Viernes 24 de septiembre de 2004

 

Prepara el Plan Vivienda para solucionar el déficit habitacional

Chávez pide ayuda a la banca

Por Michela Romani

Chávez está que no para. Tras ganar el referéndum revocatorio y garantizarse la permanencia en la Presidencia hasta 2006, el mandatario venezolano parece decidido a hacer todo lo que esté en sus manos para asegurarse también su reelección. Y una de las carencias de su gestión a la que quiere poner remedio es la vivienda para las clases más pobres.

Con este objetivo, el presidente ha puesto en marcha el "Plan Vivienda", con el que pretende solucionar el déficit habitacional en el país que los expertos calculan en un millón sólo este año. De acuerdo con las cifras del Consejo Nacional de la Vivienda y de la Cámara Venezolana de la Construcción, el año pasado se edificaron en el país suramericano sólo 8.811 casas. Si se toma como referencia el año 1997, cuando la construcción residencial alcanzó el récord de 91.979 unidades, en 2003 este sector sufrió un descenso del 90%.

Algunos observadores han manifestado a este diario que en el Gobierno hay preocupación por que el malestar de la población de recursos inferiores sobre este tema pueda desbordarse. Para evitarlo, Chávez quiere moverse rápidamente y dar una clara señal de que el Gobierno no se ha olvidado de las dificultades de las clases populares, aquellas mismas que le permitieron ganar el revocatorio.

Para realizar su plan, Chávez necesita el apoyo de la banca. La semana pasada, convocó a las asociaciones bancarias y a los directivos de nueve grandes bancos del país en una reunión "sin agenda previa", según explicaron a Americaeconomica.com fuentes del sistema financiero del país, para pedirles su disponibilidad para respaldar el Plan Vivienda.

Según pudo saber este diario, los dos grandes bancos españoles Santander y BBVA, presentes en Venezuela con el Banco Venezuela y el Banco Provincial, respectivamente, también acudieron a la reunión, donde además estaban los presidentes del Consejo Bancario Nacional y de la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV), Ignacio Salvatierra y Arístides Maza Tirado, respectivamente. Por parte del Gobierno estuvieron el ministro de Planificación y Desarrollo, Jorge Giordani, y el titular de Finanzas, Tobías Nóbrega.

Varias fuentes han coincidido en que el borrador que el Gobierno presentó en la reunión es todavía confuso y, de hecho, las entidades tendrán que presentar sus propias propuestas antes de que acabe el mes de septiembre. Por el momento, se sabe que el Ejecutivo pretende impulsar la construcción de 50.000 viviendas dentro de los próximos 8-10 meses, para paliar por lo menos en parte los efectos del estancamiento del sector.

El Gobierno planea aportar 3.000 billones de bolívares (1.285 millones de euros) a un fondo que se destinará a financiar a largo plazo la adquisición de viviendas para los sectores de la población de menores recursos. Además de paliar el déficit habitacional, con este plan la Administración calcula que podría generar alrededor de 300.000 empleos directos y hasta 600.000 indirectos.

El dinero del fondo saldrá, por lo menos en parte, de los aumentados ingresos de las exportaciones petroleras. Una vez más, el presidente planea utilizar los excedentes recaudados por el alto precio del crudo para llevar a cabo sus planes sociales. Algo que los chavistas defienden como un derecho y que la oposición tilda de despilfarro y populismo.

Con este dinero, Chávez pretende ayudar a las clases medio-bajas a comprar una vivienda que tendrá un precio de entre 30 y 40 millones de bolívares (entre 12.770 y 17.030 millones de euros), con plazos de pago de hasta 25 años, sin cuota inicial y con un tipo de interés preferencial.

Los bancos, en cambio, deberían ocuparse de la financiación a corto plazo de las constructoras y promotoras inmobiliarias. No está descartado que las entidades privadas entren también en el segmento de la financiación a largo plazo de las clases más elevadas.

A lo largo de esta semana, la patronal bancaria se ha reunido con los diferentes gremios de la construcción, "tanto con los tradicionales como con los de nueva creación...los oficialistas", según relataba un observador. Pero todavía no se ha alcanzado un acuerdo, ni con unos ni con otros.

A la fecha, además, aún no se sabe cuáles entidades bancarias entrarán en el proyecto, según explicaron a este diario fuentes de la ABV. Una de las cuestiones que divide a los bancos es que algunos que preferirían ser incluidos también en la financiación directa a largo plazo, mientras que otros rechazan esta posibilidad. En este último grupo estaría el mismo presidente de la ABV que declaró en la reunión con el Gobierno que la banca "no puede financiar a largo plazo ya que sus captaciones son a corto plazo".

Finalmente, fuentes del sector aseguran que hay bancos que están preocupados de que su actitud con el Gobierno sobre el Plan Vivienda podría influenciar la postura del Ejecutivo sobre algunos puntos de la polémica Ley de Bancos que el sector quiere modificar. Estos días, la ABV tenía previsto reunirse con el Defensor del Pueblo para discutir su propuesta de eliminar el Sistema de Información Crediticia que, según esta institución, violaría el derecho a la privacy de los ciudadanos usuarios de banca. La ABV espera que el Defensor retire esta propuesta y ha dejado claro que, de no ser así, las entidades tendrán que incrementar las garantías que piden a los clientes al momento de conceder un crédito.

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