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Viernes
20 de agosto de 2004
El
nuevo director gerente del FMI, Rodrigo Rato, anuncia que viajará
a Argentina para entrevistarse con Roberto Lavagna
Duelo
de titanes Por
J. Jameson
El
anuncio oficial de que la próxima semana el nuevo director
gerente del FMI, Rodrigo Rato, visitará Argentina ha despertado
expectación en la comunidad financiera internacional. La
suspensión de las negociaciones del nuevo tramo del acuerdo
de ayuda financiera centrará las reuniones del político
español con el ministro de Economía argentino, Roberto
Lavagna, en un entorno de tensión, en lo que muchos consideran
el primer gran reto de Rato en su nuevo cargo.
Los
resultados que obtenga pesarán en la valoración histórica
de su trabajo. Pero
algo parece haber demostrado ya: el político español
no teme los retos.
Según
un comunicado oficial del organismo, el político español
pasará por el país austral a finales de agosto, como
parte de una gira relámpago en la que también se incluyen
Uruguay y Brasil y que culminará con su participación
en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico
que se celebrará en Chile entre los días 1 y 3 del
próximo mes de septiembre.
La visita
de Rato a Buenos Aires ha sido anunciada un día después
de que la prensa local se hiciera eco de algunas filtraciones que
ponían de manifiesto el malestar del Gobierno de Kirchner
con la nueva dirección del FMI, tras la suspensión
sine die de las negociaciones de la cuarta revisión del programa
de asistencia financiera. Una circunstancia que ha despertado el
interés inmediato de la comunidad financiera.
Los
hombres del ministro de Economía del país austral,
Roberto Lavagna, aseguran que el nuevo director gerente del Fondo
llega con la misión de reducir taxativamente la exposición
crediticia de este organismo y de cerrar el grifo de los créditos.
Por
eso, según argumentan estos funcionarios, el FMI utiliza para el caso argentino
la coartada de los derechos de los acreedores. Aun así, recuerdan que apoyaron
en su momento la candidatura del español y esperan que Rato acepte las
pretensiones argentinas de refinanciar hasta 2014 los pagos del principal de la
deuda pendiente, unos 13.000 millones de dólares (10.538,3 millones de
euros), con el compromiso de que para ese momento se habrá cancelado del
todo.
Lavagna ha dejado caer en alguna reunión con los representantes de los
acreedores la posibilidad de mejorar las actuales condiciones de reestructuración
de los pagos de la deuda, si el Fondo acepta sus condiciones. Rato, por su parte,
no ha hecho ninguna declaración al respecto. El
encuentro entre ambos políticos, calificados de hábiles negociadores,
despierta un gran interés en la comunidad financiera, donde, como decíamos
al principio se piensa que Argentina, y la resolución de este conflicto,
va a ser el primer gran reto al que tenga que enfrentarse el nuevo director gerente
del Fondo.
Mientras,
los contendientes van sumando apoyos para el combate. Lavagna consiguió
ayer jueves el respaldo de varios grupos empresariales argentinos,
reunidos en Mendoza, que aseguraron que la interrupción de
las negociaciones con el Fondo ha resultado un mazazo para sus planes
de inversión. Rato recibió el apoyo de John Taylor,
el subsecretario del Tesoro de EEUU, que advirtió a Argentina
que no le conviene en absoluto defraudar al FMI.
RGT INT PLT MCR |