Viernes 8 de octubre de 2004

 

En las últimas semanas han saltado a la prensa varios casos de corrupción en los gobiernos centroamericanos

Centroamérica y las cuentas de los presidentes

Por Americaeconomica.com

La corrupción en Centroamérica sigue siendo actualidad. El escándalo más agudo y reciente lo protagoniza el ex presidente de Costa Rica y flamante secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Miguel Angel Rodríguez. Mientras que los países miembros del organismo optan por dar "un voto de confianza" al primer centroamericano que ha llegado a la cima de la OEA, en Costa Rica cunde el rechazo y la vergüenza por las prácticas "deshonestas" de sus mandatarios y ex mandatarios. Porque el propio presidente costarricense, Abel Pacheco, también ha sido salpicado por las denuncias de corrupción. Nicaragua y Panamá siguen el ejemplo y esta semana la prensa regional se hacía eco de más casos corruptivos en estos países.

La Asamblea Legislativa de Costa Rica pidió el pasado miércoles la renuncia del secretario general de la OEA, Miguel Angel Rodríguez, acusado por José Lobo, quien fuera ex ministro suyo y ex alto directivo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) durante la etapa de Presidente de Costa Rica de Rodríguez (1998-2002), de recibir un millonario soborno de la empresa francesa Alcatel durante su mandato. La moción de censura fue aprobada por 42 votos a favor y sólo cuatro en contra de los 46 legisladores que se encontraban presentes.

Los diputados piden además que Rodríguez se presente en Costa Rica para explicar las razones que le llevaron a aceptar la comisión ilegal de Alcatel.

Unos días antes, el propio presidente Abel Pacheco, también salpicado por el escándalo de corrupción, fue el primero en pronunciarse sobre la actitud de Rodríguez y en pedir la dimisión a su compatriota, cuya candidatura a la OEA había apoyado desde el Poder Ejecutivo. Incluso firmó una nueva ley, la Ley de Enriquecimiento Ilícito, que tipifica como delito el tráfico de influencias y castiga con penas de cárcel a los funcionarios públicos e incluso representantes privados que incurran en esta acción.

La semana pasada, Pacheco admitió que había recibido transferencias de Alcatel, después de que la Fiscalía de Costa Rica abriese un proceso de investigación a la compañía francesa por haber realizado supuestamente transacciones millonarias a varios ex directivos del ICE y a algunos políticos como el vicepresidente del país, Luis Fishman, y al propio Pacheco. Estos desembolsos fueron destinados a financiar la campaña electoral que llevó a Abel Pacheco a la Presidencia de la República.

Sin embargo, Pacheco calificó estos fondos como "una de tantas contribuciones" privadas a su campaña electoral que permite la ley costarricense, y recalcó que Alcatel no ha recibido ninguna concesión durante su Gobierno, que comenzó el 8 de mayo de 2002. En una entrevista a la costarricense Radio Monumental, el presidente reconoció que recibió 100.000 dólares (81.201 euros) de Alcatel (principal proveedora del ICE) y que distribuyó comisiones millonarias a "otras personas vinculadas a las telecomunicaciones en este país".

Según publicaba el diario La Nación, la transferencia a Pacheco se hizo a una cuenta de Fishman, quien reconoció que la mitad del dinero fue depositado en otra cuenta a nombre del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC) y el resto sirvió para pagar a la empresa que llevaba la campaña publicitaria electoral.

Pero la atención se centra ahora en Miguel Angel Rodríguez, quien asumió la secretaría general de la OEA el pasado 15 de septiembre. El ex mandatario costarricense respondió a la petición de renuncia que le hizo Pacheco con una carta en la que defendía su inocencia y acusaba al Gobierno costarricense de haberle prejuzgado.

Rodriguez también tiene quien le apoye. El representante de Guatemala ante la OEA, Francisco Villagrán, ha asegurado que los países centroamericanos, con excepción de Costa Rica, apoyan a Rodríguez. Villagrán subrayó que el secretario general de la OEA "fue electo por unanimidad. Nos parece que el secretario general está cumpliendo un papel muy positivo en beneficio de la organización (...) y que debe continuar en ese esfuerzo".

Parece que tan sólo Costa Rica quiere la dimisión inmediata de Rodríguez, y a ella se ha sumado ahora Argentina. Justo cuando la tensión aumenta porque ayer la prensa costarricense involucró a Rodríguez en nuevos casos de corrupción, al inculparlo de haber recibido una supuesta comisión de 200.000 dólares (162.774 euros) tras aprobarse un proyecto de redes eléctricas subterráneas en la ciudad costarricense de San José.

El informativo de la televisión de Costa Rica, Noticias Repretel de Canal Seis, informó de que el dinero supuestamente entregado a Rodríguez habría sido depositado en una cuenta en Miami (EEUU), procedente de la empresa española Abengoa.

La compañía estatal Fuerza y Luz logró un préstamo de 55 millones de dólares (44,7 millones de euros) para desarrollar el proyecto de Abengoa, de los cuales un 50% fue financiado por el Gobierno de España y la otra mitad por la filial española del Deutsche Bank.

Pero Rodríguez, desde la OEA, ha ordenado al Departamento de Prensa del organismo que sus funcionarios no respondan a ninguna pregunta de los medios y, según fuentes consultadas por Americaeconomica.com, todas las cuestiones se remitan a una dirección de correo electrónico de Yahoo.com, en vez de a las direcciones oficiales de la OEA.

Entretanto, el Gobierno costarricense ha otorgado tres horas libres a todos los empleados públicos para que puedan asistir el próximo martes a una gran marcha de repudio a la corrupción, convocada por las universidades estatales de Costa Rica y también apoyada por el Movimiento Cívico Nacional, que agrupa a la mayoría de los sindicatos y organizaciones civiles del país.

Los franceses no son los únicos. El caso Alcatel no es el único que enturbia la imagen política de Costa Rica. La compañía sueca Ericsson está siendo investigada por el gabinete jurídico del ICE. En este sentido, el director de este gabinete, Giovanni Bonilla, confirmó la destitución de tres directivos de la compañía pública telefónica y eléctrica de Costa Rica:
Isidro Serrano, Hernando Pantigoso y Álvaro Retana, quienes habrían sido 'invitados' por Ricardo Taylor, responsable de Ericsson en el país centroamericano, a la Conferencia Mundial de la Unión Internacional de Telecomunicaciones en Ginebra. Ericsson, que hasta ahora ha negado su implicación, habría pagado el hotel y otros gastos de los ejecutivos del ICE.

De momento, el ICE ha decidido no recurrir la decisión de la Contraloría de la República de no aprobar un contrato de 130 millones de dólares con Ericsson. Además, según señaló Bonilla a la prensa local, la compañía telefónica va a revisar todas las contrataciones administrativas para depurar todas las responsabilidades. De resultar culpables, Alcatel y Ericsson se enfrentan a una inhabilitación de cinco años.

El caso de Nicaragua. La Fiscalía General de Nicaragua ha anunciado esta semana un avance de la auditoría que realiza actualmente a la Vicepresidencia del país. En el informe, según un artículo del diario nicaragüense La Prensa, se revela que durante la Administración Alemán (1997-2002) las cuentas de la Vicepresidencia, ocupada por el actual mandatario, Enrique Bolaños, eran sustentadas con fondos procedentes de la famosa "cuenta Donación-Taiwán", que manejaba libremente Alemán.

Esta cuenta se encontraba en el Banco Central de Nicaragua a nombre de la Presidencia pero no estaba registrada en la contabilidad nacional. Se había creado con fondos procedentes de la cancelación de otras cuentas de la Tesorería en bancos nacionales y de la venta de bonos del tesoro. Estos fondos eran trasladados primero a Panamá y desde allí se devolvían al Banco Central de Nicaragua, bajo la figura jurídica de "Donación-Taiwan".

De acuerdo con la Fiscalía de Nicaragua, la Vicepresidencia de Bolaños recibió 1,7 millones de córdobas (90.127 euros) y 936.265 dólares (755.418 euros) a través de cheques autorizados por el ex secretario ejecutivo de la Presidencia de Alemán, Oscar Moreira, y el ex director administrativo de la Presidencia, Ernesto Barahona.

Este caso se suma al conocido como "La huaca", por el que el ex presidente Alemán cumple actualmente 20 años de prisión, acusado del blanqueo de casi 120 millones de dólares (96,8 millones de euros).

Panamá tampoco se salva. El Gobierno de Panamá ha denunciado ante el Ministerio Público que la Administración de la ex presidenta Mireya Moscoso estuvo vinculada a la desaparición de equipo por valor de más de 250.000 dólares (202.972 euros) en la televisión estatal, Radio Televisión Educativa (RTVE). Durante una auditoría externa realizada por la nueva dirección de RTVE, se detectó que en el Canal Once de esta emisora habían desaparecido 11 cámaras. Seis de ellas son de estudio y fueron dondadas por el Gobierno de Japón, mientras que las otras cinco son del tipo betascam Sony. El valor estimado de estos aparatos supera los 250.000 dólares.

Según el director de la entidad pública, Carlos Aguilar, se ha comenzado a revisar otras áreas de este medio de comunicación estatal.

El presidente de Panamá, Martín Torrijos, al conocer esta denuncia, manifestó que la Fiscalía de la República ha recibido varios informes de auditorías a otras instituciones para que inicie investigaciones. Además, la Administración de Torrijos investiga actualmente el destino de las millonarias donaciones entregadas por el Gobierno de Taiwán al de la presidenta Moscoso y que fueron gestionadas por la fundación privada panameña "Mar del Sur", dirigida por funcionarios del Estado.

CTR NCG PNM PLT

   

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