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Viernes
17 de septiembre de 2004
El
Gobierno y la oposición reflejan sus diferencias sobre la
región
España
reflexiona sobre América Latina
Por
Violeta Allende
El
socialista José Luis Rodríguez Zapatero, presidente
del Gobierno español, y el conservador Mariano Rajoy, líder
de la oposición, fueron los invitados especiales en el la
Tercera Conferencia Internacional sobre Europa y América
Latina que organizó en Madrid el diario ABC, con el
patrocinio del BBVA.
Las diferencias
que dividen ambos políticos quedaron reflejadas en sus posiciones
sobre la situación de la región. Zapatero, fiel a
su estilo conciliador, manifestó que Latinoamérica
está avanzando por buen camino y que España está
bien posicionada en la región. El presidente del Gobierno
no opinó sobre las cuestiones políticas internas de
las naciones latinoamericanas.
Rajoy, en cambio,
se mostró preocupado por la situación política
del sub-continente donde, según él, la democracia
estaría amenazada. El líder del opositor Partido Popular
(PP) pidió que España se involucre más en la
región para ayudarla a fortalecer las instituciones democráticas
y evitar una posible deriva populista en algunos países.
El giro en la
política exterior español tras la victoria del Partido
Socialista Obrero Español (PSOE) en las elecciones del pasado
14 de marzo se ve también reflejado en la actitud hacia Latinoamérica.
El Gobierno socialista parece mantener una postura más neutral
en las cuestiones internas de los países del área,
mientras que el anterior Ejecutivo protagonizó episodios
que incluso llegaron a crispar las relaciones con algunos Gobiernos
locales.
Este fue el
caso del reconocimiento que la Administración española
otorgó al Gobierno ilegítimo de Pedro Carmona durante
el efímero golpe de Estado que alejó a Hugo Chávez
de la Presidencia venezolana en abril de 2001. Muchos latinoamericanos
tampoco evaluaron positivamente las presiones ejercidas por el anterior
presidente español, José María Aznar, sobre
México y Chile para que votaran a favor de la invasión
de Irak en el Consejo de la ONU.
Además
de estos políticos, la Conferencia contó con la presencia
de destacadas personalidades que se centraron en analizar diferentes
aspectos de la relación entre Europa y América Latina.
Por ejemplo, algunas de las ponencias se dedicaron a estudiar cómo
el proceso de integración europea que llevó a la constitución
de la UE de los 15, ahora ampliada a los 25, pueda servir como ejemplo
a Latinoamérica.
En este sentido,
la mayoría de los participantes coincidieron en destacar
que la ampliación de la UE a los países del Este no
tiene porque provocar la pérdida de interés de los
inversores europeos hacia la región latinoamericana. Sin
embargo, hubo una coincidencia general en que España tiene
que tender lazos hacia Europa Oriental.
Hubo
matices. El ex canciller de Colombia, Fernández de Soto,
destacó que la unión europea se realizó también
gracias a que había naciones, como Francia y Alemania, que
pudieron ayudar económicamente a los demás. En cambio,
según Guillermo Fernández de Soto, la región
americana no cuenta con este respaldo y está realizando su
integración "sin anestesia".
Este discurso
que no pareció gustar mucho al ex secretario español
de Cooperación Internacional, Miguel Angel Cortés,
quien afirmó a su vez que se suele dar demasiada importancia
a la función que los llamados fondos de cohesión han
tenido en la formación de la UE. Según el ex secretario
popular, España
creció dentro de la UE por haber aprendido a respetar la
disciplina fiscal, y no gracias a la ayuda francesa o alemana.
Otro de los
puntos donde se apreciaron diferencias entre los ponentes, fue sobre
la capacidad de la liberalización comercial de solventar
todos los problemas de los países pobres y en desarrollo.
Esta fue la
postura defendida por Ricardo López Murphy, líder
del partido opositor argentino Movimiento Federal Recrear, quien
afirmó que el libre comercio aplicado como de manual
sería provechoso para todos, ricos y pobres. Según
él, el libre comercio es en si mismo un factor de estabilización,
siempre y cuando se incluya en el proceso de apertura el sector
agrario. López Murphy, además, dijo que la Unión
Europea no tiene porque renunciar a subsidiar a sus agricultores,
siempre y cuanto las ayudas "no vayan a la producción
sino a las personas".
López
Murphy no cuenta con un gran respaldo entre el electorado argentino.
Sin embargo, si tiene muchos apoyos entre el empresariado español
y casi siempre es invitado en actos y conferencias que tengan como
tema Latinoamérica.
El ex canciller
mexicano Fernando Solana y el secretario de Estado español
de Turismo, Pedro Mejía, matizaron estas afirmaciones. En
particular, Solana declaró que el libre comercio, aún
siendo una "condicio sine qua non" de la prosperidad,
no es suficiente para garantizar el bienestar.
Solana recordó
que México, un país para el que el comercio exterior
representa hasta el 65,4% del PIB, una cifra superior incluso a
la de EEUU, no ha avanzado nada en la reducción de la pobreza.
Solana además destacó que la pretendida globalización
no ha alcanzado a todos los sectores de la misma forma. Como ejemplo,
el ex canciller recordó que mientras los flujos financieros
globalizados alcanzaron el año pasado los 400.000 millones
de dólares, los flujos comerciales apenas sumaron 7.000 millones.
La Conferencia
también contó con las intervenciones del presidente
y el consejero delegado del BBVA, Francisco González y José
Ignacio Goirigolzarri, respectivamente. El presidente, quien inauguró
el evento, aprovechó su comparecencia para anunciar la compra
de Hipotecaria Nacional de México, una operación que,
según dijo, "reafirma la apuesta del BBVA para México".
Goirigolzarri,
por su parte, reiteró la importancia de América Latina
para la entidad española y añadió que en 2006
el banco podría incluso superar su estimación de beneficio
en la región que es de 1.700 millones de euros.
El número
dos del BBVA
afirmó
que la banca española ha contribuido a la estabilidad de
la región porque sus inversiones han ayudado a sanear y capitalizar
los sistemas financieros locales, además de favorecer la
institucionalización de la gestión de la banca
y mejorar la eficiencia y la competencia. Al mismo tiempo, según
el consejero delegado de BBVA, las entidades españolas también
se han beneficiado cualitativa y cuantitativamente de
su presencia en Latinoamérica.
BBVA, recordó el consejero, tiene el 61% de sus empleados,
el 49% de sus oficinas y obtiene cerca de un tercio de su beneficio
en la región. También una tercera parte de los directivos
son latinoamericanos.
Dentro de Latinoamérica, BBVA ha elegido México porque,
según dijo Goirigolzarri, no sólo es la nación
con las mejores perspectivas de crecimiento, sino también
porque es una puerta hacia EEUU. A este respecto, destacó
la importancia estratégica de la compra del Valley Bank por
BBVA en el primer semestre.
Finalmente,
el directivo recordó que para evaluar las inversiones en
Latinoamérica hay que mirar su sentido estratégico
y no estar pendiente de las evaluaciones del mercado que a menudo
no son espejos fieles de la situación.
ESP RGN MXC PLT MCR BYS
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