Martes, 14 de septiembre de 2004

El temible huracán Iván sólo rozó la isla de Cuba

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)

Después de varios días de extrema preocupación popular y gubernamental, el destructivo huracán Iván, apodado “el terrible”, optó en su siniestra trayectoria hacer un giro y sólo rozar el extremo más occidental de la isla de Cuba para continuar esta madrugada camino del Golfo de México.

A su paso por el Caribe, el balance de Iván es de unos 70 muertos y varios miles de millones de dólares en pérdidas

Aún así, este meteoro, considerado por los especialistas como uno de los más brutales formados en el Atlántico en toda la historia, consiguió penetraciones del mar en casi toda la costa sur cubana desde la provincia oriental Santiago de Cuba, donde borró del mapa 13 viviendas, hasta en la provincia occidental Pinar del Río, en la que impulsó ayer las aguas del mar hasta 500 metros tierra adentro.

Vientos superiores a los 260 km. por hora, que llegaron a alcanzar los 315 km/h., torrenciales precipitaciones y marejadas de hasta 10 metros de altura fueron el sello distintivo de este fenómeno que no pasó de cinco en la categoría internacional Saffir-Simpson porque esta concluía en el mencionado número.

Las autoridades cubanas, con gran experiencia en estos avatares, fijaron tres direcciones principales de trabajo: evitar pérdidas de vidas humanas, proteger los bienes económicos y proseguir en la fase de recuperación. En total, más de millón y medio de personas fueron evacuadas hacia sitios seguros de habitabilidad, alimentación y asistencia médica.

Hace poco menos de un mes, la provincia de Pinar del Río y otras vecinas se vieron afectadas por otro huracán, el Charley, que provocó pérdidas por más de 1.000 millones de dólares (816 millones de euros) y que, a pesar del esfuerzo de reconstrucción aún tenía zonas carentes de electricidad y damnificados sin hogares a la llegada de Iván.

Hasta el momento, resulta imposible cuantificar los daños, toda vez que el huracán se encuentra en fase de salida de Cuba camino del Golfo de México, país que ha decretado la fase roja de emergencia en sus costas de Yucatán.

Ciudad de La Habana, un objetivo que hubiera ocasionado daños de consideración dado el estado tan deplorable de sus viviendas, respiró con calma cuando Iván cambió su mortífera trayectoria hacia el oeste, aunque la lluvia no dejó de cesar hasta la retirada total del fenómeno atmosférico en la madrugada de hoy martes.

Hasta ayer en la noche, se vivía “una situación significativamente complicada meteorológicamente”, según María del Carmen Concepción, máxima dirigente del partido comunista en Pinar del Río. Y en cuanto a víctimas mortales anunciaba que hasta ese momento, a las 20:30 horas de ayer, no se había reportado “ni un lesionado”.

En la capital cubana fueron tomadas todas las medidas para disminuir los efectos devastadores que provocaría Iván a su llegada y miles de personas fueron albergadas en instituciones del Gobierno y la gran mayoría en casas de amigos, familiares o vecinos que ofrecieron voluntariamente sus viviendas.

Sin ron y con rebajas pintorescas. Por vez primera en La Habana, ante la inminencia de un huracán, fueron evacuados los vecinos de los edificios altos de pisos superiores al quinto y, contrariamente a la preferencia popular, fue suspendida la venta de rones. Algunos productos alimenticios fueron rebajados de precio, no así las útiles baterías. Y si de rebaja se trata, pues hasta los arbolitos de Navidad bajaron de precio para asombro de los clientes apremiados por realizar otras compras.

Muchos habaneros se fueron ayer algo más tranquilos a la cama. Hasta Pinar del Río ya comienzan a llegar brigadas de otras provincias para levantar de nuevo los tendidos eléctricos y recomponer lo destruido. La gente de a pie, y otro tanto las autoridades gubernamentales y políticas, no dejan de preguntarse cuándo cesará esta arremetida de huracanes y pocos, muy pocos, se han enterado de que cerca de las Islas Vírgenes Británicas hay una nueva depresión tropical con un primer aviso para el Caribe oriental.

CBB

 

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