Viernes 27 de agosto de 2004

Wall Street recibirá a Bush con menos entusiasmo de lo previsto

Cuando apenas faltan unas horas para que comience la Convención Repúblicana en Nueva York, el fervor de la comunidad financiera de Wall Street hacia la causa republicana se ha entibiado.

Por otra parte, el aumento de la pobreza en EEUU es otra baza para John Kerry.

La comunidad financiera de Wall Street tradicionalmente ha sido una gran donante de las campañas electorales republicanas, pero parece que el fervor se ha ido enfriando cuando faltan apenas unas cuantas horas para que comience en Nueva York la Convención Republicana.

El déficit público, que Bush ha disparado hasta máximos históricos (cerca de medio billón de dólares), y el unilateralismo de su política exterior no gustan a los hombres de negocios.

Un buen ejemplo de este cambio de orientación en Wall Street es, como apunta Financial Times, el del director ejecutivo de Merrill Lynch, Stan O’Neal, quien el año pasado colaboró activamente a recaudar cuatro millones de dólares para la causa republicana en una cena ofrecida en la Gran Manzana.

O’Neal ya no ha captado más fondos para el partido y sus amigos señalan que ya no apoya a Bush.

La Convención comenzará mañana con la desagradable noticia para los republicanos: el número de pobres en EEUU creció en 2003 en 1,3 millones hasta casi 36 millones, el 12,5% de la población.

Y ya hay 45 millones de americanos sin seguro médico, el 15,6% de la población.

Kerry debería rentabilizar estos (y otros) números y no confiarse, como señala una columna del Washington Post titulada: “Los demócratas se preguntan: ¿Cómo vamos a perder contra este idiota (Bush)?”.

PLT USA

 

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