Viernes 8 de octubre de 2004

 

El informe sobre Irak, otro tema del próximo debate electoral

Bush y Kerry ante la deslocalización empresarial

Por J. Jameson

Los acontecimientos de la semana, en especial el informe que asegura que no había armas de destrucción masiva en Irak, han contribuido a aumentar la expectación del segundo debate público entre Bush y Kerry. Ahora, la economía y la deslocalización van a presidir el choque. Un debate que se va a celebrar durante la madrugada del sábado día 9 de octubre en La Universidad de San Luis del estado de Missouri. Los analistas esperan que la economía sea el punto fundamental de un “cara a cara” en el que el candidato demócrata intentará introducir de nuevo el origen bastardo de la invasión de Irak como argumento de peso.

Pero sin duda, la clave parece estar concentrada en la evolución del empleo. Y en este campo, la deslocalización de las grandes industrias manufactureras de EEUU concentrará gran parte del tiempo.
John Kerry ha defendido que, con las leyes fiscales vigentes se incentiva la deslocalización, tanto de los puestos de trabajo como de los propios bienes de equipo. Por eso propone un cambio fiscal que podría, en su opinión, contribuir a la creación de más de 10 millones de puestos de trabajo en EEUU.

El plan de Kerry es simple. Consiste en eliminar la actual norma que permite a las empresas de EEUU pagar los impuestos vigentes sólo en el país en el que tienen situadas las fábricas. De momento, lugares como La India, China o Malasia, donde numerosas compañías norteamericanas han instalado centros de producción, aplican tasas mucho más favorables que las estadounidenses. Aunque, no obstante, el aspirante demócrata matiza que la penalización sólo se aplicaría a las compañías que fabriquen en el exterior los productos que tienen en el mercado interior. Con eso espera ingresar unos 12.000 millones de dólares al año que le permitirían reducir el impuesto de sociedades del actual 35% al 33,25% de media.

Subasta de rebajas. En esta vorágine, el Congreso y el Senado de EEUU están a punto de aprobar una rebaja fiscal de hasta el 32%, impulsada por la propia Casa Blanca. Eso sí, será en todos los sectores, y no sólo en la industria manufacturera, la principal implicada en la polémica de las deslocalizaciones. De esta manera, la Administración Bush ha intentado eliminar una de las premisas básicas del plan económico de John Kerry.

Dudas sobre los planes fiscales de los candidatos. Algunos expertos dicen que las ventajas fiscales no son la única causa de la deslocalización. Hay otros factores, como el diferencial del coste de la mano de obra, que no desaparecerán. Y el problema persiste. La economía debería crear 150.000 empleos mensuales para invertir la tendencia. Los datos de los últimos meses están lejos de esa cifra, sólo 73.000 en julio y 144.000 en agosto.

Y mientras los beneficios de las multinacionales en el exterior han aumentado más del 50% desde 2001, sin que haya subido su factura fiscal, gracias también al desvío de unos 75.000 millones de dólares anuales de beneficios domésticos hacia paraísos fiscales como Bermuda o Irlanda. Lo que supone que la Hacienda de EEUU deja de ingresar 15.000 millones al año.


EEUU crea menos puestos de trabajo de lo esperado. El último dato macroeconómico sobre el empleo se perfila como un nuevo obstáculo para Bush a pocas horas del nuevo debate con Kerry. La economía estadounidense creó 96.000 puestos de trabajo en el mes de septiembre, una cifra inferior a las estimaciones de los analistas y a las previsiones realizadas por el propio Gobierno de George W. Bush, que anteriormente ya las había reducido por el impacto de los huracanes en las costas de Florida, Virginia y Louissiana.

Además, la tasa de paro permaneció en el 5,4%, según datos publicados por el Departamento de Trabajo. Según las autoridades norteamericanas, el impacto de la meteorología en el turismo (muchos hoteles y otros centros de ocio como los parques temáticos tuvieron que cerrar sus puertas) y la fulgurante subida del precio del petróleo fueron las causas del freno en el crecimiento del empleo.

El flaco favor de la CIA a Bush. Según los analistas políticos de EEUU, el informe oficial de la CIA que niega que Irak tuviese armas de destrucción masiva da una clara ventaja a Kerry. Sin embargo, los republicanos están intentando darle la vuelta a la cuestión, vinculando ahora a Sadam con Al Qaeda.

El informe ha sacudido a EEUU, en plena campaña electoral. El documento certifica que Irak no tenía armas de destrucción masiva antes de la invasión.

Los demócratas están utilizando este informe contra George Bush, asegurando que es la prueba definitiva que la decisión de invadir Irak se basó en un error. El equipo de John Kerry hace hincapié en que EEUU sería un país más inseguro si mantuviera en la Presidencia a un hombre capaz de cometer semejantes errores.

Según el The New York Times, que cita sin nombrarlos a asesores de Bush, el presidente corre un gran riesgo en los próximos 27 días. Estas fuentes creen que la posibilidad de que Bush sea reelegido pasa por su capacidad de mostrarse fuerte y capaz de defender a EEUU de las amenazas. El presidente también tiene que evitar hablar de la situación real en Irak.

Una estrategia que Bush ya parece utilizar, porque ni siquiera hizo referencia al informe en sus mítines electorales siguientes a la publicación del documento.

En cambio, otros republicanos sí han hablado del informe, refiriéndose a la parte que dice que Sadam recaudó 11.000 millones de dólares vendiendo partidas ilegales de crudo fuera del programa de la ONU.

El informe también revela que Rusia, Francia y China son los países que más se beneficiaron legalmente del Programa Petróleo por Alimentos y los partidarios de Bush pretenden hacer creer al electorado que estos países son los que más se beneficiaron de las ventas ilegales.

Saddam utilizó el HSBC para mover dinero ilícito. El informe oficial de la CIA también revela que el dinero que el ex gobernante iraquí recaudaba con la venta del petróleo fuera del marco del programa de la ONU Petróleo por Alimentos pasaba por la filial jordana del banco británico HSBC, el mayor de Europa por capitalización bursátil.

La CIA no formula acusaciones contra la entidad británica a la que no achaca comportamientos ilícitos. El responsable del HSBC para Oriente Medio, David Hodginkson, ha manifestado que el banco no estaba al corriente de estas transacciones y ha asegurado que la entidad sigue con rigor todas los procedimientos para evitar este tipo de incidentes.

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