Lunes 26 de julio de 2004

Brasil pierde al año 50.000 millones de dólares por evasión de impuestos

La evasión de impuestos es un problema al que tienen que enfrentarse prácticamente todos los países latinoamericanos. En el caso de Brasil, el asunto cobra mayor relevancia en la actualidad por la reciente reducción de la presión tributaria decretada por el presidente Lula da Silva y su consiguiente repercusión en las arcas públicas del país.

Según un informe elaborado por el Instituto Brasileño de Etica (Etco), Brasil pierde al año 50.000 millones de dólares (41.312 millones de euros) por este concepto. El documento será presentado al ministro de Hacienda, Antonio Palocci, el próximo miércoles.

El informe plantea la necesidad de atajar esta sangría. El momento no podía ser más oportuno. El presidente Lula decretó la semana pasada tres decretos para reducir los impuestos que gravan productos como el arroz o frijoles, el material agrícola y el impuesto sobre la renta que pagan los trabajadores. Estas tres iniciativas se traducirán en una pérdida para las arcas del Estado de 2.000 millones de reales anuales (541 millones de euros). Circunstancia agravada por el hecho de que el Gobierno brasileño ha tenido que dar marcha atrás en su proyecto para incrementar el impuesto que pagan los empresarios en concepto de contribución a la financiación de la Seguridad Social.

Otro de los problemas que plantea el documento es la excesiva burocracia y la lentitud del Poder Judicial, lo que se traduce en una menor capacidad de recaudación impositiva. El presidente del Etco, Emerson Kapaz, ha destacado el hecho de que la economía informal provoca una reducción de la productividad en la economía formal que impide a las empresas desarrollar todo su potencial.

Además, destaca que este hecho daña la imagen del país y perjudica las decisiones de inversión de las empresas, principalmente de las multinacionales.

BSL MCR FYM

 

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