Viernes, 16 de julio de 2004

 

Jorge Lazarte, analista político boliviano

“En este momento no es viable un golpe de Estado en Bolivia”

Por Norma Domínguez

Lazarte explica la trascendencia del Referéndum del Gas y señala que además de establecer los principios de lo que podría ser la estrategia boliviana en el sector de hidrocarburos en los próximos años, esta consulta también supone implícitamente una petición de apoyo político al Gobierno de Carlos Mesa. Este analista político asegura que, a pesar de la actual volatilidad política en el país andino, hay que descartar que se produzca un golpe de Estado.

 

- Ha habido algunas señales de violencia en La Paz en las vísperas del Referéndum. ¿Cómo esperan que se desarrolle la votación del domingo? ¿Esperan que se desarrolle con normalidad?

- De manera general podemos decir que el Referéndum en Bolivia no es un hecho ordinario, no solamente porque después de 73 años el país va a conocer una consulta de esta naturaleza, sino porque el resultado de una crisis profunda, y el contexto de la misma, probablemente le dan toda su significación.

Luego, por la forma en que el Referéndum ha sido procesado y las resistencia que ha provocado en algunos sectores de la población que, aunque son minoritarios, no hay que descartar que puedan incomodar en algún sentido la realización de la votación del próximo domingo.

Diría que en general el Referéndum no tendrá problemas particulares en su realización, pero pueden preverse algunos intentos muy focalizados (sobre todo en el Altiplano de la ciudad de La Paz y quizás también en el Alto que está junto a esa ciudad y algunos sectores rurales) para impedir el Referéndum.

- ¿Que credibilidad hay que darle a los rumores de golpe de Estado en Bolivia?

- Creo que de pronto adquieren una importancia mayor de la que efectivamente podrían tener, dado este contexto de crisis y de enorme volatilidad política en este momento en el país, pero no parece ser que hubiera algo que pudiera llamarse un proceso conspirativo tendiente a un golpe de Estado. Eso no quita que haya sectores entre los militares retirados, muy minoritarios, que estuvieran muy descontentos con lo que está pasando en el país y anduvieran pensando en esta alternativa.

Pero en este momento, en Bolivia no es viable un golpe de Estado.

- En pocas palabras, ¿qué es concretamente lo que van a tener que votar los bolivianos?. ¿Es correcto decir que este es el “Referéndum del gas”?

- Explícitamente esto debiera establecer las bases o principios a partir de los cuales sea posible definir una política del gas por los próximos años. Pero de manera implícita también se está votando un apoyo político al Gobierno.

Es decir, el Referéndum está adquiriendo sentido de plebiscito. El Gobierno no lo ha dicho de manera tan explícita, pero también tiene ese valor político del que dependería la propia estabilidad gubernamental hacia delante. De manera que se está votando sobre el gas, pero al mismo tiempo se vota un apoyo político suplementario al presidente Carlos Mesa.

Pero quizás la particularidad de este Referéndum, por la forma en como ha sido administrado, es que los problemas a los que está vinculado no van a desaparecer con el mismo, sino que seguramente van a tener su prolongación más allá del próximo domingo, y en lugar de que este acto de votación solucione problemas que tienen que ver con el gas y produzca la certeza de un cierre de esta controversia, que de alguna manera ha dividido a la sociedad boliviana, lo más probable es que a partir de ese día y hacia delante se vayan abriendo nuevos escenarios de conflictos con respecto a este mismo tema.

Por lo tanto, el proceso mismo no va a acabar el 18 de julio, sino que habrá una etapa pos Referéndum donde pueden abrirse nuevos escenarios de conflicto dado que va a tener que intervenir el Parlamento para definir las nuevas leyes de hidrocarburos.

En vista de que muchas de las preguntas que han sido hechas son muy ambiguas, y aunque esto puede llevar a que se sumen los votos a favor de las preguntas hechas, a la larga puede ser fuente de conflictos entre varios partidos políticos, o entre el Parlamento y el Gobierno, y hasta podrían después estar acompañados de nuevas presiones sociales. Y eso, en el contexto de la crisis, puede ser preocupante.


- ¿En qué casos, con qué resultados, el presidente Mesa saldría victorioso y con qué resultados perdería?

- Hasta ahora, la tenacidad del Gobierno le ha dado frutos, a pesar de las observaciones legales que se han hecho (creo que fundadas) y a pesar de las observaciones logísticas en el manejo del Referéndum, y de los problemas políticos que ha tenido que enfrentar, finalmente se va a realizar.

Los sectores empresariales bolivianos (no muy afectos al mismo) finalmente se sumaron y una buena parte de los partidos políticos han tenido que viabilizar la legalización del Referéndum a través de una ley que el Congreso aprobó a última hora. Todos estos hechos hacen que hasta este momento el Referéndum ya resulte exitoso para el Gobierno.

Ahora, para que sea un éxito político importante, tendrían que darse, por los menos, dos condiciones previas, algo que sabremos el próximo domingo: por un lado, una asistencia masiva de la población, y por otro lado que las respuestas resulten positivas uniformemente y que tengan una diferencia importante con respecto a las negativas.

BLV PLT

   

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