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Viernes
8 de octubre de 2004
Venezuela,
Argentina y Brasil han manifestado abiertamente su apoyo al candidato
izquierdista Tabará Vázquez
Los
partidos políticos uruguayos, preocupados por su imagen ante
las elecciones presidenciales
Por
María Moral
A las puertas
de las elecciones presidenciales que se celebrarán en Uruguay
el 31 de octubre, muchas de las decisiones que toma la Justicia
parecen tener cierto tinte político. Esta semana, los hermanos
Peirano, que llevan dos años en prisión acusados de
fraude y estafa por la quiebra de los bancos Montevideo y Caja Obrera,
pidieron su excarcelación a la Corte Suprema. Finalmente,
no les fue concedida la libertad, quizá por el rechazo que
podría provocar en la opinión pública su puesta
en libertad y la consecuente pérdida de votos del Partido
Colorado, actualmente en el Gobierno.
Aprovechando
la visita que iban a realizar los miembros de la Corte Suprema a
la cárcel donde se encontraban José, Dante y Jorge
Peirano, los hermanos pidieron su liberación a los magistrados.
Su abogado,
Carlos Curbelo, tenía la esperanza de que el tribunal concediese
la excarcelación. Según Curbelo, ya no había
motivo para que los Peirano continuasen presos porque el 80% del
dinero que se debía a los damnificados había sido
devuelto. Otro de los argumentos de Curbelo para demostrar la inocencia
sus protegidos era que los bancos que dirigían los Peirano
quebraron como consecuencia de la crisis económica en Argentina
y no por el fraude de sus dirigentes.
La representante
de los afectados, Alicia Barbani, criticó duramente que los
hermanos Peirano barajasen la posibilidad de poder estar en libertad.
"Qué fácil es robar casi 1.000 millones de dólares
(813,86 millones de euros), estar en la cárcel dos años
y medio y salir como si fueran grandes señores", afirmó
Barbani.
En
el mes de julio del pasado año, el Banco Central de Uruguay
(BCU) embargó 300 bienes inmuebles a los directivos del grupo
Velox (entidad financiera argentina que también era propiedad
de los hermanos Peira), para devolver el dinero que perdieron los
clientes de la filial de Montevideo, pero Barbani asegura que los
perjudicados aún no han recibido nada.
El
líder de la operación, Juan Peirano, que actualmente
se encuentra en paradero desconocido con una orden de búsqueda
y captura, ha sido acusado de transferir ilegalmente los depósitos
de los bancos que poseía en Montevideo y Asunción
al Trade & Commerce Bank de las Islas Caimán.
La
Corte Suprema de Justicia de Uruguay finalmente denegó las
peticiones de los hermanos Peirano. El defensor de los clientes
de los bancos Montevideo y Caja Obrera, Víctor Della Valle,
se mostró ante la prensa complacido por la decisión
de los magistrados, que calificó de "lógica",
después de que cinco de los afectados se suicidaran por estar
arruinados como consecuencia de las estafas de los Peirano.
Esta
decisión de la Corte podría tener mucho que ver con
el rechazo que provocaría en la opinión pública
la puesta en libertad de los tres banqueros, cuando Uruguay está
a tan sólo tres semanas de las elecciones presidenciales.
El
Partido Colorado, que actualmente se encuentra en el Gobierno, podría
haber perdido muchos votos con la excarcelación de los banqueros,
a pesar de ser el último en todas las encuestas, que auguran
tan sólo un 9% de los votos para el candidato colorado, Guillermo
Stirling.
Y es
que los principales partidos políticos de Uruguay están
haciendo un último esfuerzo por conseguir los deseados votos.
El Frente Amplio, que según los últimos sondeos ganará
los comicios el 31 de octubre, intentó desconvocar una manifestación
que iban a llevar a cabo los simpatizantes del partido. Sin embargo,
sus intentos no tuvieron éxito y el jueves, el sector más
radical de la izquierda uruguaya, se manifestó a las puertas
del primer puerto privado que se construirá en Montevideo
con el fin de impedir la entrada del presidente uruguayo, Jorge
Battle, en el acto de inauguración de las obras.
Los últimos
sondeos estiman que el candidato por el Frente Amplio, Tabaré
Vázquez, obtendrá el 52% de los votos, una cifra que
le permitiría ser presidente sin necesidad de llegar a una
segunda ronda de votaciones. Sin embargo, el margen para que esto
no suceda es muy pequeño (Vázquez deberá obtener
el 50% más un voto), por lo que el partido observa con recelo
estas manifestaciones de su sector más radical, que podría
modificar la intención de voto de muchos uruguayos que han
declarado en las encuestas que darán su voto a Vázquez.
Argentina,
Brasil y Venezuela apoyan el triunfo de la izquierda. El pasado
lunes, el jefe del Gobierno de Buenos Aires, Aníbal Ibarra,
y el asesor de política internacional del presidente brasileño
Luis Inácio, Lula, da Silva, vaticinaron, durante un seminario
organizado por el Frente Amplio, la victoria de Vázquez el
31 de octubre.
El apoyo de
Argentina y Brasil a Tabaré Vázquez no fue visto con
buenos ojos por el Gobierno uruguayo. El ministro de Relaciones
Exteriores de Uruguay, Didier Opertti, se reunió con los
embajadores argentino y brasileño en Montevideo, Hernán
Patiño Mayer y Edoardo Dos Santos, respectivamente, para
transmitirles la molestia que provocaron las declaraciones de Ibarra
y García. "Nos parece que aventurar pronósticos
y actuar como si el partido estuviera resuelto, cuando aún
no se ha jugado", señaló el ministro.
Venezuela también
apoya a la izquierda uruguaya. El presidente de la petrolera estatal
venezolana, Pdvsa, Ali Rodríguez, se reunió el jueves
con Tabaré Vázquez para anunciar que, si consigue
ganar las elecciones, Uruguay recibirá petróleo venezolano
por debajo del precio internacional, un acuerdo similar al que Pdvsa
está negociando con Paraguay para venderle crudo a precios
preferentes a cambio de comprar a Paraguay carne, soja y aceite.
RGY
PLT BYS
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