Viernes 17 de septiembre de 2004

 

Chile sigue investigando la participación del ex dictador en la Operación Cóndor

Las autoridades de EEUU inician el análisis de las pruebas contra Pinochet en el caso de las cuentas del Banco Riggs

Por Americaeconomica.com

El ex dictador chileno Augusto Pinochet está acorralado. Entre unas cosas y otras el ya anciano golpista tiene un par de casos abiertos pendientes que podrían amargarle el resto de sus días. Las autoridades estadounidenses han comenzado, por fin, tras varios meses desde que estalló el escándalo, a analizar las cintas de los 150 consejos del Banco Riggs que se investigan para determinar la implicación de los altos ejecutivos de la entidad en las violaciones de las leyes contra el lavado de dinero realizadas por el banco a instancias de Pinochet. Mientras, el juez español Baltasar Garzón ha ampliado la querella conta el ex presidente, y en Chile sigue adelanta la investigación por su participación en el Plan Cóndor.

En el caso de las cuentas del Banco Riggs, los reguladores estadounidenses intentan, a través de la escucha de las cintas de los consejos de la entidad (entre 1989 y el pasado año), determinar cuál fue el papel del ex presidente del banco, Joe L. Allbritton y otros altos ejecutivos en la apertura de las cuentas de Pinochet y en la violación de las leyes contra el lavado de dinero.

El escándalo surgió a raíz de un informe elaborado por el Senado de EEUU en el que se constataba que al menos ocho millones de dólares (6,5 millones de euros) fueron extraídos de las cuentas del Banco Riggs con posterioridad al bloqueo de las cuentas decretadas por las autoridades.

Mientas esto ocurre en EEUU, el juez español Baltasar Garzón ha ordenado ampliar la querella contra Pinochet, su esposa y lor responsables del Banco Riggs por "alzamiento de bienes y blanqueo" de ocho millones de dólares.

Garzón, en un auto judicial, señala que hubo un acuerdo doloso de voluntades entre los responsable de la entidad financiera, Augusto Pinochet y su esposa, Lucía Hiriart, para "distraer" ocho millones de dólares de su destino legal. Ese dinero tendría, según Garzón, que haber sido destinado a indemnizar a las víctimas por genocidio, terrorismo y turtura.

Además, el juez español ha pedido a las autoridades judiciales de EEUU, Reino Unido y Bahamas que ordenen el embargo y bloqueo de las cuentas a nombre de Pinochet, de terceras personas o empresas relacionadas con él y de sus familiares. En este sentido, Garzón ha pedido al banco británico y al Grupo Santander que informe de cualquier indicio de este tipo.

Y en Chile, Pinochet volverá a ser investigado por el juez Guzmán por su implicación en el Plan Cóndor, una operación de represión coordinada entre las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay en la década de los 70. Aún hoy siguen desaparecidas más de 1.000 personas que fueron víctimas de estos ataques masivos contra la oposición.

La resolución fue adoptada por la Tercera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago que consideró por unanimidad que no existen antecedentes para inhabilitar al magistrado Guzman, inhabilitación que solicitó la defensa de Pinochet por entender que el juez siente animadversión y hostilidad hacia el ex dictador.

Juan Guzmán tendrá que decidir ahora una nueva fecha para interrogar a Pinochet. Este cara a cara tuvo que ser aplazado en dos ocasiones por los recursos presentados por los abogados del ex dictador.

Demasiados disgustos para el Augusto Pinochet. Este miércoles tuvo que ser internado en el Hospital Militar de Santiago donde se encuentra recuperándose de una bronquitis con obstrucción.

CHL ESP PLT BYS

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.