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Viernes
16 de julio de 2004
Las
discográficas y las asociaciones protectoras de derechos
de autor piden
una mayor intervención del
Gobierno
La
industria musical mexicana, preocupada por el aumento de la piratería
Por
María Moral
Los últimos datos sobre la piratería musical en México
son alarmantes: ocupa el tercer puesto en la clasificación
mundial de países con más volumen de mercado musical
ilegal. Por delante se sitúan China
y Rusia (en China el 90% de las copias que se venden son ilegales).
El Sudeste asiático y Europa Oriental (sobre todo Ucrania)
son las principales zonas exportadoras de productos ilegales. En
México no ha habido de momento ninguna detención de
exportadores de piratería musical a Europa o a EEUU, según
ha informado a Americaeconomica el director jurídico
de la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas (Amprofon),
Arturo Díaz. En Paraguay sí se han detectado focos
de mafias que importan y exportan a otros continentes.
Las cifras hablan
por sí solas: en 2003 se comercializaron en el país
azteca más de 70 millones de discos ilegales, que representan
un 60,5% del total del mercado musical mexicano, sin considerar
la piratería por Internet. Tan sólo el 39,5 % corresponde
a las ventas de originales. Mientras que en el año 2000 los
10 álbumes que encabezaban las listas vendieron tres millones
de discos, el año pasado tan sólo llegaron a los 2,1
millones.
El sector que
más se está viendo perjudicado es el mercado latino.
El 69% de la totalidad de los discos de cantantes en español
en México es adquirido ilegalmente. El público prefiere
gastarse su dinero en los originales de habla inglesa (el 78% de
las ventas de discos anglosajones son originales).
Las
causas del rápido aumento de la piratería en Mexico
son básicamente la entrada en el mercado de copiadoras de
CDs a un módico precio, la proliferación de los cibercafés
(actualmente hay unos 1.500, que cuentan con más de un millón
de usuarios) y los puestos callejeros de música, de los que
se ha estimado que existen unos 53.000 en todo México.
Las consecuencias
no sólo se ven en la industria discográfica, que ha
registrado hasta ahora pérdidas de más de 390 millones
de dólares (316 millones de euros). Para la Hacienda Pública
Federal mexicana también supone una merma en la recaudación
por evasión fiscal de más de 105 millones de dólares
(85 millones de euros).
México
ha pasado de ser uno de los mercados musicales más importantes
del mundo a tener que basar su negocio discográfico en la
"importación" de artistas extranjeros. Lejos queda
ya la llamada "Epoca de Oro" mexicana, cuando artistas
como Jorge Negrete, Pedro Infante o Armando Manzanero eran líderes
de ventas, no sólo en Latinoamérica, sino en todo
el mundo.
Actualmente,
en lugar de apostar por nuevos valores nacionales, las compañías
se dedican a contratar a artistas que están funcionando en
otros países, asegurándose de que no les defraudarán
a la hora de vender discos. Y es que sólo seis músicos
mexicanos que fueron lanzados el año pasado lograron colocarse
entre los 100 discos más vendidos.
Está
más que demostrado que la piratería musical está
relacionada con otras redes del crimen organizado. La Federación
Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI), que representa
a más de 1.500 compañías del sector en más
de 70 países, publicó el año pasado el informe
"La Piratería de la Música Comercial en 2003",
donde se recogían varios casos registrados en Italia, Luxemburgo,
Filipinas, España y México que demostraban claramente
el vínculo entre ambas actividades delictivas: por ejemplo,
en México, en el lugar donde fueron detenidas cinco personas
por realizar copias piratas de CDs, se encontraron cinco kilos de
cocaína listos para ser comercializados.
Acciones
para combatir la piratería. Organizaciones como Amprofon
han pedido al Gobierno mexicano que tome medidas para luchar contra
la piratería. Algunas de sus peticiones pasan por que el
Poder Ejecutivo incluya la anti-piratería en su agenda presidencial,
que se dirija a los jueces para que consideren la piratería
como un delito grave y que se difunda una campaña de concienciación
social en los medios de comunicación.
Con el fin de
favorecer a los artistas mexicanos, Amprofon ha cambiado los criterios
para la adquisición de Discos de Oro y Platino. El Consejo
Directivo de la organización acordó que, a partir
del 1 de julio de 2003, es necesario haber vendido 50.000 unidades
por álbum para obtener un Disco de Oro. Con anterioridad
a esa fecha se exigían 75.000. Para el Disco de Platino se
ha bajado la cifra de ventas de 150.000 a 100.000 copias por álbum.
Las discográficas
están interponiendo demandas para lograr condenas que sirvan
de ejemplo a cibernautas que descargan archivos en portales como
Kazaa o Morpheus. Según la Ley Federal de Derechos
de Autor, los sancionados podrían llegar a pagar una multa
de hasta 150.000 dólares (121.500 euros) por canción,
aunque hasta ahora sólo se ha aplicado una sanción
de dos dólares (1,62 euros) por cada tema bajado de la red.
El pasado 6
de abril la Cámara de Diputados de México aprobó
la reforma de la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada,
que incorpora el delito de piratería dentro de su catálogo.
Las ventajas que brinda esta reforma a las industrias afectadas
consisten principalmente en recompensar económicamente a
quien ayude a detener a un delincuente, garantizando además
su privacidad; sancionar, como miembros de una banda de delincuencia
organizada, a aquellos que, siendo tres o más personas, se
reúnan para cometer de forma reiterada este tipo de delitos
y autorizar judicialmente la intervención en los aparatos
telefónicos de los sancionados.
MXC
DTC
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