Jueves 14 de octubre de 2004

Kerry supera a Bush en los sondeos con un margen de tan sólo un punto

Finalmente, la trayectoria de Kerry en los tres debates ya celebrados ha dado frutos. Las encuestas muestran ahora una intención de voto del 49% para el demócrata y de un 48% para Bush. Pero aún hay un 30% de indecisos y muchos días de campaña hasta el 12 de noviembre.

Los “cara a cara” le han servido a Kerry para borrar el devastador efecto de la convención republicana de septiembre. A Bush le ha servido de poco la mejora paulatina de su actitud en los enfrentamientos directos con el demócrata.

Sin embargo, todos los analistas coinciden en que el margen que registran los sondeos es demasiado estrecho como para asegurar nada.
Ayer, en la Universidad de Tempe, en Arizona, los contendientes cumplieron el guión previsto. E incluso pasaron de largo sobre asuntos como el medioambiente o la energía.

También fueron algo más agresivos que en las dos ocasiones anteriores. Kerry apostó en sus ataques por la mala marcha de la economía, el desempleo y la cobertura sanitaria. Bush intentó demostrar que los demócratas no tienen programa y resaltó los bandazos que, según él habría dado el aspirante en temas como los impuestos y el gasto público.

La evidencia de los datos manejados por Kerry, no pareció impactar a Bush que acusó a su oponente de realizar promesas vacías que no solucionarían los problemas expuestos. El demócrata dijo que más de cinco millones de personas habrían perdido la cobertura sanitaria durante los cuatro años de gobierno de Bush. Ahora hay 45 millones de ciudadanos desprotegidos. Pero el presidente argumentó que su rival no iba a resolver el asunto, a pesar de haber presentado un plan que preveía una inversión pública de cinco billones de dólares en diez años, casi 7.700 dólares por contribuyente.

El polémico “medicare"

Kerry no ahorró críticas a la nueva legislación sobre el “medicare” impulsada por los republicanos. La acusó de haber encarecido las medicinas, a pesar de haber entregado a la industria farmacéutica, con quien los precios se negocian ahora directamente, casi 139.000 millones de dólares adicionales.

Bush ataca la ideología y Kerry la gestión económica

Bush buscó ayer descalificar a su adversario desde el punto de vista ideológico. Kerry sería, en su opinión, un peligroso izquierdista, cuya actitud convierte en conservador al mismísimo Ted Kennedy.

Kerry insistió en el desprecio por las clases medias que había desarrollado Bush y le acusó de ser el único presidente en los últimos 72 años (en los que hubo seis demócratas y cinco republicanos) bajo cuyo liderazgo se han perdido empleos netos, 1,6 millones en total. Y sobre la irresponsabilidad fiscal de la que frecuentemente le acusa Bush, le recordó que ha convertido un superávit de 5,6 billones de dólares en un déficit récord y creciente.

 

 

 

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