Viernes 24 de septiembre de 2004

 

Los países latinoamericanos intentan, de nuevo, olvidar sus diferencias para impulsar el proyecto común

Pasos cortos para la integración energética

Por María Moral

Hace una semana todo apuntaba a que Latinoamérica iba a tener serios problemas para que sus países pudiesen acceder a una integración energética regional. Sin embargo, en los últimos días las dificultades que parecía haber se están diluyendo poco a poco. La próxima creación en Argentina de la petrolera estatal Enarsa, la colaboración entre la venezolana Pdvsa y la brasileña Petrobras y las intenciones de Bolivia de convertirse en el motor energético de la región hacen que el futuro de la integración esté cada vez más claro.

El Gobierno argentino postergó la pasada semana la presentación del proyecto de ley por el que se iniciaría el proceso para la creación de la petrolera estatal Enarsa, que iba a suponer el primer paso para la formación de la gran petrolera latinoamericana Petrosur, con la participación de Venezuela, Brasil y Argentina. El retraso en la aprobación del proyecto de ley estuvo motivado por problemas relacionados con el marco legal para definir la sociedad y por el desconocimiento de los futuros accionistas por parte del Gobierno. Sin embargo, la Cámara Alta argentina ha dado un paso para la creación de Enarsa aprobando un texto que, de ser convertido en ley, permitirá al Congreso controlar la futura empresa, con lo que se despejan así las dudas existentes sobre si el Estado podría perder el control de la petrolera.

Otro de los impedimentos para la integración energética se encontraba en las diferencias entre Pdvsa y Petrobras, provocadas por el interés de ambas en comprar las 900 estaciones de servicio que Shell tiene previsto vender en Argentina. A esto hay que añadir que las relaciones diplomáticas entre Brasil y Venezuela estaban últimamente algo deterioradas como consecuencia del nombramiento del nuevo embajador venezolano en Brasil, Julio García Montoya, quien suspendió la emisión en Brasil de un programa informativo sobre Venezuela.

Pero Lula y Chávez olvidaron ya sus diferencias durante la celebración del V Encuentro Empresarial Brasil-Venezuela, donde firmaron un acuerdo para explotar de forma conjunta las reservas carboníferas venezolanas y en el Brasil se comprometió a financiar la exploración de nuevos yacimientos en Venezuela. Además, ambos presidentes insistieron en la necesidad de que las dos principales impulsoras de Petrosur, Petrobras y Pdvsa, colaboren en futuros proyectos.

El presidente de Brasil está demostrando ser uno de los principales impulsores de la integración regional en materia energética. En el marco de la 59 Asamblea General de Naciones Unidas celebrada en Nueva York esta semana, Lula conversó con su homólogo peruano, Alejandro Toledo, sobre el corredor interoceánico que ambos países tienen previsto construir para unir Brasil con los puertos del sur de Perú.

Perú ha conseguido esta semana ampliar sus horizontes en materia energética con la finalización del primer tramo que conectará sus sistemas eléctricos con Ecuador. Esta será la primera vez que Perú establezca una red de interconexión eléctrica con otro país. Cuando el tramo ecuatoriano esté construido en el mes de diciembre, permitirá que ambos países puedan intercambiar su electricidad. Además, este proyecto también implicará a Colombia, que mantiene intercambios de energía eléctrica con Ecuador desde 1998.

Otro de los pasos que se han dado esta semana para acelerar la integración energética latinoamericana ha venido de la mano de la empresa española Repsol YPF. Su presidente ejecutivo, Alfonso Cortina, se reunió con el Jefe de Estado argentino, Néstor Kirchner, para confirmar que Repsol estudiará su participación en el proceso de licitación para construir el gasoducto Noreste Argentino, que permitirá transportar gas de Bolivia a Argentina.

La demanda de gas natural ha aumentado un 13% en Argentina y un 20% en Brasil en el último año, según confirmó el director financiero de Repsol YPF, Luis Mañas, durante la Comisión Nacional del Mercado de Valores celebrada el pasado martes. Mañas señaló que, tal y como se encontraba en estos momentos el mercado gasífero, Repsol incrementará las exportaciones de gas desde Bolivia a Brasil.

Bolivia está ganando terreno en la promoción de la integración energética regional. El secretario ejecutivo de la Asociación Regional de Empresas de Petróleo y Gas Natural en América Latina y el Caribe (Arpel), José Félix García, ha confirmado en una entrevista publicada por la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH), que "el futuro de la integración energética en los próximos diez años, lo motorizará Bolivia".

Sin embargo, García reconoce que aún no se ha tomado conciencia de la dimensión de las reservas de gas que tiene Bolivia -las segundas en Latinoamérica después de Venezuela- y advierte que, si no consiguen que los inversores confíen en las posibilidades del país, difícilmente Bolivia podrá ampliar su red de gasoductos y plantas petroquímicas, además, le será imposible impulsar el consumo de esta materia prima en el mercado doméstico.

La polémica ley de Hidrocarburos que el Gobierno boliviano pretende ratificar provocó que la semana pasada Petrobras y Pdvsa anunciasen que, de aprobarse el texto, acudirían al arbitraje internacional como consecuencia de la obligación que les impone la ley de anular los contratos que actualmente tienen suscritos, además, se incrementarán los impuestos a la producción de hidrocarburos de un 18% a un 50%. Pero esta semana la petrolera brasileña ha anunciado que no ve necesario llegar al arbitraje y que mantendrá sus actividades en Bolivia dado el aumento de la demanda de gas natural en Latinoamérica.

Otro de los problemas de Bolivia, esta vez provocado por la escasez de diesel que viene sufriendo el país desde principios de septiembre, es la huelga de transportistas, que de momento ha sido aplazada gracias a un decreto que ha promulgado el Gobierno boliviano para importar diesel de Venezuela durante 60 días con arancel cero. En un principio, se iba a importar diesel chileno a través del oleoducto que une el norte de Chile con La Paz. Sin embargo, finalmente decidió hacerlo vía Venezuela como consecuencia de la permanente negativa del Gobierno de Chile para ofrecer un puerto a Bolivia que le permita tener salida al Océano Pacífico.

El secretario ejecutivo de Arpel, señaló, refiriéndose al conflicto que mantienen Chile y Bolivia, que los conflictos históricos existentes entre los países latinoamericanos podrían ser un importante freno para la integración energética latinoamericana.

Si en Latinoamérica consiguen olvidar sus diferencias y promueven políticas e infraestructuras comunes, como parece que últimamente están haciendo, la integración energética podría ser uno de los factores que permitan el desarrollo inmediato en la región.

CHL BLV VNZ BSL NPM TGC

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.