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Martes
24 de agosto de 2004
NOTA
OFICIAL DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO DE CUBA
(Del domingo 22 de agosto de 2004)
El pasado día 14 de agosto, el Ministerio de Relaciones Exteriores denunciaba
a la opinión pública internacional rumores que circulaban en medios de
la mafia terrorista de Miami que indicaban que la Presidenta de Panamá,
Mireya Moscoso, indultaría a los terroristas presos en Panamá y que esta
decisión se tomaría entre el 15 y el 30 de agosto.
En las últimas horas han tomado fuerza en Panamá y Miami los comentarios
sobre la inminencia del indulto a los cuatro Terroristas anticubanos.
En círculos contrarrevolucionarios en Miami se habla con seguridad de
que Mireya Moscoso cumplirá su compromiso de indultar a los terroristas
en los próximos días antes de culminar su mandato.
Amigos en Panamá han confirmado los mencionados rumores y aseguran que
la Presidenta panameña, ha tomado ya la decisión de indultar a los
terroristas de origen cubano, Luis Posada Carriles, Gaspar Jiménez Escobedo,
Pedro Remón y Guillermo Novo Sampol; detenidos, enjuiciados y sancionados
en la República de Panamá por intentar asesinar al compañero Fidel, en
ocasión de la Cumbre Iberoamericana realizada en ese país, y en el que
hubieran sido masacrados también, cientos de hijos de esa hermana nación.
El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia esta nueva afrenta al
pueblo cubano y reitera que, de producirse el indulto a los terroristas
presos en Panamá, la responsabilidad histórica y las consecuencias que
se deriven de esta indigna decisión caerán enteramente sobre la presidenta
Mireya Moscoso y su gobierno. El pueblo de Cuba, que ha sido víctima del
terrorismo más feroz durante más de cuatro décadas, los familiares de
los más de tres mil muertos causados por acciones terroristas, los miles
de heridos, no podrán comprender nunca este acto infame y traidor de la
señora Moscoso.
La presidenta panameña cargará con el estigma y la inmoralidad de haber
liberado a asesinos confesos, a terroristas de la peor calaña.
Pasará a la historia como benefactora del terrorismo y de estos
connotados criminales de origen cubano.
La infamia que está a punto de ejecutarse no solo constituye una aberración
desde el punto de vista político sino también desde el punto de vista
legal, vale la pena señalar que en Panamá, el indulto, de acuerdo con
lo que establece la legislación de ese país, es una atribución del Presidente
de la República, la cual para que pueda ser ejercida, requiere que el
proceso judicial haya concluido y exista una sentencia firme. Este no
es el caso del proceso contra los mencionados terroristas, el cual aún
se encuentra en fase de apelación. De manera que, el otorgamiento del
indulto en este caso, sería un acto contrario a la propia legislación
panameña.
Resulta sumamente esclarecedor comprobar que el pretexto que han estado
utilizando desde el principio los abogados defensores de los terroristas,
de que estos son unos ancianos enfermos es, precisamente, el que pretende
utilizar la Presidenta para justificar su "gesto humanitario".
Este elemento sería suficiente para confirmar de dónde provienen las presiones
y el chantaje político que mueve todo este caso.
La perfidia y falacia con que se ha planificado este indulto, no podría
reflejar mejor la podredumbre ética y moral que acompaña a esta decisión.
La liberación de los terroristas ha sido insistentemente exigida a la
presidente Moscoso por la mafia contrarrevolucionaria de Miami y los cabecillas
de las bandas terroristas que desde allí operan. Se ha conocido que la
hermana de la presidente panameña, la señora Ruby Moscoso, se mantiene
en comunicación constante con la contrarrevolución miamense y ha sido
pieza clave en las gestiones para su liberación.
Es ampliamente conocido que durante la visita del Secretario de Estado
de los Estados Unidos a Panamá con motivo del Centenario de la República,
en su entrevista con la Presidenta Mireya Moscoso, éste solicito la liberación
de los cuatro terroristas después que concluyera el juicio.
En el marco del actual contexto electoral estadounidense, la Administración
Bush, busca afanosamente los votos y el dinero de los sectores más
recalcitrantes de la población de origen cubano de la Florida. Esta Administración
norteamericana ha demostrado con creces que en aras del logro de sus objetivos
políticos, no se detiene ante principios éticos, morales o del derecho
internacional.
Desafortunadamente, la presidenta panameña, en franco desconocimiento
de la digna lucha que muchos gobiernos y pueblos en el mundo llevan a
cabo contra el terrorismo, da la espalda a la justicia, a las víctimas
de las criminales acciones de estos terroristas, al pueblo cubano, al
pueblo de Panamá y a todos aquellos que honestamente luchan contra este
flagelo mundial.
Para el pueblo de Panamá nuestro eterno agradecimiento por habernos acompañado
durante todos estos largos años con su solidaridad y apoyo. El pueblo
y gobierno cubanos siempre sabrán distinguir entre las acciones del heroico
pueblo panameño y la perfidia de sus gobernantes.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba en nombre de los familiares
de las víctimas de los actos de terrorismo cometidos por estos asesinos
y de todo el pueblo cubano, llama a la opinión pública internacional y
a todos los gobiernos del mundo a condenar e impedir esta irracional decisión
de la
señora Mireya Moscoso.
Deseamos por último advertir, con toda seriedad, que si no se rectifica
la decisión tomada, y se lleva a cabo el indulto de los monstruosos criminales
mencionados, las relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y
la República de Panamá quedarán automáticamente rotas en el mismo instante
en que se produzca la noticia.
La Habana, 22 de agosto de 2004
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