Martes 19 de octubre de 2004

Kerry utiliza la oleada de gripe para arrinconar a los republicanos

El equipo de campaña de Kerry ha conseguido establecer un paralelismo entre la actitud de Washington con la actual carencia de vacunas contra la gripe y su forma de afrontar los sucesos del 11 de septiembre. En ambos casos, según ellos, han utilizado la ignorancia como excusa.

Kerry parece verlo claro. En su opinión es inconcebible que el Gobierno diga ahora que no tenía información suficiente para valorar por anticipado que se iba a producir la actual escasez de vacunas para la gripe, una enfermedad que mata anualmente a 36.000 americanos.

El aspirante demócrata recuerda que esta fue la misma línea de acción seguida por Washington tras los atentados del 11-S. Pero el problema mostraría algo más: la total indiferencia de la actual administración por los problemas de los millones de familias de EEUU que no tienen dinero suficiente para poder comprar los medicamentos que necesitan.

En este sentido, Kerry ha usado Florida para introducir estas comparaciones en su discurso. Es uno de los estados clave y uno de los más afectados por la epidemia de la gripe. Y también ha querido explicar los verdaderos motivos de la desidia republicana. En su opinión, si Halliburton fabricara las vacunas, la población dispondría de excesos de dosis.

Los republicanos se defienden y aseguran que hace cuatro años, el presupuesto federal para la gripe sólo sumaba 40 millones de dólares, siete veces menos que ahora.

La presunta insensibilidad de Bush ante los problemas sanitarios de la población de EEUU sigue contrastando, según los demócratas, con su disposición a gastar dinero para que el país sea más seguro. Ayer, el presidente firmó una ley de urgencia que concede un presupuesto adicional de 30.000 millones al Departamento de Seguridad Interior para proteger las fronteras del acoso de los terroristas.

El ántrax y la gripe. En un durísimo editorial, Los Angeles Times arremetía hoy contra la política sanitaria de Bush y recordaba que mientras Washington sólo gasta 283 millones al año en comprar vacunas contra esta enfermedad, ha aprobado un presupuesto de 5.600 millones para encontrar una vacuna contra el ántrax, un mal que por el momento no afecta demasiado al ciudadano.

El general Sánchez vuelve a poner en apuros a Bush. Las informaciones de los medios de comunicación de Ricardo Sánchez, ex responsable de las tropas estadounidenses desplazadas a Irak, se han convertido en un problema permanente para el equipo de Bush. La última filtración ha sido publicada por The Washington Post, y en ella se explica que Sánchez envió una carta al Pentágono desde Irak donde explicaba que el Ejército tenía graves carencias de suministros que le impedían realizar su trabajo.

Kerry ve en esta carta la demostración de que Bush no es un comandante en jefe que pueda aportar seguridad e intenta con ello eludir las críticas que el presidente viene lanzando contra él, en el que puede ser su último y definitivo eslogan de que con los demócratas EEUU será más inseguro.

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.