Viernes 1de octubre de 2004

 

La petrolera vinculó la recompra de acciones a la mejora de su calificación

S&P liga la subida del rating de Repsol a la estabilidad de Argentina

Por Americaeconomica.com

Standard & Poor’s ha ligado la subida de los ratings de Repsol YPF a la mejora y estabilización de la economía argentina. En un informe publicado esta semana, la agencia de calificación estadounidense señala que la petrolera hispanoargentina también deberá mantener su actual liquidez basada en el control financiero aplicado en los últimos ejercicios.

La decisión de Standard & Poor’s va a tener una influencia indirecta sobre la política de retribución al accionista de Repsol YPF. De hecho, antes del verano, los miembros de la cúpula directiva de la petrolera, incluido su presidente Alfonso Cortina, vincularon la puesta en marcha de planes de recompra de acciones a que esta agencia estadounidense elevara los ratings de Repsol hasta el rango de ‘A’.

Actualmente, la calificación de la empresa está en ‘BBB’. Por ahora, los accionistas de la petrolera deberán de esperar y conformarse con el actual cobro de dividendos aprobado por la empresa.

En su informe, estos analistas recordaron su “preocupación” por la erosión de las reservas, tanto de gas como de petróleo, que Repsol tenía en Argentina. No obstante, aseguran que están controlando la reposición y aumento de esas reservas que Repsol está haciendo en Bolivia, “crecieron un 55% al final del primer semestre de 2004 en relación a la misma fecha del año anterior”, señalan.

Pese a los problemas, Standard & Poor's cree que la filial argentina YPF no provocará ningún default de su deuda puesto que la matriz respaldará a su subsidiaria. La división argentina deberá hacer frente a vencimientos de obligaciones por 20 millones de dólares.

Asimismo, estos expertos indican que Repsol deberá hacer frente a vencimientos de deuda en verano de 2005 por 1.550 millones. Precisamente, Repsol YPF ha anunciado esta esta semana una emisión de bonos en los mercados español y europeo por un importe de 1.000 millones.

La petrolera hispanoargentina explicó que el plazo de los nuevos bonos es de diez años y que las entidades colocadoras serán BBVA, La Caixa (ambos accionistas de referencia de Repsol), BNP Paribas, Merrill Lynch, SCH y Citigroup.

Fuentes de Repsol dijeron a este semanario que el objetivo de esta nueva emisión es refinanciar otra deuda existente a un tipo de interés más bajo (si bien no han precisado cuál es el importe exacto), y ampliar los plazos de devolución. Según ellos, en ningún caso, esta colocación de bonos tiene como objetivo captar financiación nueva para hacer frente a alguna adquisición.

Actualmente, Repsol YPF tiene una deuda de 5.597 millones, un 10% más que a principios de año. Una subida provocada, sobre todo, por el aumento de la presión fiscal en Argentina y la depreciación del dólar.

   

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