Martes 5 de octubre de 2004

Demócratas y republicanos amplían el censo electoral de EEUU

Los apretados resultados de las elecciones de 2000 que se decidieron por 537 votos en Florida a favor de Bush han motivado que tanto republicanos como demócratas hayan reforzado sus esfuerzos para que se inscriban más votantes, especialmente en los estados más reñidos.

En este sentido cabe recordar que según la actual legislación estadounidense, si un ciudadano no está apuntado en el registro electoral no puede ejercer el voto. De esta manera, cada circunscripción tiene unas reglas de inscripción y unos plazos distintos. Aunque hay una fecha más o menos común para la mayoría de estados que es el próximo día 18 de octubre.

En numerosos estados ha habido una avalancha de registros. Así, por ejemplo, donde más personas se han registrado para votar es en el Estado de Michigan con más de dos millones de incorporaciones con respecto a las anteriores elecciones. En la polémica Florida se han inscrito 600.000 ciudadanos más por los 219.000 de Filadelfia, la ciudad donde se han incorporado más nuevos votantes.

Disputas. Pero el proceso no está siendo muy limpio en todos los casos. En muchas circunscripciones hay peleas entre los partidos. Incluso se han generalizado las acusaciones de registro de delincuentes o ex delincuentes, quienes en EEUU no tienen derecho a votar.

Algunos observadores han recordado el peso que en las encuestas tiene la contabilización de los nuevos votantes registrados según el partido que los patrocinó. Ahora bien, según un estudio de la Universidad de Yale presentado ayer, en distintas elecciones desde 1968 se han presentado cambios de hasta el 70% en el voto a pesar de que un partido haya inscrito más votantes que su rival.

Patrocinio de los partidos. En EEUU, cuando alguien se registra, lo hace siempre con el patrocinio de algún partido político, vote o no finalmente. Lo cierto es que la avalancha de nuevos inscritos ha llevado a algunos analistas a realizar previsiones sobre la posible superación del 60% en la participación en los comicios presidenciales de noviembre.

Los datos de empleo del viernes, clave de la semana. Demócratas y republicanos están pendientes de las cifras sobre empleo que se publicarán el próximo viernes. El consenso de los analistas citados hoy por The New York Times cifra en 150.000 el empleo neto creado en septiembre.

Una buena cifra para Bush porque, aunque está por debajo de la media anual de 180.000 puestos de trabajo mensuales, supera ampliamente el promedio mensual de los últimos meses, situado en 104.000. Si se cumplen los pronósticos, el argumento de los republicanos se basará según los analistas en la creación de 1,84 millones de empleos en los últimos 12 meses.

Aun así la estrategia demócrata va a mantenerse. Según ellos, desde que Bush llegó al poder, hay 816.000 estadounidenses que no han podido volver a ingresar en el mercado laboral y en los primeros tres años de su mandato se produjo la destrucción de 2,65 millones de puestos de trabajo. Un argumento que quiere hacer valer John Edwards en su debate con Dick Cheney de esta noche.

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.