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Viernes
30 de julio de 2004
La
puja por las stock options en EEUU y el caso Mannesmann,
últimos escenarios de la presión de estos grupos
La
nueva ofensiva de los lobby tecnológicos
Por
Ryan O'Connelly
No cabe duda. Los lobby se han puesto de moda. Pero no es
algo únicamente exclusivo del ex presidente del Gobierno
español. Los grupos de presión del sector tecnológico
y de las telecomunicaciones han pasado a la ofensiva en EEUU y en
Europa.
En
Norteamérica, el todopoderoso TechNet, un lobby encabezado
por personajes como John Chambers, Carly Fiorina, Craig Barnett
o Jim Barksdale, está en plena batalla con las cámaras
legislativas por el conflicto de las stock options. Los legisladores
quieren que esta forma de retribución pase a computarse como
gasto en los balances de las empresas. Pero las tecnológicas
advierten que, de hacerse este cambio legal, el sector está
amenazado.
Las
tecnológicas han logrado una pequeña victoria en el
Congreso de EEUU, aunque la resolución final se verá
en el Senado.
Pero
el sector ya no es lo que era y la tecnología no brilla como
lo hacía en la era de la burbuja. En aquellos tiempos, los
senadores y congresistas se dejaban querer y día sí,
día también, se hacían fotos en Silicon Valley.
Ahora es muy distinto y los políticos aprovechan cualquier
excusa para no visitar el valle. Las telecomunicaciones ya no están
de moda.
Aunque,
no es el único lobby del sector en EEUU. El poderoso
United States Telecom Association (USTA) ha librado una batalla
judicial contra los ayuntamientos del país por su intención
de desarrollar redes públicas de banda ancha con las que
competir con las empresas privadas. De momento este lobby,
en el que están presentes firmas como SBC, BellSouth o Verizon,
parece haber salido victorioso.
Y
otros grupos de presión siguen ganando presencia. Uno de
ellos es el nuevo Voice on the Net (Von) que incluye a empresas
como AT&T, MCI, Intel o Microsoft. Sus representantes están
presionando al Gobierno de EEUU y a la Comisión Federal de
Comunicaciones (FCC) para que establezca una regulación sobre
la voz sobre IP (VoIP) con una tarificación diferente a la
tradicional. Según ellos, de no ser así, se pondría
un obstáculo al desarrollo de esta tecnología además
de frenar la llegada de nuevas inversiones al sector nacional de
las telecomunicaciones.
También
en Europa los lobby han tenido mucho trabajo. A pocos expertos
les cabe alguna duda de que las patronales tecnológicas y
bancarias alemanas han estado presionando en las últimas
semanas para que la sentencia del caso Mannesmann fuera benévola
para los implicados.
Finalmente
fueron absueltos. De haber sido condenada gente como Josef Ackermann,
Klaus Esser o Klaus Zwickel, el sector de las telecomunicaciones
alemán habría temblado porque, implícitamente,
Vodafone habría sido acusada de soborno. Mal asunto para
el segundo operador alemán de telefonía móvil.
A
su vez, en Francia los lobby de las telecomunicaciones también
presionaron con fuerza sobre el Gobierno en 2003 para que aprobara
el plan de rescate de France Telecom que obligaba a que el Estado
aportase más de 9.000 millones de euros a la compañía.
Ahora, la batalla es contra la Comisión Europea. Bruselas
está dispuesta a obligar a la operadora a que devuelva parte
de ese dinero.
Claro
que, France Telecom no está sola. Tiene el apoyo del Gobierno
de Chirac y de muchas de las operadoras europeas que aún
cuentan con una participación pública mayoritaria.
Cuando las barbas de tu vecino veas pelas...
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