Miércoles 15 de septiembre de 2004

Argentina vota su Presupuesto bajo la sombra del FMI

El Ejecutivo de Argentina presenta hoy el Presupuesto de 2005, que deberá votarse en el Congreso ante la atenta mirada de los miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI). Los resultados de la votación en el Congreso repercutirán, entre otras cosas, en la decisión que tomará el viernes este organismo para aplazar el pago de parte de la deuda que Argentina debe al Fondo.

Al cierre de esta edición aún no hay noticias del resultado final, pero todo apunta a que será aprobado. La polémica con el FMI por el Presupuesto se ha desatado por la cantidad de dinero que Kirchner pretende destinar a sus acreedores para cancelar la deuda declarada en suspensión de pagos en diciembre de 2001. Recientemente, el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, anunció que dedicaría a este fin unos 2.500 millones de dólares (2.040 millones de euros), lo que supondría duplicar esta partida con respecto al Presupuesto del pasado año.

El FMI reclamó que en el Presupuesto de 2005 se incluyese un 3,2% para pagar a los acreedores, pero Lavagna anunció que el superávit fiscal sería del 3% del Producto Interior Bruto (PIB), del que sólo un 2,7% se destinaría al pago de la deuda pública. Aunque parece seguro que el FMI aplazará, al menos por cuatro meses, el pago de la deuda que el país mantiene con este organismo, aún habrá que esperar al viernes para ver qué decide finalmente.

Mientras tanto, el FMI ha presentado hoy su Informe Anual sobre la estabilidad financiera mundial, donde ha exhortado a los países con economías emergentes a que realicen reformas en sus sistemas financieros para garantizar la confianza de los inversores internacionales.

El FMI se ha reservado un capítulo de su informe para Argentina, donde ha calificado de frágil su sistema bancario por la escasez de inversiones que se realizan en el país. Según el FMI, esta falta de dinero en las entidades financieras, unida a la insolvencia de Estado, puede llevar a que Argentina vuelva a tener serios problemas económicos que se agravarán con la salida de las empresas internacionales que actualmente invierten en el país.

Además de las llamadas de atención del FMI, Kirchner ha sufrido hoy otro golpe, esta vez de mano de los sindicatos, con los que se ha reunido para discutir el aumento del salario mínimo interprofesional. Las esperanzas que los sindicatos tenían puestas en el incremento del salario mínimo no se han correpondido con lo que el presidente argentino les ha dicho. Kirchner les ha pedido que reduzcan sus expectativas salariales porque el año entrante el Estado no tendrá recursos suficientes para poder llevar a cabo el aumento que solicitan.

La posición de Kirchner como líder izquierdista también se ha visto hoy dañada como consecuencia de la negativa del Premio Nobel de Literatura José Saramago a asistir al III Congreso Internacional de la Lengua, que se celebrará en Argentina entre el 16 y el 20 de noviembre. La razón por la que Saramago ha denegado su asistencia ha sido que no fuese invitado al evento su compañero Gabriel García Márquez, lo que parece ser un guiño de Kirchner a EEUU, dado el rechazo del país norteamericano por el escritor colombiano como consecuencia de su amistad con Fidel Castro.

RGT PLT TGC

 

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