Martes 24 de agosto de 2004

Lavagna vuelve a enfrentarse a las provincias argentinas

La visita del director gerente del FMI, Rodrigo Rato, a Argentina, tendrá consecuencias para los Gobiernos provinciales. Rato habría sugerido al ministro de Economía del país, Roberto Lavagna, una mejora de la situación fiscal de las provincias para facilitar el acuerdo con el organismo internacional.

Aparentemente, la estrategia de la organización en el país austral habría dejado de lado en los últimos tiempos algunos problemas estructurales como la recaudación fiscal o el peso de la deuda externa.

Sin embargo, algunas fuentes cercanas al proceso, citadas por la prensa local, aseguran que la sugerencia de Rato abriría con mayor facilidad las puertas de la revisión del acuerdo de asistencia financiera.

Según estos expertos, el fondo basa su idea en las últimas cifras oficiales de los expertos económicos del Gabinete de Néstor Kirchner que indican una mejora significativa en las cajas provinciales.

Pero las deudas contraídas por estos departamentos, buena parte de ellas con el Gobierno central, condicionan sus posibilidades. Además en el FMI se conoce la tendencia de los poderosos gobernadores, especialmente los peronistas, supuestamente más cerca del partido en el poder, a realizar una especie de desobediencia financiera crónica, como forma de asegurarse su continuidad política en cada feudo.

Sin embargo, la mejora de la economía argentina parece conceder, por primera vez en muchos años, el beneficio de la duda a las administraciones regionales.

Los datos demuestran que, en el primer semestre del año, el conjunto de los gobiernos regionales acumula un superávit primario de 5.953 millones de dólares (4.905 millones de euros), una cifra que hace pensar a los expertos que, a día de hoy, los gobiernos provinciales tendrían bastantes posibilidades de llegar al equilibrio entre ingresos generados y pagos pendientes.

El 'apostolado' del ministro. Lavagna ha mantenido a lo largo del mes de agosto varias reuniones con distintos responsables económicos de gobiernos provinciales. Su 'apostolado' se concentró en explicarles que era fundamental que durante lo que queda de este año mantengan la mezcla de austeridad y capacidad inversora que les ha llevado a obtener los buenos resultados registrados en el primer semestre.

Los números mágicos son los siguientes: un aumento de los ingresos del 39% con respecto al mismo periodo de 2003, por un incremento del gasto de sólo el 19%. Pero el ministro argentino duda de que, tras la mejora experimentada por las cuentas de sus feudos, los gobernadores vayan a mantener el resto del año esta política sensata.

La historia demostró muchas veces la facilidad de los gobernadores para usar su poderío político en beneficio propio y para sacar ventaja de las negociaciones con los responsables del Gobierno central, a los que casi siempre han conseguido exprimir en el momento preciso.

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