| |
|
Viernes
20 de agosto de 2004

Descubrió
la estructura geométrica del ADN
En
la muerte de Francis Crick
Por
Alberto Miguel Arruti
Precisamente
en este verano, ha muerto en San Diego (EEUU), a los 88 años,
el científico británico Francis Crick. Los medios
de comunicación dieron, como es lógico, la noticia,
pero en muchas ocasiones no resaltaron la importancia de la labor
que Crick había llevado a cabo.
Junto
con el biólogo estadounidense James Watson, Crick descubrió
en 1953 la estructura geométrica del ADN, hecho que, como
se ha afirmado, "constituye la auténtica piedra angular
de la biología contemporánea, cuyas implicaciones
están abriendo desde hace tiempo todo tipo de posibilidades
en la comprensión de los organismos y en el tratamiento de
enfermedades", como ha escrito Sánchez Ron. Como sucede
con frecuencia en la ciencia, este descubrimiento había tenido
un precedente, pues el ADN había sido identificado como sustancia
transmisora de la herencia en 1944 por Oswald Avery, Colin MacLeod
y Maclyn McCarthy.
El ADN, o ácido
desoxirribonucléico, está formado por dos cadenas,
cada una de las cuales se encuentra constituida por cuatro compuestos
químicos, llamados adenina, guanina, citosina y timina. Todos
ellos son combinaciones de carbono, nitrógeno, oxigeno, hidrógeno
y fósforo. El esqueleto de la cadena está construido
a base de una alternancia regular de ácido fosfórico
y un azúcar, la desoxirribosa. Exceptuadas las bacterias,
el ADN aparece en los cromosomas, que son las unidades, que se encuentran
en los núcleos de todas las células gracias a las
cuales los caracteres biológicos se transmiten de padres
a hijos.
En 1909, Wilhelm
Johannsen introdujo el término gen, para designar las unidades
de material heredado. Un gen es un conjunto de pares de bases a
lo largo de un trozo de ADN. En los seres humanos existen unos 400.000
genes diferentes, cada uno agrupa entre 2.000 y dos millones de
pares de nucleótidos, que es el conjunto de una molécula
de ácido fosfórico, una molécula de desoxirribosa
y una base.
Por los años
70, aparecieron una serie de técnicas que hacían posible
manipular el ADN en tubos de ensayo. Fue posible sustituir un segmento
de ADN de una célula por uno de otra. Al organismo que surge
de este proceso se le llama transgénico.
Puede afirmarse, sin exageración, que el descubrimiento de
Francis Crick y James Watson constituye el principio de una nueva
concepción de la biología que no ha hecho nada más
que comenzar. En 1962, recibieron el Premio Nobel de Medicina.
Pero, como ha
escrito Nadrian C. Seeman, "el ADN no sólo contiene
el secreto de la vida. Con él podrían crearse también
estructuras y dispositivos nanométricos". Así
aparecen una serie de aplicaciones del ADN, como son la construcción
de dispositivos cuyos elementos esenciales tienen dimensiones de
entre 10 y 100 nanómetros. Y estos dispositivos ofrecen multitud
de aplicaciones, como la construcción de mallas, que podrían
utilizarse pares alojar varias moléculas biológicas
en una formación ordenada, que imitase un cristal. Se podrían
sintetizar materiales, hechos de ADN, cuyas estructuras estuvieran
diseñadas con precisión molecular.
La nanotecnia,
basada en el ADN, tiene ante sí el reto decisivo de trasladar
los logros bidimensionales, más o menos alcanzados, al espacio
tridimensional. Nos encontramos ante un futuro repleto de realidades,
de promesas y de esperanzas.
DTC
INT |
|
|