Viernes 20 de agosto de 2004

Los inversores creen que la reforma es fundamental para acabar con la deuda externa

La economía de Brasil se verá favorecida con la reforma del sistema de pensiones

Por Americaeconomica.com

El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil confirmó el miércoles la constitucionalidad del decreto aprobado por el Gobierno de Lula da Silva que fija un impuesto del 11% sobre los ingresos de los pensionistas. Los mercados y la banca de inversión internacional han reaccionado con euforia ante la noticia, que permitirá al Ejecutivo brasileño recaudar unos 18.500 millones de dólares (14.997 millones de euros) adicionales en los próximos 16 años.

El decreto, que es parte de la reforma general del sistema de pensiones públicas que aprobó el Congreso de Brasil en diciembre del año pasado, había provocado una demanda de inconstitucionalidad promovida por la Asociación de los Miembros de Ministerio Público y la Asociación de los Procuradores de la República.

El fallo del Tribunal favorable al Gobierno ha considerado el hecho de que el impuesto sólo se cargue sobre los pensionistas que cobran más de 1.440 reales brasileños mensuales (391,45 euros), como un garante del cumplimiento de los mandatos constitucionales.

Una reforma similar de las pensiones ya fue promovida por el ex presidente Fernando Henrique Cardoso a finales de la década de los 90, pero el STF falló en contra de su puesta en marcha.

En diciembre de 2003 Lula logró que su proyecto fuera aprobado por el Congreso, con el consiguiente beneplácito de los inversores, que ven en esta reforma una medida para acabar con el déficit. Ahora, la entidad judicial más importante de Brasil ha retomado la demanda de inconstitucionalidad después de que el 26 de mayo el proceso fuera suspendido cuando el magistrado Cezar Peluso pidió más tiempo para estudiar a fondo el caso.

Esta decisión judicial ha tranquilizado a los inversores que la consideraban básica para medir las posibilidades que tiene el Gobierno de Lula de afrontar el pago de una deuda externa que suma más de 430.000 millones de dólares (348.573 millones de euros).

La noticia ha provocado una subida inmediata del 0,2% en la cotización del real que hace dos días había marcado un máximo de tres meses al cambiarse a 2,980 unidades por dólar, con lo que la divisa brasileña se ha apreciado ya un 3,7% frente a la divias de EEUU en los dos últimos meses.

El bono brasileño de referencia, con vencimiento en 2040, también ha reaccionado positivamente con ganancias de precio que han reducido su rentabilidad hasta el 10,42%. La reforma, según el gobierno, producirá un ahorro para las arcas públicas de 56.000 millones de reales (17.700 millones de dólares) en los próximos 20 años, al poner topes a las pensiones que percibirán futuros empleados estatales, aumentar la edad de retiro e imponer un impuesto de 11 por ciento sobre los haberes de los jubilados que reciban mensualmente más de 1.440 reales.

BSL

 

   

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