Viernes 13 de agosto de 2004

 

Gobierno y oposición explican a Americaeconomica.com en exclusiva sus planes para consolidar el crecimiento del país

Referéndum en Venezuela: la suerte está echada

Por Gema Velasco

Venezuela se prepara para ir a las urnas. Quedan sólo unas pocas horas para que los 14 millones de ciudadanos llamados a votar decidan el futuro del país. Si la opción ganadora en el Referéndum revocatorio es el "no", Chávez se mantendrá en el poder hasta acabar su mandato en enero de 2007; si triunfa el "sí", el mandatario latinoamericano se irá y se convocarán elecciones generales. Venezuela se juega mucho en este proceso. El mundo observa a esta nación caribeña que el domingo elige, entre otras muchas cosas, su modelo no sólo político, sino también económico. La presidenta de Fedecámaras, Albis Muñoz, en nombre de la oposición, y el presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso, Rodrigo Cabezas, del MVR, en representación del Gobierno, explican a Americaeconómica.com las opciones económicas que defienden.

Ambos bandos tienen programas muy diferenciados. Una de las bazas más importantes de Chávez es su política social con la que se ha ganado el apoyo de las clases más humildes, las que siempre han constituido su base electoral más fiel.

El gasto social. En estos momentos, por ejemplo, el gasto en educación ya alcanza el 7% del PIB, una de las metas fijadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Y por supuesto, el Gobierno de Chávez ha anunciado que no piensa realizar cambios en su política económica si gana el Referéndum. El presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso de Venezuela, Rodrigo Cabezas, del gobernante Movimiento V República (MVR), ha asegurado a Americaeconomica.com que "el gasto social continuará aumentando con miras a que la economía nacional entre en la senda del crecimiento económico".

De forma muy distinta valora la oposición la actuación del Gobierno en esta materia. La presidenta de Fedecámaras ha asegurado a este diario que "este año hemos tenido un gasto público irracional y no enfocado a la inversión, lo que se ha traducido en un incremento del gasto público excesivo". Algo en lo que discrepa Rodrigo Cabezas que afirma que "la política del Ejecutivo está basada en la recuperación de la inversión real, que en los últimos 25 años se ha reducido de forma grave" y afirma que con este objetivo "se ha creado un fondo de desarrollo económico y social con divisas petroleras excedentes".

En cualquier caso, la oposición desmiente las acusaciones lanzadas desde el Gobierno en el sentido de que si llegan a asumir al poder eliminarán los programas sociales. "Nuestra intención es que se racionalice el gasto y enfocarlo a programas de atención social dirigidos, por ejemplo, a las madres, a los niños, a los ancianos...", afirma la presidente de la patronal venezolana.

Las empresas públicas. Tampoco habrá cambios en las empresas estatales en el caso de que Chávez permanezca en el Gobierno. Cabezas afirma que "se mantendrá la misma política. No se privatizará Pdvsa, ni las eléctricas, ni se venderá la participación en Sidor (empresa dedicada a producir hierro)". Y a pesar de los rumores que se han extendido en estos últimos días sobre la intención del Ejecutivo de "nacionalizar" la operadora de telecomunicaciones Cantv, el presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso asegura que "mantendremos el actual estatus de Cantv, donde somos accionistas minoritarios".

Tampoco parece cierto que la oposición tenga intención de privatizar Pdvsa, tal y como se ha insinuado desde fuentes cercanas al Gobierno. Aunque Albis Muñoz reconoce que "lo ideal es que el sector público no fuese empresario", descarta una futura privatización "porque no hay consenso en el país". Los planes para la petrolera son otros: "Volver a funcionar por el principio de la meritocracia". Y para el sector público en general se pretende introducir criterios para racionalizarlo y hacerlo más eficiente.

El mercosur. En lo que sí parecen estar de acuerdo oficialismo y oposiciones es en la necesidad de mantener las relaciones comerciales con sus socios latinoamericanos. El Gobierno de Chávez ha optado por acercarse al Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), bloque con el que ha acordado adherirse como miembro asociado. Y Rodrigo Cabezas reconoce que la aspiración es "que en los próximos años la Comunidad Andina (CAN) se integre al Mercosur. Se trataría de un paso histórico".

Pero aunque a la oposición le gusta la idea de coquetear con el Mercosur, lo que no le agrada tanto es la forma en la que Chávez se ha acercado a este bloque. A juicio de Muñoz, las negociaciones tendrían que tomar en consideración a los sectores a los que afecta la integración con el Mercosur "para ser conscientes de nuestras fortalezas y debilidades a la hora de negociar". La presidente de Fedecámaras denuncia que Chávez "sólo consultó a las cinco empresas más grandes del país, y esto no puede ser. Tiene que imponerse una política integral".

El petróleo y EEUU. No hay que olvidar que Venezuela es uno de los principales exportadores de petróleo del mundo y esto hace que sean muchas las miradas que observan atentamente el desarrollo de los acontecimientos en este país latinoamericano. Uno de estos observadores es EEUU, que parece que no tendrá que preocuparse de nada en este sentido.

Desde el Gobierno se ha querido dejar claro que las relaciones con el Mercosur "no significan que vayamos a dar la espalda a EEUU. Por razones históricas, vamos a ser fuente segura de suministro de petróleo a EEUU. Pero no aceptaremos ningún tipo de injerencia", afirma Cabezas. También desde la oposición se ha querido despejar cualquier duda sobre este extremo. El petróleo seguirá llegando al mercado estadounidense gane quien gane el Referéndum.

Petrosur y Petrocaribe. Tampoco parece que los planes impulsados por Chávez para integrar energéticamente a Latinoamérica vayan a cambiar las cosas, al menos en el corto plazo. Ni uno ni otro bando parece que tiene demasiado claro el proyecto para crear Petrosur (integración de las petroleras estatales de Venezuela, Argentina y Brasil) o Petrocaribe (petroleras estatales de los países caribeños).

Rodrigo Cabezas asegura que son proyectos "que veo más en el medio plazo". Ahora lo que existen son acuerdos energéticos complementarios con países con capacidades petroleras como Brasil, Colombia o México". Y la presidente de Fedecámaras directamente afirma que "no le veo mucha salida (a estos proyectos), sobre todo si se hace a través de los gobiernos". En cambio, desde la patronal sí que consideran factible una integración energética, "siempre que se impulse desde el sector privado".

El FMI, el BM y el BID. Hay otra cosa en la que coinciden el Gobierno y la oposición. No hará falta acudir en el corto y medio plazo al FMI para llevar a cabo políticas de ajuste. Las cuentas parece que salen bien y, según el diputado del MVR, "el crecimiento se profundizará con la victoria de Chávez". Albis Muñoz, por supuesto, no cree que triunfe el presidente en el Referéndum, pero sí que "hay suficientes ingresos y que en los próximos cinco años se mantendrán", por lo que los ajustes que haya que hacer podrán llevarse acabo sin la ayuda del Fondo. Aunque no se descarta que "a lo mejor se acuda al Banco Mundial (BM) o al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para pedir financiación para el desarrollo social".

Cuadro macroeconómico. Parece que ambos bandos son optimistas y confían en las capacidades económicas del país. Según las previsiones oficiales, en 2004 el PIB crecerá un 10%, por encima de lo previsto inicialmente por el Gobierno (6,5%) y la balanza de pagos arrojará un superávit de 23.000 millones de dólares (18.758 millones de euros). Los datos macroeconómicos también son esperanzadores. La inflación se situará entre el 22% y el 23% frente al 27% del pasado año, el tipo de interés de crédito interno se reduce progresivamente y ahora está situado entre el 22% y el 25% frente al 42% de hace unos meses mientras que el desempleo se colocará en diciembre en el 11% tras crearse 550.000 nuevos puestos de trabajo. Además, las exportaciones no petroleras superarán en 2004 los 6.000 millones de dólares (4.893 millones de euros).

La oposición todavía no ha elaborado un cuadro de previsiones macroeconómicas para el caso de que ganen el Referéndum y puedan aplicar su política económica. Esto es algo que quieren hacer conjuntamente con los sindicatos, con quienes pretenden entablar un diálogo social que permita llegar a acuerdos que propicien la recuperación económica y resuelvan el problema del empleo y la inversión. Patronal y trabajadores ya han iniciado la elaboración de un calendario para avanzar en estos objetivos.

El Referéndum. Estas son las opciones. La triunfadora la conoceremos el domingo. De momento, poco más se puede decir sobre este asunto porque ambos bandos insisten en que las encuestas les favorecen. A estas alturas tanto la oposición como Chávez están seguros de su éxito en las urnas. Y también ambos bandos están convencidos de que la tendencia la marcará el voto de aquellos que por una u otra razón no se han pronunciado, el denominado "voto oculto". El problema es que todos se lo adjudican.

Fuentes cercanas al Gobierno aseguran que ese voto es el del "no", el de las personas que no pueden manifestar su disposición a votar a favor de Chávez "porque los despiden". El mismo argumento utiliza la oposición desde donde se asegura que "las últimas concentraciones a favor del Gobierno no son ni la sombra de lo que una vez fueron, tanto en cantidad como en actitud y fuerza de mensaje".

No obstante, aunque ambos bandos hablan de triunfo, son prudentes a la hora de presentarse como vencedores. Los sondeos, según las fuerzas opositoras, dan por perdedor a Chávez, "eso sí, con un margen de diferencia no muy alto". Desde los sectores cercanos al presidente se manejan en cambio otros datos. El embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Jorge Valero, ha llegado a asegurar esta semana que el Departamento de Estado de EEUU ha hecho circular una noticia, según la cual, se reconoce ya el triunfo de Chávez.

Desde Washington, por cierto, se sigue con especial nerviosismo el desenlace del Referéndum. Además, de estar atentos a lo que pueda ocurrir con su petróleo, temen que el proceso derive en un conflicto en el país.

El secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, ha afirmado en un comunicado que "si (la consulta popular) se conduce de manera libre, justa y transparente, este referéndum será un paso importante hacia una solución pacífica, electoral, democrática y constitucional de la crisis política que afecta a Venezuela desde hace tiempo".

Según algunas interpretaciones, esta frase, y sobre todo el uso del condicional, reflejan las dudas de la Casa Blanca sobre el proceso electoral. Desde Washington también se han señalado y denunciado presuntos "ejemplos de acoso e intimidación" contra ciudadanos venezolanos por parte del Gobierno de Chávez.

También existe temor en Venezuela. En las calles se percibe tensión e incertidumbre. Los ciudadanos no saben qué va a pasar tras la celebración del Referéndum. "Puede pasar cualquier cosa", según reconocen fuentes de la oposición. Ante esta perspectiva, desde varios sectores consultados por Americaeconomica.com, se asegura que "la gente siente temor por lo que pueda suceder y se prepara realizando compras nerviosas".

Estas mismas fuentes afirman que todavía no se ha producido el desabastecimiento en las tiendas y supermercados, pero que sí se ha apreciado un aumento de las compras compulsivas porque "no se descarta que pueda haber una reacción violenta tras conocerse los resultados".

Los resultados. Precisamente la publicación de esos resultados se ha convertido en otro elemento de tensión añadido tras la decisión de la opositora Coordinadora Democrática (CD) de comenzar a informar sobre las votaciones a partir de las dos de la tarde del domingo 15 de agosto en boletines que se transmitirán cada hora. El Consejo Nacional Electoral (CNE) montó en cólera y su presidente, Francisco Carresquero, llegó a amenazar con bloquear las señales de transmisión de los medios de comunicación locales si informan sobre los primeros resultados.

Fuentes consultadas por este diario cercanas a la oposición aseguran que el objetivo es "presionar para evitar que ocurra lo mismo que con los reparos (validación de firmas para convocar el revocatorio)". En ese momento, y cuando todo el mundo tenía los resultados, incluyendo el CNE "de mayoría oficialista", fue necesaria la "fuerte participación de los observadores internacionales para que se reconociera la victoria obtenida por la oposición en esa traba más". Estas mismas fuentes afirman que "mantener la información guardada en momentos de tanta presión puede generar violencia".

Curiosamente uno de esos observadores internacionales a los que aludían las fuentes, el Centro Carter, ha apoyado en esta ocasión al Consejo. Su representante en Venezuela, Francisco Díez, ha pedido a las formaciones políticas que no se adelanten resultados y que se respeten las normas del CNE para la emisión de boletines informativos. Según las mencionadas normas del organismo, en los siete días anteriores a la votación no pueden publicarse encuestas y tampoco se pueden anunciar resultados preliminares ni proyecciones antes del primer boletín oficial del CNE.

Al final parece que la oposición se ha relajado un poco y desde la CD se asegura que dará al CNE "el tiempo normal, natural, razonable, legal y suficiente" para ofrecer los resultados. Sólo falta saber qué entiende por "razonable" la Coordinadora. Pronto lo sabremos. La suerte para Venezuela ya está echada.

VNZ MCR PLT

 

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.