|
Viernes
13 de agosto de 2004
Los
ingresos por comisiones, los más afectados a medio plazo
La
gran banca mundial se prepara para una futura guerra de precios
Por
Americaeconomica.com
Los próximos cinco años pueden resultar decisivos
para los grandes bancos mundiales, según la opinión
de algunos expertos. La homogeneización de las técnicas
de gestión, la similitud de los productos y el acercamiento
a los mismos modelos para atenuar los riesgos, junto a la entrada
en vigor de las nuevas normas de contabilidad en Europa, podrían
dar un vuelco a un negocio en el que, especialmente en el segmento
de la banca minorista, lo único que resulta ahora decisivo
es el precio que soportan los clientes y la fuente de ingresos que
puede verse más afectada por este incremento de la competencia
serían los ingresos por comisiones.
La
semana pasada, el presidente del Hong-Kong Shangai Bank Corporation
(HSBC), principal banco británico y tercero del mundo por
capitalización bursátil, Sir John Bond, puso de manifiesto
algunos de estos temores en la presentación de resultados
de esta entidad. En su opinión, la posibilidad de que los
acuerdos de Basilea II (BIS II) permitan una gestión de riesgo
más individualizada va a usarse para aumentar los excedentes
de capital. Un colchón que puede ser necesario en el futuro
a medio plazo, cuando las incipientes tendencias que se detectan
hoy se manifiesten con toda su crudeza. Y más aún,
cuando la previsible subida de los tipos de interés de referencia
en todo el mundo empiece a limitar la demanda de crédito.
La
importancia de las redes de sucursales también podría
ganar peso, según Bond, que cree que los recortes de costes
aplicados por las principales entidades bancarias mundiales en los
últimos años están a punto de llegar al límite
máximo posible. Según las estimaciones de los técnicos
de HSBC, los cinco mayores bancos del mundo por capitalización
bursátil podrán generar un excedente de capital de
unos 60.000 millones de dólares en los próximos dos
años.
Y esta
será la principal munición a utilizar en la guerra
de precios que se avecina y que, como decíamos al principio,
se materializará fundamentalmente en la capacidad de cada
entidad para aplicar recortes sustanciales a las comisiones que
actualmente carga sobre sus clientes.
Las
posibilidades que aún pueden derivarse de una utilización
más intensiva de la tecnología sólo servirían
en algunos mercados, fundamentalmente los de los países en
vías de desarrollo donde, todavía se trabaja con unos
márgenes muy altos, pero en los que la inestabilidad financiera
y los riesgos son directamente proporcionales a estas cifras.
Aunque
la misma fórmula podría servir también en mercados
tan desarrollados, y con bancos generalmente considerados entre
los más eficientes del mundo, como el británico, por
ejemplo.
Santander-
Abbey. Esta sería la opción que el presidente
del grupo bancario español Santander, Emilio Botín,
planea introducir para gestionar Abbey, si finalmente la oferta
de compra realizada a finales del pasado mes de julio tiene éxito.
Según
publicaba este fin de semana el diario Daily Telegraph
en una reunión mantenida por Juan Inciarte, miembro del comité
directivo responsable de la estrategia en Europa del Santander,
con altos cargos del Tesoro Británico, el ejecutivo español
habría asegurado que la entidad de la que forma parte esta
dispuesta a aumentar la cuota de mercado de la entidad británica
que piensa adquirir y para hacerlo no dudaría en trabajar
con unos márgenes más reducidos de los que ahora posee
su competencia en las islas.
Unas
intenciones que, según algunos observadores del Reino Unido,
dejan clara la intención del banco español de iniciar
a la mayor brevedad una guerra de precios en este mercado bastante
parecida a la que definió el presidente de HSBC en su discurso
de la semana pasada.
Y este
podría ser uno de los motivos por los que varios bancos de
Reino Unido, entre los que según las últimas informaciones
estarían HBOS, Lloyd´s y hasta el Royal Bank of Scotland,
preparan contraofertas sobre Abbey para intentar abortar el éxito
de la operación de compra planteada por el banco español,
cuya resolución podría cambiar las fórmulas
tradicionales del negocio bancario británico.
BYS
EUR INT
|