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Viernes
1de octubre de 2004
Los
países asiáticos salvan las cuentas del sector
Fabricantes
de equipos de telefonía: la crisis acaba pero la bonanza
no llega
Por
Virgilio Fontal
Loco
a poco, tres años de vacas flacas van quedando atrás
para los fabricantes de equipos de telecomunicaciones. Pero nadie
confía que ahora venga un ciclo de vacas gordas. O no todavía.
Según el instituto francés IDATE, 2004 pone punto
final al declive general en el mercado de equipos.
Esto
se debe, en buena medida, a la telefonía móvil, que
no puede progresar mucho a corto plazo. En realidad, este negocio
retrocederá el 4% en infraestructura (una mejora, pese a
todo) y avanzará otro 4% en terminales (menos que el 2003),
y puesto que los terminales representan el 27,5% del mercado total,
sobre ellos descansa el perfil de muchos balances del año
en curso.
A su
vez, los expertos de la consultora IDC apuestan por un progreso
del 4,4% en las inversiones de los operadores, que debería
prolongarse a una media del 4,7% hasta el año 2007.
Los
principales capítulos de crecimiento reposan en la telefonía
IP y la banda ancha. Lo mismo señala IDATE: la banda ancha
seguirá creciendo en volumen, especialmente en el segmento
del DSL, del que se espera un incremento del 30% en relación
a 2003.
Pero,
aunque el año pasado pudo calificarse como el año
de DSL (pasó de 36 a 64 millones de abonados), la aguda
competencia provocó una caída del 40% en los precios,
dañando así la contribución al saneamiento
del sector.
Las
diferentes tecnologías de acceso óptico vuelven a
estar en el primer plano, especialmente en EEUU y en las áreas
urbanas de alta densidad de Asia, diagnostica un analista.
Sin embargo, estos expertos no se atreven a asegurar que la disponibilidad
de conexiones telefónicas sea acompañada por un fuerte
incremento de tráfico, una evolución imprescindible
para justificar la continuidad de inversiones por parte de los operadores.
La
gran reserva se encuentra en Asia, especialmente en China, que se
caracteriza por una baja penetración (19% en telefonía
fija y 18% en móvil).
A lo
largo de los últimos meses, todos los grandes grupos del
sector han anunciado operaciones en China, sin las cuales sus cifras
de negocio no salvarían las cuentas del actual ejercicio.
Pero
la presión de los clientes asiáticos y la ansiedad
de los vendedores repercuten negativamente sobre los precios. De
modo que, al cierre de este ejercicio, las ventas de las compañías
crecerán, pero los beneficios serán mínimos.
Amenaza.
China, además de un mercado enorme, es también una
amenaza potencial: los fabricantes locales corren en sentido inverso,
hacia el Oeste. Desde julio, Huawei y ZTE, radicados en Shenzhen,
han ganado importantes contratos en países como Grecia, Hungría,
Argelia e incluso en el Reino Unido.
Una prueba de
su ambición global es que ambos se han puesto de acuerdo
para patrocinar los Juegos Olímpicos de 2008, un magnífico
escaparate para proyectar su capacidad competitiva hacia el resto
del mundo.
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