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Viernes
24 de septiembre de 2004
El
Congreso de EEUU aprueba una enmienda que contrarresta las restricciones
impuestas por Bush a Cuba
Kerry
insiste en la conquista de Florida
Por
Americaeconomica.com
La
cámara baja estadounidense ha aprobado una enmienda que permitirá
a los cubanos residentes en EEUU viajar a la Isla una vez al año,
una iniciativa que pretende flexibilizar las restricciones impuestas
por Bush para visitar Cuba (una vez cada tres años). Sin
embargo, en la práctica esta enmienda no tendrá ninguna
validez si no se convierte en Ley para lo que es necesario el beneplácito
del presidente George Bush.
El
proyecto lo ha impulsado el representante demócrata de Florida,
Jin Davis, y fue aprobada por 225 votos a favor y 174 en contra.
Esta iniciativa se enmarca en la lucha electoral que mantienen republicanos
y demócratas por el estado de Florida, una de las plazas
más difíciles de conquistar. No hay que olvidar que
fue precisamente Florida quien dio la victoria a Bush sobre el candidato
demócrata, Al Gore, en las últimas elecciones por
537 votos. Y esos votos pertenecían precisamente a ciudadanos
cubano-americanos.
Los
demócratas han desplegado una estrategia para atraer hacia
su partido a esa comunidad. En esa lucha se enmarca también
el movimiento de Joe García que abandonó hace unos
días su puesto de director ejecutivo en la Fundación
Nacional Cubano Americana para ocupar el cargo de asesor en Florida
de una fundación del Partido Demócrata.
La
estrategia. Los demócratas parecen dispuestos a
luchar por no perder de nuevo unas elecciones por culpa del voto
cubano-americano. Para seducir a esta comunidad ha puesto en marcha
una estrategia que se apoya en los sectores tradicionalmente republicanos
pero que son contrarios a las medidas restrictivas aprobadas por
el Gobierno de Bush.
Una
de las iniciativas que han puesto en marcha consiste en animar a
los cubano americanos a que se registren, ya que los que no lo han
hecho no pueden votar. Esta estrategia se dirige sobre todo a los
cubanos más enfadados con Bush, los que llegaron a la Isla
después de 1980.
El
objetivo es que no se repita el fiasco de las elecciones anteriores
cuando Gore sólo obtuvo el 17% de los votos de la comunidad
cubana frente al 83% de Bush. No obstante, el partido de John Kerry
es consciente de que no conseguirá el éxito de las
elecciones en las que Clinton obtuvo el apoyo del 39% de los votos
de los ciudadanos cubano-americanos.
Entre
la comunidad cubana hay en total unos 50.000 votantes que no están
registrados, requisito indispensable en EEUU para poder votar, y
casi todos ellos están concentrados en el estado de Florida.
Por este motivo los demócratas intentan que esta bolsa de
ciudadanos disminuya. Según
las estimaciones del Partido Demócrata, con tan sólo
obtener 5.000 votos de los cubano-americanos no registrados en la
actualidad John Kerry podría tumbar a Bush.
La
pelea de republicanos y demócratas por conseguir el voto
de los cubanos que viven en EEUU hace pensar que, de nuevo, será
en Florida donde se decidirá quien ganará las elecciones.
CBB
USA PLT
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