Viernes 1de octubre de 2004

 

La ocupación de Irak, tema estrella del primer debate entre los candidatos

Kerry y Bush evitan los temas polémicos

Por Americaeconomica.com

Aunque el primer ‘cara a cara’ entre Bush y Kerry, celebrado esta madrugada en Florida, parece haberse cerrado sin un vencedor claro, hoy la mayor parte de los medios de comunicación estadounidenses conceden una leve ventaja al candidato demócrata. Pero debe acelerar.
Según las negociaciones previas, realizadas anteriormente por los equipos de campaña de ambos candidatos que ajustaron todo al milímetro, este primer debate debía centrarse en la política exterior. Un tema que, en otras campañas, ha tenido una mínima relevancia en el voto de los estadounidenses, pero que, en este caso, es uno de los principales puntos de fricción en las propuestas de los dos hombres que aspiran a ser presidentes de EEUU.

Según los análisis publicados hoy por los principales medios del país, las líneas maestras del enfrentamiento estaban claras. Bush intentaba demostrar al público que Kerry no estaba capacitado para liderar las fuerzas armadas estadounidenses en un momento en el que el país se encuentra amenazado, mientras que el demócrata intentaba dar la impresión contraria y, además, acusaba al republicano de haber seguido, en todo momento una línea equivocada.

Guión. El guión se cumplió estrictamente en un marco rígido y totalmente falto de espontaneidad que, según algunos columnistas, debió favorecer a Bush porque impidió al demócrata brillantez en la réplica, pero que, justo en el momento en que se apartó de él en un arranque de carácter, el presidente montó en cólera cuando Kerry le recordó que Sadam Hussein no era responsable de los atentados terroristas del 11S. Algunos sondeos de urgencia señalaban que este momento era el que había permitido a Kerry ganar, por muy pocos puntos.

El enemigo. En el momento de máxima tensión, Kerry le preguntó a Bush que cuál era el motivo para haber invadido Irak. Bush no dudó. “El enemigo nos había atacado”, dijo. Kerry contestó con rapidez: “Quién nos había atacado era Al Qaeda, no Sadam”. Bush titubeó y le recordó a su ponente que había votado en la Cámara a favor de la invasión de Irak.

El “cara a cara” ofreció pocas propuestas nuevas. Lo medido del debate previamente negociado eliminó de la discusión pública casi todos los puntos oscuros que se han conocido a lo largo de la campaña sobre la ocupación de Irak. Ninguno de los dos contendientes parece tener interés en abordar esas cuestiones que, por cierto, tampoco los analistas de los medios estadounidenses echan de menos.

La única propuesta que sonó a nueva estuvo en la boca de Kerry: hacer volver en seis meses a buena parte de las tropas de EEUU que ahora están en el país. Según algunos observadores hispanos residentes en el país, que echaron de menos la cuestión cubana en el enfrentamiento, la razón de que no se entre a fondo en los problemas reales es obvia, a Bush le perjudican y Kerry no quiere atarse las manos.

Kerry no quiere atarse las manos en caso de llegar a la Presidencia. Los analistas europeos destacan que en el debate los participantes no entraron en profundidad en los temas más calientes de la cuestión de Irak. Por ejemplo, el hecho de que Halliburton, empresa de la que el vicepresidente Dick Cheney fue presidente, siga trabajando bajo el contrato que el Pentágono le adjudicó sin concurso público en marzo de 2003, el Restore Iraqi Oil (RIO) y ha recibido más de 2.500 millones de dólares para la reconstrucción de la estructura petrolera del país.

En junio de 2003, bajos las presiones del Congreso, el Pentágono anunció que los nuevos contrato serían adjudicados con concurso. En enero de 2004, Defensa adjudicó un contrato complementario a Halliburton para el sur de Iraq de 1.200 millones. Y otro contrato de 800 millones para el norte de Iraq fue adjudicado a Parsons Energy.

En los últimos seis años, el 40% del total de contratos adjudicados por el Pentágono se asignó sin concurso. La contratación directa alcanzó los 362.000 y las empresas más favorecidas fueron las que más contribuciones dieron a las campañas del Partido Republicano. Además, un informe de la Oficina de Presupuestos de la Casa Blanca publicado ayer señala que de los 18.400 millones de dólares presupuestados para la reconstrucción de Irak, hasta junio sólo se ha gastado un 2%, 366 millones de dólares. Para esta fecha, Bush pretendía haber gastado 10.000 millones. Los cálculos de la Oficina señalan que la guerra y la ocupación cuestan entre 48.000 y 60.000 millones al año. Los republicanos han promulgado un proyecto de ley para utilizar el dinero que no se ha gastado en aumentar el presupuesto de Defensa.

Mientras tanto, los soldados estadounidenses siguen muriendo en Irak y ya se ha superado el número de 1.000 muertos, sin contar los heridos. Y la resistencia se hace cada vez más fuerte: las tropas estadounidenses han sufrido en el último mes un promedio de 80 ataques diarios. En agosto, la media era de 40.

USA PLT MCR

   

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