior en términos reales (descontada la inflación).

Se trata de un buen dato que probablemente haya ayudado a Lula a decidirse por renunciar a aumentar el impuesto para financiar la Seguridad Social. Eso y las quejas generalizadas que provocó el anuncio. El propio presidente brasileño tuvo que salir al paso de ellas hace unos días y tranquilizar a las empresas asegurándolas que el Gobierno estudiaría la forma de compensarlas.

También aliados como el presidente del Congreso, el socialista Jaoa Paulo Cunha, o el líder del PT, José Genoinho, criticaron la intención de Lula. Temen que el aumento de impuestos perjudique al crecimiento económico.

BSL MCR

 

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