Viernes 20 de agosto de 2004

Chávez relanza el proyecto de la gran petrolera pública Latinoamericana

Petroamérica, a punto de hacerse realidad

Por Americaeconomica.com

La posibilidad de que las grandes petroleras estatales de Latinoamérica integren sus operaciones en el marco de un gran holding común está cada vez más cerca. En julio, representantes políticos de Argentina, Brasil, Venezuela y Bolivia firmaron una declaración en ese sentido, que cobra más actualidad ahora que un fortalecido Hugo Chávez parece dispuesto a utilizar la potencia petrolera de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) como eje de su política exterior en la región.

La integración con Enarsa, la petrolera creada por el mandatario argentino, Néstor Kirchner, avanza a toda velocidad. Junto a los convenios firmados que permiten que el crudo venezolano llegue puntualmente a las centrales térmicas del país austral se anuncia ahora la creación de una empresa conjunta entre Enarsa y Pdvsa para adquirir las 900 gasolineras que Shell tiene en Argentina. Alí Rodríguez, presidente de la petrolera venezolana, ha anunciado que viajará a Buenos Aires en los primeros días de septiembre para cerrar esta operación y definir la alianza con Enarsa en la que, en principio, los venezolanos acturán como refinadores del crudo.

Por su parte, el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, no parece dispuesto a que el aumento del precio del crudo se traslade a los consumidores del país austral. Y sabe cómo conseguirlo. Fuentes cercanas a este político han asegurado a Infobae que Lavagna planea aumentar en un 5% los impuestos que gravan las ventas de crudo refinado y que sólo se replantearía esta decisión si las compañías que se dedican a este negocio, fundamentalmente Esso y Shell, se comprometen a invertir en el país para asegurar el suministro. Los ejecutivos de ambas empresas se encuentran con un problema difícil. Sobre todo, porque la tendencia alcista de los precios del petróleo les ha hecho acumular en un par de meses una deuda con las productoras, como Repsol YPF, de más de 200 millones de dólares (161,72 millones de euros).

Los problemas de las compañías dedicadas a refinar petróleo se extienden por todo el subcontinente. La mayor compañía estatal de Perú, Petroperú, reconoció esta semana que si su Gobierno no toma medidas para impedir la subida del precio del petróleo, entraría en una grave crisis y podría verse obligada a cerrar sus refinerías, con la consiguiente falta de abastecimiento de crudo. Petroperú se ve muy afectada por la subida del precio del crudo, ya que no posee pozos de petróleo, sino que se limita a refinar crudo para producir sus derivados. El 50% de esta materia prima la consigue en los mercados internacionales y el resto lo compra a las empresas extranjeras que extraen petróleo en el país.

Pero volvamos a Shell. Su salida de Argentina es segura. De hecho, la petrolera angloholandesa quiere vender la mayor parte de sus activos latinoamericanos y ya ha empezado a hacerlo. La Empresa Nacional del Petróleo de Chile (ENAP) ha anunciado esta semana que, en asociación con el grupo peruano Romero, ha adquirido la división de combustibles de Shell Perú por 41 millones de dólares (33,17 millones de euros). A través de su filial de refinerías, ENAP compró una red de 165 gasolineras en Lima y en el litoral peruano, además del negocio de distribución mayorista de derivados del petróleo que tenía la filial peruana de la multinacional estadounidense Shell y que suministraba a combustible a los sectores de manufacturas, minería y pesca.

Representantes de ENAP aseguraron que la división de combustibles de Shell Perú recién adquirida ya ha sido fusionada con el negocio de carburantes del grupo Romero, el principal consorcio industrial peruano. La compañía resultante de la alianza entre ENAP y Romero liderará el mercado de distribución de combustibles peruano al hacerse con una cuota de mercado del 20%, según informa Reuters.

Como decíamos antes, la llegada de Pdvsa a Argentina, gracias a las gasolineras de Shell está hecha. Pero Chávez ambiciona más y los problemas energéticos de sus vecinos le proporcionan una buena oportunidad. Venezuela, siendo el quinto país exportador mundial de crudo, puede ser un socio importante para solucionar los problemas de suministro de la región.

La próxima semana se dará un impotante paso para la integración energética del bloque suramericano con la celebración de la segunda reunión de los países miembros de Petrocaribe (República de Granada, Barbados, San Vicente y Las Granadinas, Trinidad y Tobago, Jamaica, Antigua y Barbuda, Bahamas, Dominica, Suriname, Guyana, Santa Lucía, Belice y Saintt Kitts y Nevis).

El primer encuentro celebrado en julio en Caracas y promovido por el ministro de Energía y Minas de Venezuela, Rafael Ramírez, supuso el establecimiento de las bases para firmar futuros acuerdos bilaterales, asegurar el suministro energético y consolidar la creación de Petroamérica. Una de las metas de la reunión fue desarrollar, a través de la experiencia venezolana, iniciativas para ayudar a los miembros de Petrocaribe a mejorar sus ingresos por comercializar crudo.

Venezuela juega también un importante papel en el suministro energético de Cuba, país con el que firmó en 2000 el Convenio Integral de Cooperación, por el que Pdvsa se comprometía a suministrar petróleo diariamente a la isla a un precio preferente, a cambio de que Cuba ofreciera a Venezuela asistencia técnica en distintos campos, uno de ellos el sanitario. Alrededor de 10.000 médicos cubanos ofrecen sus servicios en los barrios más pobres de Venezuela y su labor ha sido fundamental para que Chávez ganase el Revocatorio.

Otro de los países promotores de la petrolera latinoamericana y que ha sido foco de tensión por la cuestión energética ha sido Bolivia. El Congreso boliviano debatió el miércoles el Proyecto de Ley de hidrocarburos presentado por el presidente del país, Carlos Mesa, tras los resultados del referéndum sobre el gas del pasado 18 de julio. El proyecto ha provocado varias protestas en los sectores sociales y sindicales, que piden que se expropien las concesiones petroleras que el Estado ha concedido a las empresas extranjeras.

Carlos Mesa se ha negado a eliminar esas concesiones y la principal fuerza política de la oposión, el Movimiento al Socialismo (MAS), pide que los hidrocarburos vuelvan a manos del Estado. Mientras se debate el Proyecto de Ley, un grupo de 300 campesinos tomaron el martes el control de tres campos petrolíferos para reclamar el reparto de tierras por parte del Gobierno.

También tuvo lugar el martes la sexta subasta anual de licencias de explotación y producción de petróleo de Brasil, con la participación de 24 compañías, el doble que el año pasado. La mayoría de las adjudicaciones fue a parar a la compañía estatal brasileña Petrobras, aunque las demás compañías petroleras se mostraron mucho más activas que en otras ocasiones, debido a las enormes posibilidades existentes en algunos bloques que Petrobras había entregado a subasta. Petrobrás pagó el precio más alto, 82 millones de dólares (66,4 millones de euros). Le siguió un consorcio encabezado por la petrolera estadounidense Devon Energy Corp. Devon derrotó a Petrobras en la subasta de un bloque en el que la empresa estatal brasileña actuaba en consorcio con la española Repsol YPF.

Antes de la puja de licencias, el mayor sindicato petrolero brasileño mantuvo una huelga de 24 horas entre el lunes y el martes en protesta por la subasta de unos pozos ubicados en las cercanías de las grandes reservas de Petrobras.

Los pasos para la creación de Petroamérica se están dando en un contexto en el que los precios del barril de petróleo se están disparando en los mercados mundiales. En el caso del texas, el petróleo utilizado en EEUU, que se encuentra ahora en su coste más elevado de los últimos 21 años, la posibilidad de que antes de final de mes su valor ascienda a 50 dólares ya no parece tan lejana.

En los primeros cambios de hoy el texas cotizaba a se mantenían los 49,27 y los cruces tendían al alza. Esta cifra marca un incremento del 8,9% desde el pasado 30 de julio. En el mismo periodo, el coste del barril de brent ha aumentado un 9,04% y vale ya 44,80 dólares. Los expertos aseguran que junto a las incertidumbres políticas que afectan al suministro desde Irak, Venezuela, o Rusia, y algunos desastres climáticos coyunturales hay que considerar el imparable aumento de la demanda mundial que impulsan las necesidades energéticas de nuevos actores como India y China y viejos conocidos como EEUU.

De hecho, hace unos días los expertos de la Agencia Internacional de la Energía elevaron su previsión sobre la demanda mundial de crudo para este año en un 0,9% hasta 82,2 millones de barriles diarios. Dos millones más de los que habría ahora en el mercado, incluso considerando que la OPEP introdujera los 0,5 millones adicionales que prometió para este mes. Otros factores alcistas serían la cercanía del invierno en el hemisferio norte, y la caída de las reservas de EEUU. Un panorama perfecto, en opinión de algunos analistas para abonar la estrategia de los especuladores cuya acción condiciona la evolución de los mercados.

En medio de la confusión y la incertidumbre que provoca este imparable aumento de los precios del crudo, algunas autoridades económicas mundiales intentan lanzar mensajes de optimismo. Hoy, el comisario de Economía de la UE, Joaquín Almunia, ha asegurado que las alzas del coste del petróleo impedirán el repunte de la economía europea en 2005. En el mismo sentido, el director gerente del FMI, Rodrigo Rato, ha declarado en una entrevista concedida al Periódico de Cataluña que las recientes turbulencias en los mercados de combustible no han hecho variar, de momento, las previsiones sobre el crecimiento ecónomico mundial de la institución para 2005 fijadas en un 4,6%.

INT NPM TGC

   

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