Viernes, 17 de septiembre de 2004

 

En la recta final

Por Juan Varde
(Montevideo)

 

A un mes y medio de las elecciones presidenciales los candidatos Tabaré Vázquez por el Encuentro Progresista Frente Amplio, Jorge Larrañaga, por el Partido Nacional y Guillermo Stirling, por el Partido Colorado buscaran satisfacer la enorme preocupación de una población golpeada por una grave crisis económica, el desempleo y la inseguridad.
Aunque muy lejos de la situación que se vive en la Argentina, la falta de empleo, la mayoría tiene empleos precarios, y la insinuante ola de inseguridad que se respira día a día, algo impensado en este apacible paraíso del Plata, son tambien temas de honda preocupación entre los uruguayos.
A pesar de que un grupo de piqueteros cruzaron el Río de La Plata participando de un acto para apoyar el pago de un salario social, Montevideo, no ha dejado de ser esa ciudad con aire provincial, donde las horas transcurren mansamente, incluso en la tradicional 18 de julio, sin embargo se percibe un clima social extraño, indefinido, confuso como el que siembra lo deconocido, no fácil de digerir por este pueblo tan poco acostumbrado a la realidad que los invade actualmente.
Y es que a un mes y medio de la crucial elección presidencial, no hay un pronóstico claro y todas las hipótesis se dan por válidas. El candidato Tabaré Vázquez, por el Frente Amplio, es el favorito de todas las encuestas para ganar la primera vuelta, pero con una diferencia de votos sobre el candidato por el Partido Nacional Jorge Larrañaga, que hasta el momento no le aseguraría evitar un segundo veredicto de las urnas.
Los últimos sondeas apuntan en esa dirección: señalan que habrá segunda vuelta, un escenario al que teme la izquierda, ya que no se borraron las heridas y el mal recuerdo de las pasadas elecciones de 1999, donde Vázquez logró una importante ventaja en primera vuelta sobre el actual presidente Jorge Batlle, pero fue derrotado en la segunda por el entonces candidato colorado, gracias a un acuerdo entre los dos grandes paritidos nacionales.
La duda consiste en saber si el Frente Amplio supera el 50% de los votos en la primera vuelta. Y , en caso contrario, la incógnita será, si logra vencer al Partido Nacional en la segunda. Una victoria en el primer turno de votación no parece ahora un objetivo fácil de alcanzar.
Desvelar la incógnita, sólo depende, de que las propuestas de los candidatos sean lo suficientemente convincentes que logren despejar las dudas de los ciudadanos y que una buena vez cumplan lo que prometen. Lo malo es que parece que el doble discurso se ha convertido en un hábito latinoamericano, que más dá, total el pueblo siempre paga.

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