Viernes, 27 de agosto de 2004

 

El caradura Bouher

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)

El caradura de la pasada semana (nominado y premiado por el gran público) ni lo voy a mencionar. Ya no es noticia. El de esta, sin embargo, no es otro que Richard Bouher, vocero alterno del Departamento de Estado de EEUU, quien siguiendo instrucciones superiores tuvo que tomar un megáfono y ofrecer 50.000 dólares de ayuda humanitaria al pueblo cubano ante los desastres que el huracán Charley nos dejó a su paso.

La única y pública ayuda que esta vez nos ofrecieron ha venido directamente de la Casa Blanca estadounidense. La vida te da sorpresas, como dice la canción. Vaya, directamente del eterno enemigo imperialista. Un huracán-sorpresa, con muchos y variados imprevistos. El único, creo recordar, en que nadie ni nos ofreció un clavo o una botellita de agua potable. Y encima, la “ayuda” gringa, gubernamental.

Hay que tener la “jeta” de cemento resistente a radiaciones o de lo contrario, ese humor negro de regalar mata cucarachas en una casa donde la abuela se acaba de envenenar tomándola porque pensó que era leche de búfala.

Esta “donación simbólica” ocurre precisamente en instantes en que la Administración estadounidense trata de hacer perecer por asfixia económica a la República de Cuba y entre una de sus medidas se encuentra la reducción de las visitas de cubanos a sus familiares en la isla.

El pueblo cubano sabe en carne propia lo que significa perjudicar a la familia cuando en ella hace acto de aparición la política. La maniobra de los 50.000 dólares es parte de ese rejuego que, como otros conocidos, no logran convencer ni al tonto de la vecindad.

Míster Bouher, usted me suena un poco a “hard-face”.

BSL PLT MCR

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