| |
|
Viernes
10 de septiembre de 2004
En
vísperas de las elecciones municipales en Brasil
Una
semana accidentada para Lula
Por
Americaeconomica.com.
Hace
18 meses que el presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da
Silva, llegó al poder entre promesas de pacto social y reforma
agraria. Ahora, cuando faltan sólo unas semanas para las
elecciones municipales, que se celebrarán el próximo
3 de octubre, los sectores sindicales inician una campaña
para pedir que Lula cumpla su palabra: un gran pacto entre trabajadores
y empresarios y un mayor gasto social del país.
Luis
Inácio Lula da Silva fue recibido con grandes aplausos en
desfile del Día de la Independencia en Brasilia. Pero entre
las ovaciones, se oyeron también los gritos de los sindicatos,
que se manifestaban ese mismo día en las principales ciudades
del país en protesta contra la gestión económica
del presidente brasileño.
Pero la visión optimista de Lula en el 182 aniversario de
la Independencia Brasileña, que destacó los excelentes
resultados económicos en el primer semestre de 2004 e insistió
en que la economía del país se recupera, ya que ha
crecido un 4,2% respecto a la primera mitad de 2003, estuvo empañada
por los miles de sindicalistas, campesinos sin tierra y desempleados
que llenaron las calles de las principales ciudades brasileñas
con pancartas en las que se podía leer: "Abajo el modelo
económico de Lula y del FMI". El lema del movimiento
social que encabezaba la marcha, "El Grito de los Excluidos",
y que representa a la población más pobre de Brasil,
era "Brasil: Cambio que vale la pena, el pueblo lo hará".
Los
manifestantes pedían que el presidente cumpla sus promesas
electorales y que la esperada reforma agraria llegue de una vez
a un país que mantiene la cuarta peor tasa de distribución
de la riqueza del mundo.
Las
manifestaciones de los pobres son una tradición que se celebra
cada 7 de septiembre en el país, desde 1995. Sin embargo,
las últimas protestas han sido además el comienzo
de la campaña de los Excluidos, que se prolongará
hasta el 3 de octubre, día de las elecciones municipales
en Brasil.
Según el coordinador del Grito, Luiz Bassegio, "es necesario
un cambio en el rumbo del Gobierno porque no está incluyendo
a los excluidos". Por este motivo, los movimientos sociales
exigen que el presidente les conceda una audiencia para escuchar
sus demandas: un plebiscito contra el ALCA y contra la deuda externa.
Pero
Lula sigue con su política de acercamiento a los grandes
acuerdos comerciales y durante el mismo evento, la celebración
del Día de la Independencia de Brasil, el primer ministro
de Portugal, Pedro Santana Lopes, llegó a Brasilia para reunirse
con el mandatario brasileño. En el encuentro, Lula y Lopes
discutieron la posible integración comercial entre el Mercosur
(Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la Comunidad de Países
de Lengua Portuguesa (CPLP), integrada por Angola, Brasil, Cabo
Verde, Guinea-Bissau, Mozambique, Portugal, Santo Tomé y
Príncipe y Timor Oriental.
También quisieron abordar otros temas de interés común
como la situación de los ilegales brasileños que viven
en Portugal.
Este es el primer viaje que realiza al extranjero Santana Lopes
desde que tomó juramento de su cargo el pasado mes de julio.
Su visita a Brasil cobra en estos momentos especial importancia
como consecuencia del nuevo cargo que asumirá el portugués
José Manuel Durao Barroso el 1 de noviembre como presidente
de la Comisión Europea y con motivo del encuentro entre los
representantes de la Unión Europea y el Mercosur que tendrá
lugar en el mes de octubre para establecer una zona de libre comercio
entre ambos bloques.
A las
protestas de los movimientos campesinos de esta semana se unió
la información de que el pacto social entre sindicatos, empresas
y Gobierno brasileño presentado a principios de mes por la
Central Unica de Trabajadores (CUT) de Brasil ha sido rechazado
por el ministro de Hacienda, Antonio Palocci. El ministro contradice
de esta forma a Lula, ya que el mandatario dio desde el primer momento
su visto bueno a la iniciativa de la CUT.
A principios
de mes, la CUT propuso a la Federación de Industrias del
Estado de Sao Paulo (Fiesp) la creación de un pacto social
que duraría tres años. Lo que pide la CUT es que los
empresarios frenen los reajustes de precios y los banqueros bajen
los tipos de interés, a cambio de que los trabajadores reduzcan
las presiones por aumentos salariales y apoyen a las empresas en
sus peticiones al Gobierno de bajar los impuestos que gravan las
actividades productivas.
Las concesiones recíprocas entre sindicatos y empresarios
garantizarían el "sostenimiento del crecimiento económico",
según el presidente de la CUT, Luiz Marinho.
El
líder sindical añadió que los gremios "están
asustados frente a la perspectiva de que el Banco Central vuelva
a subir la tasa de interés básica para contener la
inflación", lo que, según ellos, frenaría
la actividad económica.
La Fiesp recogió con agrado las propuestas de la CUT, que,
una vez negociadas, serían llevadas al Gobierno para debatirlas.
El mandatario brasileño también expuso su apoyo a
la negociación y dijo que el diálogo entre la CUT
y la Fiesp "es todo lo que yo creo que debe ocurrir en Brasil".
Palocci considera, sin embargo, que el acuerdo entre sindicatos,
empresas y Gobierno es del todo innecesario y perjudicial para la
economía del país ya que provocaría un rebote
inflacionario.
Son
vísperas de elecciones en Brasil y las protestas de los ciudadanos
podrán influir en el resultado de los comicios. Además,
Lula tiene que afrontar los nuevos informes de la comisión
de investigación del Senado. Según un artículo
del diario español El País publicado también
esta semana, los fiscales de Brasil han involucrado a cientos de
políticos, funcionarios, banqueros, empresarios e incluso
artistas, presuntamente involucrados en la evasión ilegal
de divisas que se destapó en 2001.
El presidente brasileño está profundamente descontento
y convencido de los fines electorales con que actúa esta
comisión, cuyo presidente tendrá que explicarse ante
el Parlamento por su acusaciones en los próximos días.
Veremos qué pasa.
BSL
PLT
|
|
|