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Lunes
26 de julio de 2004
Call-conference en Londres Con un inglés singular, Emilio Botín abrió en Londres el acto de presentación de la compra del Abbey. La ceremonia se celebró en el auditorio del edificio Santander House en el número 100 de Ludgate Hill, en plena City londinense. El presidente del Santander, que llevaba una corbata roja como el resto de los directivos del banco que iban con él, estuvo acompañado en el estrado por su consejero delegado, Alfredo Sáez, que sí mostró mayor destreza con el idioma anglosajón, y Luqman Arnold, consejero delegado del banco británico, que apareció con traje veraniego y sin corbata. Además, participaron en la presentación altos directivos del Santander como José María Fuster y Francisco Gómez Roldán, quienes intervinieron en diversas cuestiones cuando Botín, que estuvo eufórico y dicharachero durante el acto, se lo requirió. Frente a la cúpula de ambos bancos se situaron los analistas financieros. Sin duda alguna, los más activos fueron los representantes del Citigroup, un banco del que la prensa británica todavía espera una contraoferta y que, según algunos comentarios recogidos hoy por los portales financieros del Reino Unido, resultaría el favorito de la mayor parte de los bancos de inversión estadounidenses con participación en el capital de Abbey. Aún así, la opinión más relevante puede ser la de los californianos de Brandes que han comprado acciones de Abbey en bolsa en los últimos meses hasta hacerse con el 8% del capital de la entidad británica. Hasta el momento, en Brandes no han hecho ninguna manifestación al respecto, pero no es casual que el road show que realizarán los ejecutivos del Santander y de Abbey en EEUU se inicie en California y concretamente en San Diego y San Francisco. Hasta dos analistas
distintos del Citigroup plantearon sus cuestiones. Uno de ellos preguntó
al presidente del Santander por qué ahora se daba un
cambio a la estrategia del banco que hasta hoy siempre se había
dedicado a realizar compras en países emergentes. Botín,
sin embargo, le hizo notar que su entidad ya ha realizado compras en Europa,
desde el banco Totta en Portugal, a entidades de financiación al
consumo en Alemania e Italia. Botín, además, le recordó
que el Santander mantiene desde hace 15 años una alianza estratégica
con el Royal Bank of Scotland, lo que le permite tener un conociemiento
del mercado británico mejor que el que tienen otros bancos
extranjeros. Ante las dudas de
algunos expertos de que los accionistas del Abbey podrían no querer
aceptar el canje ofrecido por el Santander porque esto comportaría
recibir su dividendo en euros en lugar de en libras, Botín aprovechó
la conference-call para enviarles un mensaje claro: el Santander
paga dividendos tres veces al año. El presidente del Santander aceptó ser entrevistado por Cantos, la principal fuente de información financiera del Reino Unido. En la entrevista repitió prácticamente el mismo discurso de la presentación y se vio obligado a segurar que tenía la misma opinión sobre las fusiones entre iguales que tenía hace un año, hace tres meses y hace una semana, o sea que no crean valor para los accionistas. Botín remarcó
que la operación con el Abbey es una compra y repitió el
Santander compra el Abbey. Luego dijo que en algunos mercados como
el portugués el Santander no utiliza su marca, sino la del Totta
o en Brasil donde utiliza Banespa. Por esto, en el Reino Unido utilizaría
la del Abbey. ESP EUR BYS |
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