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Martes
27 de julio de 2004
El Santander inicia la conquista de los minoritarios Los dos equipos del Santander y del Abbey comienzan hoy sendas giras por Europa y los países anglosajones para convencer a los inversores del banco británico de la bondad de la oferta de compra realizada por la entidad española. Una tarea que presenta sus dificultades. Los analistas internacionales, más criticos con la parte española de la operación, destacan que los pequeños accionistas del Abbey podrían no estar satisfechos con la oferta del Santander, no tanto por el precio pagado, sino por la manera de pagarlo, es decir en acciones. Algunos apuntaban la posibilidad de una contraoferta por el mismo precio, pero con más porcentaje del pago en metálico. El diario The New York Times, sin embargo, descartaba por completo que el Citigroup vaya a inmiscuirse en la operación, mientras otras voces clamaban por que los bancos británicos se metieran en la puja. Al parecer, hay alguna voz crítica con la operación incluso dentro de los inversores institucionales. Otros rumores apuntan a que el consejero delegado del Abbey, Luqman Arnold, ha decidido quedarse en la entidad hasta mediados de 2005 para terminar de llevar a cabo los ajustes de plantilla previstos en el plan de reestructuración del banco. El Santander, por su parte, tendrá que provisionar 2.100 millones para cubrir los compromisos de pensiones del Abbey. La diversificación del riesgo, la nota positiva. La mayoría de los analistas españoles reconoce un "sentido estratégico" a la operación, pese a los factores de riesgo, sobre todo porque el Santander logrará diversificar su riesgo demasiado expuesto a América Latina. Es el caso de Jaime Zurita, de AFI, quien dijo al diario madrileño El Boletín que también son poco probables ofertas alternativas porque para prosperar tendrían que tener un precio muy elevado. Muchos analistas, a diferencia de Zurita, consideran que el precio que pagará el Santander es demasiado caro. Casi todos coinciden en que la operación será dilutiva del beneficio por acción del Santander durante uno o dos años, aunque no tenga que pagar el fondo de comercio. El chovinismo prima en la prensa británica. Los principales diarios británicos, con el Financial Times (FT) a la cabeza, son muy críticos con la operación. FT destaca que la posibilidad de una contraoferta es muy elevada y además subraya que la operación no se realiza en la zona euro. Según el diario de la City, Botín tuvo que buscarse un banco del Reino Unido porque en los países de la eurozona no le habrían dejado. The Guardian titula por las presuntas pérdidas de 25.000 puestos de trabajo del Abbey y The Times dice que el acuerdo cuenta con el respaldo de los inversores institucionales del banco inglés, pero no con el de los minoritarios. El estadounidense The Wall Street Journal insiste en la dificultad de convencer a los accionistas minoritarios. BYS ESP EUR FZM |
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