Miércoles 13 de octubre de 2004

Disidentes cubanos en los festejos
de la Embajada española en La Habana

La Embajada española en La Habana celebró ayer el Día de la Hispanidad e invitó nuevamente a los más notorios disidentes de la isla y, en consecuencia, se produjo la ausencia total de personalidades gubernamentales o políticas cubanas como ya es habitual desde la decisión comunitaria de 2003 de convidar a los opositores a este tipo de actos.

Esta es la primera gran recepción que convoca el nuevo embajador español, Carlos Alonso Zaldívar, recién llegado a la isla, y contó con la presencia de unas 300 personas, cifra inferior a celebraciones anteriores.

Durante la festividad, realizada en la residencia de Alonso Zaldívar, no hubo palabras iniciales, sino el recibimiento protocolar de los invitados, quienes en más de una oportunidad se vieron obligados a refugiarse de una pertinaz y molesta llovizna que sólo caía, curiosamente, bajo el recinto diplomático y no a 300 metros en derredor.

Entre los asistentes figuraban Osvaldo Payá Sardinas, promotor del Proyecto Varela, así como el controvertido Elizardo Sánchez Santa Cruz, de la Comisión de Derechos Humanos, y el hijo de un legendario dirigente sindical, Vladimiro Roca, entre otros.

Las reacciones en España desde el Partido Popular no se han hecho esperar. El portavoz de los populares en el Congreso, Eduardo Zaplana, ha acusado a Zaldívar de ponerse de lado del dictador y de "vejar" a los disidentes cubanos. "Para decirles que no se les va a invitar más y pedirles que colaboren con quien les mete en la cárcel, mejor que no se les hubiera invitado", declaró Zaplana.

CBB PLT ESP

 

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