Viernes, 30 de julio de 2004

 

Alejandro Toledo, en su peor momento

Por Juan Varde
(Lima)

 

El presidente Alejandro Toledo afronta la más grave crisis política de su gestión en medio de una catarata de denuncias de corrupción en contra de su Administración que amenazan seriamente la continuidad del ahora frágil Gobierno.

Con apenas un 8% de popularidad, la más baja de América Latina, el mandatario peruano sufrió otro duro golpe al perder en manos de la oposición el control del Congreso. Además, enfrenta fuertes cuestionamientos de sus detractores, entre ellos las del ex presidente Alberto Fujimori, asilado en Japón desde fines de 2000, cuando fue destituido, y al que algunos sondeos lo dan como, sorpresivamente, primero en la intención de voto camino a las próximas elecciones.

El Congreso, ahora presidido por el opositor Antero Florez Araoz, comenzó a impulsar una reforma en el reglamento del Congreso que permita declarar la vacancia presidencial, con una mayoría simple, para lo que es requerido 61 votos.
La posibilidad de que se declare esa vacante, está sujeta a que prosperen las denuncias en contra de Toledo. Sectores opositores consideran que las denuncias de presuntos cobros indebidos de dinero, tráfico de influencias políticas y falsificación de firmas para inscribir al partido gobernante, que salpican tanto a Toledo, a su esposa Eliane Karp, a 18 miembros de su familia y a varios hombres de su confianza, son causas suficientes para promover la destitución del presidente, como ya ocurrió en noviembre de 2000 con Alberto Fujimori.

La Procuraduría del Estado pidió a la Fiscalía Anticorrupción que prohíba la salida del país de la primera dama, mientras que la Justicia dictó una orden para que Pedro Toledo, hermano del primer mandatario, no pudiera dejar Perú. Ambos están siendo investigados por presuntas irregularidades cometidas con fondos del Estado. Dada la extrema situación del presidente, se especulaba con que él aprovecharía su discurso ante el Congreso, conmemorando la Independencia peruana, a efectos de anunciar el adelanto de las elecciones presidenciales (previstas para el primer trimestre de 2006) para noviembre de 2005, sin embargo Toledo no se refirió al tema.

Próximamente se verá una nueva puesta en escena de noviembre del 2000, quizá alguno de los actores repita la obra.

PRR PLT

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