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Viernes, 3 de Septiembre de 2004
AMERICA EN FOCO Panamá: bien de familiaJuan
Varde La sombra del controvertido e influyente general Omar Torrijos Herrera, se pasea por Panamá. Que su hijo extramatrimonial Martín haya llegado al poder apoyado por la fuerza de su apellido, no es ninguna revelación. La presidenta saliente Mireya Moscoso es, cual historia singular, viuda de un ex jefe de Estado, Arnulfo Arias, que fue derrocado por el padre del actual presidente. El socialdemócrata Martín, de 41 años, empresario vinculado con negocios marítimos y de la construcción y formado en EEUU, graduado en Economía en la Universidad de Texas, se encuentra con el enorme desafío de sacar al país de una difícil crisis económica y política. En los cinco años que durará su mandato, deberá enfrentar un cuadro de pobreza que afecta al 40% de los 2,8 millones de habitantes panameños, un desempleo superior al 14% y gestionar un millonario proyecto de ampliación del canal interoceánico. Torrijos recibe un país sumido en el mayor endeudamiento de su historia, en medio de escándalos por el manejo de las finanzas públicas y de la liberación de un grupo de presos cubanos acusados de terrorismo, una decisión que provocó la ruptura de relaciones con Cuba e inconvenientes en la relación con Venezuela. El ya presidente de Panamá acusó a su predecesora de aplicar una política de “mano dura” contra la delincuencia, pero comprensiva con los delincuentes de cuello blanco, los narcotraficantes y los terroristas. Martín Torrijos reiteró su compromiso de corrupción cero en el Gobierno, prohibiendo a los funcionarios y ministros recibir regalos o favores de particulares, empresarios o proveedores del Gobierno y aseguró que la partida de gastos reservados del presidente no será secreto de estado, declarará la guerra a la corrupción y la impunidad. La justicia espera a los culpables. En lo referente a la política regional, Torrijos confirmó su decisión de restablecer relaciones con Cuba y normalizarlas con Venezuela. Apoyado en una imagen de juventud y con la firme promesa de renovar la desacreditada política de su país, Torrijos, del partido Revolucionario Democrático, obtuvo un amplio triunfo en los comicios con el 47,7% de los votos. Pese al antecedente de su padre, Martín es el único de los seis hijos del general que ha incursionado en política. Martín Erasto Torrijos Espino, salió al ruedo político en 1994 como viceministro de Gobierno y Justicia del Gobierno del presidente Ernesto Pérez Balladares, su correligionario del PRD el partido mayoritario en la nación caribeña. Ocupó ese cargo ministerial con un bajo perfil, hasta que en 1998 ganó la postulación presidencial del PRD, aunque en 1999 quedó relegado por Mireya Moscoso a un segundo lugar en las elecciones presidenciales. La historia vuelve a repetirse y el pueblo panameño sólo aspira a un final feliz. PNM PLT
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