Viernes 16 de julio de 2004

Vía libre para fusionar sus dos filiales de móviles en el país

Telefónica salva la crisis de CTC Chile en el último minuto

Por Equipo Américaeconómica.com

Telefónica ha podido finalmente salvar el obstáculo del nacionalismo chileno. Tras muchas incertidumbres (la operadora incluso llegó a dar por perdida la votación), la junta de accionistas de CTC aprobó la venta de su filial de celulares a Telefónica Móviles. Ahora, la operadora podrá fusionar dicha sociedad con la nueva empresa recientemente adquirida a Bellsouth.

En las últimas semanas, la presión de los principales lobby financieros chilenos llegó a ser insoportable. Telefónica estuvo a punto de quedarse sin el apoyo de tres de sus bancos más cercanos: Provida, Summa Santander y Habitat, las respectivas gestoras de fondos de pensiones (AFP) del BBVA, primer accionista de Telefónica, el SCH y Citigroup, que trabaja habitualmente con la operadora en sus actividades en Wall Street

Y sin el concurso del BBVA, el SCH y Citigroup (entre los tres controlan en torno a un 17% de CTC), era casi imposible que la compañía española alcanzara el apoyo de dos terceras partes del accionariado en la junta, algo esencial para poder seguir adelante con sus planes.

Telefónica intentó por todos los medios recabar apoyos. La pasada semana adquirió otro 1,5% de CTC en Wall Street y promovió numerosas reuniones para convencer a los accionistas de que la oferta de 1.250 millones de euros era positiva (1.007 millones en efectivo y el resto la asunción de la deuda de la división de celulares).

Sin embargo, en el último momento se aclaró el panorama. En plena junta de accionistas, el gerente de Inversiones de Habitat, Cristián Rodríguez, tomó la palabra para lanzar una nueva oferta. El directivo afirmó que su AFP aceptaría los 1.250 millones de dólares propuestos por Telefónica, siempre y cuando se hiciera cargo de los 51 millones correspondientes a los impuestos derivados de la operación.

La oferta fue rechazada por el grupo de accionistas que lideraban la AFP Cuprum, principal opositora a la venta de la filial de móviles, y Consorcio. Sus representantes protestaron porque no habían sido informados de la oferta y exigieron un pago de 1.500 millones.

Sin embargo, la suerte estaba echada porque Provida, la AFP del BBVA, y Summa Bansander, se adhirieron al plan de Habitat. Buena parte de los tenedores de ADRs, movidos por Citigroup, también respaldaron la oferta. Telefónica aceptó y finalmente el 69,14% de los accionistas de CTC aprobaron la venta.

Para Telefónica, la operación era casi decisiva, porque de no haber salido adelante, no habría podido unir sus dos compañías chilenas. Quizá podría haber optado por vaciar de clientes una de ellas para impulsar la otra, pero con esa política se habría encontrado con un rechazo probable de usuarios y de las propias autoridades reguladoras.

No es la primera vez que Telefónica tiene un problema similar en Chile. En el verano de 1999, la firma española estaba reordenando sus actividades de Internet ante la OPV de Terra. La operadora adquirió las participaciones de esta actividad en todos los países en los que operaba. Al llegar a Chile, las AFPs, incluidas las del BBVA y el SCH, organizaron una campaña de protestas, alegando sentirse engañadas.

Algo parecido sucedió con la Operación Verónica, pues las AFPs se opusieron de tal manera, que Telefónica tuvo que cancelar la adquisición del 100% de CTC.

También Endesa ha sufrido los ataques nacionalistas. En los 90, Summa Bansantander, votó contra Endesa en la pelea por el control de Enersis, pese a que el banco era accionista de referencia de la eléctrica española.

Lo cierto es que en Telefónica se habían pasado toda la semana comentando que “pinta mal”. Pero la última oferta le ha permitido salir triunfante. Ahora se debe enfrentar a nuevos problemas. Telecom Italia, América Móvil (firma de Carlos Slim) y Telefónica del Sur, la operadora que controla Andrónico Luksic, se oponen a que la compañía española fusione CTC Móvil y BellSouth Chile. Nuevas discordias asoman.

 

Accionistas de CTC

1.- Telefónica: Un 44,5% del capital.

2.- AFPs: En torno al 27%.
- Cuprum: 5% de CTC. Controlada por la aseguradora canadiense Sun Life y el grupo local Empresas Penta, ambas con un 31,72%. Penta es propiedad de Carlos Lavin García Huidobro y Carlos Delano Abbot, dos de los principales empresarios del sector seguros de Chile. En el capital de Cuprum, quizá la AFP con mayor presencia de la oligarquía local, están numerosas casas de bolsa locales como Banchile Corredores de Bolsa, BCI Corredor de Bolsa, Inversiones Macro, Larrain Vial o Santiago Corredores.
- Provida BBVA: Un 6,9%. Propiedad de BBVA.
- Habitat: Un 6,8%. Propiedad de Citigroup y la Cámara Chilena de la Construcción.
- Santa María: En torno al 3%. Controlada por ING.
- Summa Bansantander: Cerca del 3%. Propiedad de SCH.

3.- Bolsa de Nueva York (ADR): Cerca del 12,5%.
- Franklin Resources (Templeton): Un 3,43%.
- Capital International: Un 2%.
- Barclays Bank: Un 1%.
- Deutsche Bank: con un 0,7%.

4.- Otros: Un 16%.
- Fundación Arturo Irarrazával: Alineado a Cuprum. Un 1,5% de CTC.
- Consorcio Seguros: Un 1%. Alineado a Cuprum. Controlado por gente cercana a Andrónico Luksic.
- Celfin Capital: Un 0,5%. Alineado a Cuprum. Sociedad del influyente empresario Juan Andrés Camús.
Fuente: CTC, Tanner Inversiones, Reuters, El Mercurio.

 

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