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Viernes
3 de septiembre de 2004
Becky
Armendariz, la aspirante de George Bush a la FCC
Una
hispana, candidata a presidir la telefonía estadounidense
Por
Ryan O'Connelly
George W. Bush
prepara cambios en la Comisión Federal de Comunicaciones
(FCC) para su segunda legislatura. Al menos si gana en las elecciones
del mes de noviembre. Y los candidatos para suceder a Michael Powell,
hijo del secretario de Estado Colin Powell, como presidente de la
autoridad estadounidense de las telecomunicaciones, empiezan a surgir.
La primera en
salir al escenario ha sido Becky Armendariz Klein, una hispana de
ascendencia vasca actualmente candidata republicana al Congreso
por el estado de Texas.
Los acontecimientos
parecen confluir en ella. Según reflejaba la prensa estadounidense
hace pocos días, pese a no ser favorita para ganar el escaño
en los comicios legislativos frente al candidato demócrata
Lloyd Doggett, Armendariz Klein, está recibiendo numerosas
donaciones para su campaña electoral por parte de la mayoría
de las empresas de telecomunicaciones y eléctricas de EEUU.
Incluso de fuera de Texas.
AT&T, SBC
(la principal operadora de Texas), Verizon, BellSouth, Qwest Communications,
Time Warner, Covad, el fabricante de equipos Qualcomm, Allegiance
Telecom, American Electric Power, Centerpoint Energy, Exelon, TXU
(la gran eléctrica texana), Teco Energy... la lista de donantes
para la candidata republicana es casi inacabable.
A finales del
mes de junio, Becky Armendariz Klein había recibido ya más
de 450.000 dólares.
Según
algunos expertos, los directivos de todas estas empresas parecen
apostar por la candidatura de la vasca a presidir la
FCC. Y hay que llevarse bien y fomentar unas relaciones cordiales.
Están invirtiendo en su futuro dijo recientemente
a The New York Times el ex senador demócrata Gene
Kimmelman, actualmente a cargo de una poderosa asociación
de consumidores en EEUU.
Pero, ¿por
qué donan también dinero las eléctricas si
aspira a presidir la FCC? Parece claro. En los círculos financieros
de EEUU dan por hecho que si Armendariz Klein no se hace con la
presidencia de la CMT estadounidense, pasará a ocupar un
asiento en la Comisión Federal Regulatoria de la Energía.
Por ahora, la
propia Becky Armendariz Klein se niega a comentar su posible nombramiento
y se limita a decir que todo no son más que especulaciones,
insistiendo en que su objetivo es llegar al Congreso estadounidense
tras las próximas elecciones.
Contactos.
No obstante, ha habido contactos. Armendariz Klein se reunió
hace algunas semanas con John Montford, uno de los abogados del
lobby de SBC en un club de San Antonio. Precisamente, la operadora
texana ha donado en torno a 10.000 dólares a la campaña
de la aspirante republicana.
En este sentido,
algunos observadores han recordado que SBC y otras compañías
telefónicas han criticado con dureza a los actuales miembros
de la FCC por haber mantenido unas tarifas de interconexión
para sus rivales excesivamente bajas, incluso por debajo de costes,
para promover la competencia.
Quizá
ahora, las empresas del sector buscan más comprensión
de la FCC. Y Becky Armendariz Klein puede convertirse en la cabeza
visible. Hay que llevarse bien o, al menos, lo mejor posible con
el que manda.
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