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Viernes
10 de septiembre de 2004
La
Corte chilena parece dar siempre la razón a la defensa, que
ha conseguido retirar del caso al juez Guzmán
Pinochet
vuelve a eludir a la Justicia
Por
María Moral
Una
vez más, el ex dictador chileno Augusto Pinochet ha conseguido
esquivar a la Justicia. El esperado interrogatorio que
debía mantener esta semana con el juez Guzmán Tapia,
que lleva el caso de la "Operación Cóndor",
ha sido aplazado de nuevo. Fue al final de la jornada del miércoles,
cuando la Corte de Apelaciones de Santiago admitió una acusación
contra el juez por "animadversión" contra el general
retirado. La consecuencia inmediata ha sido que el juez Guzmán
quedase inhabilitado para llevar el caso y que el interrogatorio
sea aplazado otra vez.
Esta no es la
primera vez que la defensa del ex dictador se sale con la suya.
En el año 2000, toda la comunidad internacional observó
con impotencia cómo era aceptado el recurso de amparo que
presentó la defensa para frenar el proceso abierto contra
a Pinochet por la autoría intelectual del secuestro y homicidio
de las víctimas de la Caravana de la Muerte.
Pero lo que
más indignó a la opinión pública fue
que un grupo de médicos declarase a Pinochet incapaz de afrontar
un juicio por demencia senil, más aún cuando, después
de numerosos intentos por parte de España y Bélgica
para procesarle, el ex dictador voló a Chile en marzo del
año 2000, donde fue recibido como un héroe.
El ahora inhabilitado
juez Guzmán Tapia revocó la inmunidad de Pinochet
un año después y ordenó que fuese procesado
por 75 asesinatos. Tras 42 días de arresto domiciliario se
le otorgó la libertad bajo fianza y la Sala de la Corte de
Apelaciones de Chile rebajó a Pinochet los cargos, pasando
de autor a encubridor. En julio de 2002 Pinochet se acogió
al Estatuto de ex Presidentes, gracias al cual se concedía
de nuevo la inmunidad al no procesado.
Desde entonces,
los familiares de las víctimas de la "Operación
Cóndor" han intentado, sin conseguirlo, que Pinochet
sea encarcelado. El pasado 24 de agosto el ex dictador chileno fue
despojado por fin de su inmunidad. El Tribunal Supremo de Chile
aprobó entonces el recurso de la defensa por el que se apelaba
al delicado estado de salud de Pinochet para argumentar su imposibilidad
de defenderse ante los tribunales y le exoneraba de responsabilidades
por la "Operación Cóndor". Esta
resolución se emitía al tiempo que una comisión
del Senado de EEUU investigaba a Pinochet por tener cuentas secretas
en el banco Riggs de Washington, con depósitos de entre cuatro
y ocho millones de dólares (3,3 y 6,6 millones de euros).
Cuando ya se
creía que era una realidad que el ex dictador fuese interrogado
por el juez Guzmán para tomarle declaración, no sólo
se aplazó el juicio, sino que además, la Corte de
Apelaciones de Santiago ha aceptado una denuncia contra el juez,
que ha sido inhabilitado para llevar el caso.
Parecía
que Pinochet por fin tenía la intención de declarar
voluntariamente por el caso "Operación Cóndor",
cuando el pasado lunes 30 de agosto la defensa anunció que
estaba evaluando la celebración de un encuentro entre el
inculpado y el juez Guzmán. En esa entrevista, se daba al
magistrado la oportunidad de comprobar personalmente el estado de
salud del ex dictador.
Sin embargo,
esas buenas intenciones no han sido más que una parte de
la nueva estrategia de la defensa. Así quedó demostrado
cuando, después de fijar la fecha del encuentro para el pasado
6 de septiembre, el magistrado que encabeza la defensa, Pablo Rodríguez,
anunció que iba a presentar inmediatamente un recurso para
que se aplazase la entrevista y exigir la realización previa
de exámenes médicos.
El juez Guzmán
había establecido que los chequeos se hiciesen después
de la entrevista, por lo que confirmó que, si Rodríguez
retrasaba la celebración del interrogatorio, declararía
que se había cometido "obstrucción de la justicia".
De nuevo, el
abogado de Pinochet consiguió aplazar la entrevista, además
de solicitar la retirada de Guzmán del caso "Operación
Cóndor". El encuentro quedó finalmente fijado
para el 9 de septiembre. Sin embargo, la Corte de Apelaciones de
Santiago volvió a dar la espalda al magistrado y decidió
aprobar la acusación de la defensa por supuesta "animadversión"
del juez contra el general retirado.
Hasta
que la Corte no emita su veredicto por la denuncia contra Guzmán,
el magistrado ha sido retirado del caso y sustituido por la jueza
Gabriela Pérez. Ella es ahora quien tiene el poder para decidir
si habrá o no un encuentro entre la Justicia y Pinochet y,
en su caso, quien concrete la fecha de celebración del mismo.
Nuevas víctimas
del caso Riggs. Esta semana, John D. Hawke, máximo responsable
de la autoridad regulatoria bancaria de EEUU, presentó su
dimisión a pesar de que todavía le quedaba más
de un mes para que concluyera su mandato. Hawke ha recibido numerosas
críticas en las últimas semanas por no haber vigilado
al Riggs Bank, investigado por haber participado en el presunto
lavado de dinero de las petroleras y por haber dado cobijo en sus
cuentas, además de a la fortuna de Augusto Pinochet, a la
del actual presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang. De hecho,
el Riggs es considerado como uno de los responsables.
Hawke, que ha
negado tener conexión con el caso Riggs, fue nombrado para
el cargo por Bill Clinton si bien se ha mantenido en el puesto con
George W. Bush. Lo cierto es que la investigación sigue por
parte del Departamento de Justicia, el fiscal de Nueva York y el
comité del Senado.
CHL
PLT
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