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Viernes
24 de septiembre de 2004
La
Coordinadora Democrática (CD) decide finalmente participar
en los comicios regionales
Venezuela
se prepara para volver a las urnas
Por
G. Velasco
Comienza
una nueva y cruenta batalla en Venezuela. Gobierno y oposición
se preparan para luchar de nuevo, esta vez por el control de las
provincias y alcaldías, tras el referéndum revocatorio
del 15 de agosto que ganó de forma aplastante el presidente
Chávez. Mientras que las fuerzas que apoyan a Chávez,
avaladas por el resultado de la consulta popular, muestran sin tapujos
su optimismo, la Coordinadora Democrática (CD), que aglutina
a los partidos y organizaciones opositoras, se esfuerzan por levantar
la cabeza tras la derrota. Fuentes consultadas por Americaeconomica.com
reconocen que "por razones variadas Chávez tiene
aún mucho apoyo".
La
reanimación de la CD no será un trabajo fácil.
La organización trabaja sin descanso en dos frentes, uno
reestructurarse y conseguir de nuevo la unión de los partidos
de oposición para enfrentarse con alguna garantía
de éxito a las elecciones regionales; y otro, demostrar ante
el mundo y sus votantes que el triunfo de Chávez en el referéndum
fue un "robo electoral no una derrota electoral". Ambos
objetivos son difíciles de conseguir.
Tras
el fracaso en la consulta popular, la CD se ha debilitado. Los primeros
problemas comenzaron tan sólo unos días después
del referéndum cuando la organización se empeñó
en no aceptar el resultado. Sin embargo, algunos de sus miembros
consideraron más estratégico darlo por bueno y comenzar
a negociar con el Gobierno. Esta es la actitud que lideró
la patronal venezolana Fedecámaras.
Tensiones
en la CD. Después llegó el problema de cómo
enfrentarse a las elecciones de octubre. En un principio la CD anunció
su intención de boicotear estos comicios y no presentarse
a ellos. Pero luego se decidió lo contrario. Esta actitud
molestó a algunas formaciones políticas integradas
en la Coordinadora y ha sido el motivo de que alguna de ellas abandonara
la organización provocando el inicio de su resquebrajamiento
o al menos la impresión de que se está produciendo
un peligroso desmembramiento en el seno de la CD.
Esta
misma semana el
partido Alianza Bravo Pueblo (ABP) anunció que abandonaba
la coalición opositora. Su principal dirigente, Antonio Ledezma
(ex alcalde de Caracas y fundador de ABP tras abandonar Acción
Democrática), ha calificado de "hipócrita"
la posición de la CD porque considera que no puede acusar
de fraudulento el referéndum y participar al mismo tiempo
en los comicios regionales. Ledezma está convencido de que
volverá a haber fraude.
Unas
semanas antes, el dirigente del partido minoritario La Causa R (LCR),
Andrés Velásquez, anunció que también
abandonaba la CD y que formaría otro grupo, el Movimiento
de Resistencia por la Libertad y el Cambio.
En
el movimiento sindical opuesto a Chávez también existe
cierto resentimiento hacia la CD por su forma de afrontar, y perder,
el referéndum. Fuentes de este sector afirman que "la
incapacidad de la oposición de llegar efectiva y masivamente
a los sectores populares" es uno de los motivos que explican
el apoyo que tiene Chávez, además del carisma del
presidente venezolano "que
dirige a estos sectores (los populares) todo su demagógico
discurso acompañado de dádivas fruto de los altos
precios petroleros y la corrupción".
La
campaña de Chávez. Mientras,
Chávez continúa con la estrategia que tan buenos resultados
le dio en el referéndum y ha realizado unos cuantos movimientos.
Entre ellos, el anunció de un un canje de deuda pública
del que se derivarán para el país un ahorro de 490
millones de dólares (399 millones de euros) que se destinará
a obras de infraestructuras y programas sociales; y la puesta en
marcha de un programa para construir viviendas para el que, según
publica esta semana el diario online venezolano Descifrado.com,
el sector bancario ya ha presentado una propuesta al Ministerio
de Finanzas con el fin de elaborar un sistema de financiación
a la vivienda que sea eficaz y productivo. Según cálculos
del BanPro, el sector habitacional necesita 8.000 millones de dólares
(6.519 millones de euros) al año.
El
otro frente que tiene abierto la CD es el de su lucha por demostrar
que el referéndum fue un timo. En este asunto los avances,
de momento, son pocos. El pasado jueves 23 de septiembre, el Consejo
Nacional Electoral (CNE) declaró inadmisible una solicitud
de nulidad por supuesto fraude en la consulta popular porque, según
las autoridades de este organismo, no se presentaron pruebas suficientes.
La oposición sigue peleando y ha anunciado que apelará
a instancias internacionales.
Esta
batalla también se ha trasladado a las elecciones de octubre.
Varios partidos de la oposición han presentado ante el Tribunal
de Justicia una acción de amparo que proteja los derechos
de los votantes en estos comicios. Según el representante
de Primero Justicia, Juan Carlos Caldera, la ley establece que con
60 días de anticipación a la celebración de
las elecciones (30 de agosto en este caso) se debe publicar el registro
electoral para que los ciudadanos puedan cotejarlo. Sin embargo,
el registro todavía no se ha publicado.
Ante
estas supuestas irregularidades, un grupo de alcaldes y gobernadores
opuestos a Chávez han creado un Comando Electoral para las
regiones, independiente de la CD, que servirá de interlocutor
ante el CNE.
Mientras
tanto, los candidatos a las alcaldías y gobernaciones a las
elecciones regionales se han reunido en el Comando Técnico
Nacional para establecer una estrategia común.
En
este ambiente tan revuelto se ha iniciado la campaña electoral
para los comicios regionales, unas elecciones que servirán
para corroborar el triunfo de Chávez en el referéndum,
o para lo contrario. Ambos bandos necesitan pelear sin tregua para
conseguir la victoria.
VNZ
PLT
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