Lunes, 23 de agosto
de 2004
El
PIB de Venezuela crece un 13,6% en el segundo trimestre
Mientras la mayor parte de la oposición venezolana sigue empeñada
en recopilar pruebas que demuestren un posible fraude masivo en el Referéndum
del pasado domingo, en el que los partidarios del actual presidente
Hugo Chávez vencieron con holgura (un 59% de los votos contra
un 41%), las buenas noticias en todos los ámbitos se acumulan
en el entorno de un gobierno que cada vez se siente más fortalecido.
Hoy le tocaba el turno a la economía. Según los últimos
datos oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV), el Producto Interior
Bruto (PIB) de Venezuela creció en el segundo trimestre del presente
ejercicio un 13,6%, marcando el segundo periodo consecutivo de tres
meses en el que el crecimiento económico del país supera
el 10%.
Aunque en este caso,
la cifra es mucho menor que el 35% en que aumentó la producción
de Venezuela en el primer trimestre del año. Sin embargo, quizá
sea más significativa para los analistas. Al fin y al cabo, los
espectaculares números conseguidos en los tres primeros meses
del año deben ponerse en relación con el devastador estado
en el que se encontraba el tejido productivo del país en 2003,
tras la huelga que sacudió Petróleos de Venezuela (Pdvsa)
durante dos meses. Un conflicto laboral que, según el Gobierno
venezolano, le habría costado al país más de 10.000
millones de dólares (8.121,5 millones de euros) de ingresos,
al rebajar en un 95% la producción petrolífera del país.
Y tampoco hay que olvidar una inestabilidad social y política
que, junto a algunas controvertidas medidas del Gobierno, como la imposición
de un estricto control de los cambios de divisas que aún se mantiene
todavía, provocó una caída del PIB del 28% en el
último trimestre del pasado año, por ejemplo.
Desde luego ahora las cosas han mejorado sustancialmente. Sin embargo,
muchos analistas consideran que el actual crecimiento económico
de Venezuela no se está consiguiendo sobre unas bases verdaderamente
saneadas. Se señala, por ejemplo que el aumento del gasto público
del 81% (hasta 8.600 millones de dólares), este año, tiene
demasiado que ver con el crecimiento. Y esa generosidad, parece demasiado
relacionada con la necesidad de ganar el Referéndum revocatorio
y hasta podría convertirse en un obstáculo, más
que en algo verdaderamente favorable.
Aunque muchos matizan
estas críticas porque el aumento experimentado por los precios
del petróleo, (más de un 50% en lo que va de año)
es una fuente generadora de munición que permite estas alegrías.
Además, con o sin restricciones de cambio, esa riqueza también
esta llegando con nitidez, a la clase media antichavista. Un grupo social
que al llevar el peso del tirón de la demanda privada, y del
aumento del consumo, ha beneficiado indirectamente a su irreconciliable
enemigo.
Las otras referencias
macroeconómicas del BCV ilustran perfectamente este proceso,
en este periodo, las ventas minoristas han aumentado un 59%, con respecto
a los mismos meses del año anterior. Y algunos artículos,
como los coches de lujo, han experimentado aumentos superiores a la
media. En este caso, del 95%.
Y el optimismo oficial está desbordado. Los técnicos del
Ministerio de Finanzas esperan para este año un incremento del
PIB de cerca del 10%, después de que la economía se contrajera
en 2002 y 2003, casi un 9% anual.
Pero las buenas impresiones van un poco más allá. Los
economistas del chavismo están convencidos de que la racha seguirá
en 2005, aunque con mucho menos vigor, ya que para ese periodo han previsto
un crecimiento que quedaría fijado entre el 3% y el 5%.
VNZ
MCR PLT