Martes 14 de septiembre de 2004

División entre los representantes de los acreedores de Argentina

El Comité Global de Tenedores de Bonos Argentinos (GCAB, por sus siglas en inglés) parece haberse dividido. La componente más dura, liderada por el copresidente del GCAB, Nicola Stock, ha mostrado su desacuerdo con el también copresidente del GCAB, Hans Humes, quién dijo ayer que el Comité podría aceptar la oferta de reestructuración del Gobierno argentino sin cambios relevantes.

Stock ha asegurado, en cambio, que el Comité está dispuesto a hacer caer el canje de deuda si Buenos Aires no se acerca a sus posiciones. Una hipótesis que no parece realizable, sobre todo después de que ayer el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, reiterara que el Gobierno no volverá a negociar con los acreedores y que su propuesta ya no es mejorable.

El nuevo foco de tensión llega en un momento delicado para Argentina que está a la espera de que el próximo viernes el FMI se pronuncie sobre la petición de Buenos Aires de aplazar el vencimiento de parte de sus deudas con el organismo multilateral. El FMI ha puesto como condición para ayudar al país austral que alcance un acuerdo con los bonistas.

Además, el mismo viernes el Gobierno presentará al Congreso el Presupuesto para 2005, con un superávit fiscal primario del 3%. Otra decepción para el Fondo que pidió a Kirchner que elevara esta meta.

RGT PLT MCR

 

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