|
Viernes
15 de octubre de 2004
Se
recrudece la disputa por los beneficios cambiarios
Chávez
y el Banco Central, otra vez enfrentados
Por
María Blasco
El
presidente Hugo Chávez armó un gran revuelo el pasado
fin de semana. Desde que en su programa 'Aló Presidente'
arremetiera contra el Banco Central de Venezuela (BCV), e incluso
amenazara con denunciarlo ante la Justicia por una supuesta deuda
con el fisco, el conflicto no ha dejado de acaparar ni un sólo
día las portadas de los medios de comunicación venezolanos.
Uno y otro bando se atacan y se responden mutuamente sin que, de
momento, nadie haya variado sus posiciones. La pelea ha sido aprovechada
por algunos sectores de la oposición para denunciar que el
Gobierno lo que pretende es inflar el gasto público mediante
estrategias contables.
Las
relaciones entre el Banco Central y el Gobierno nunca han sido demasiado
buenas. Cíclicamente surgen problemas, todos ellos con el
mismo fondo, Chávez quiere más dinero del BCV. Pero
en esta ocasión el presidente venezolano ha ido demasiado
lejos y ha provocado la reacción airada de las autoridades
del ente emisor.
Chávez
utilizó su programa radiofónico 'Aló Presidente'
para anunciar que, si el BCV no entrega al Tesoro Público
el dinero correspondiente a una deuda que supuestamente tiene su
origen en errores de cálculo sobre los beneficios por operaciones
de tipo de cambio, denunciará a la autoridad monetaria ante
el Tribunal Superior de Justicia.
La
reacción. Al BCV le debió de coger por sorpresa
tan agresivo anunció y al día siguiente el director
de la autoridad monetaria, Maza Zavala, realizó unas comedidas
declaraciones en las que manifestaba su esperanza en que el presidente
no cumpliría sus amenazas. Incluso solicitó la intervención
de un árbitro que mediara en el conflicto. Eso sí,
dejó bien claro que ese negociador no quería
que fueses ni del Ministerio de Finanzas, ni de la Superintendencia
de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Sudeban).
A pesar
del deseo de Zavala de solucionar el conflicto por la vía pacífica
sin necesidad de llegar a los tribunales, el director del BCV insistió
en mantener la postura oficial de la entidad y aseguró que
el Central no debe ni un centavo al Estado. Según Zavala, Sudeban
hizo una inspección contable y, de acuerdo a sus cálculos,
hay ganancias que no han sido registradas. "Ahora, de acuerdo
al ente emisor no hay deuda por este concepto", matizó
el director del BCV. Un
día después fue el propio presidente de la autoridad
monetaria, Diego Luis Castellano, quien respondió a Chávez.
A través de un comunicado dirigido al presidente de la República,
aseguró que el informe de Sudeban en el que se afirma que
el BCV ha cometido fallos contables en el cálculo de los
beneficios por operaciones cambiarias "adolece de severas inconsistencias
con respecto a su propia normativa".
Además,
Castellano afirmó que el documento de Sudeban contraviene los
principios contables generalmente aceptados y "no se corresponde
con la evidencia contable suministrada por el Banco Central con ocasión
de la inspección efectuada". En
el comunicado, la máxima autoridad del ente emisor también
se queja del tratamiento que ha dado el mandatario venezolano al
conflicto y afirma que "los reclamos y discusiones públicas
no resultan convenientes para tratar asuntos tan delicados"
e insiste en que la actuación del BCV ha sido de "irrestricto
apego a la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela, a la propia Ley que lo rige y a sus políticas
contables".
La
posición de ambos mandos se mantiene, por tanto, sin cambios.
La pelea continúa. La supuesta deuda contraída por
el BCV se deriva de la aplicación de distintas fórmulas
para calcular los beneficios cambiarios. Cuando se hallan esas ganancias
se descuentan los apartados legales que estima el ente emisor y
las obligaciones sociales, y lo que queda es para el fisco. El problema
surge a la hora de aplicar el método contable. Si se aplica
el criterio de que el dólar que se vende hoy es el que se
adquirió tiempo atrás a menor precio, se producen
de forma inmediata en los libros unos sustanciosos beneficios, pero
si se aplica el método según el cual el dólar
que se vende es el que se acaba de comprar, las ganancias se reducen.
El criterio que se utiliza es el primero pero el BCV supuestamente
habría aplicado el segundo, algo que niega la autoridad monetaria.
La
autoridad monetaria, según la ley, debe entregar semestralmente
los beneficios por tipo de cambio al Ejecutivo para cubrir gastos
corrientes. En abril, la autoridad monetaria entregó por
este concepto 900.000 millones de bolívares (378 millones
de euros) correspondientes a las ganancias obtenidas por este concepto
en el segundo semestre del 2003. Y desde el año 2000 el Tesoro
Nacional ha recibido ya por los beneficios cambiarios 9,1 billones
de bolívares (7.405 millones de euros), según asegura
Castellano. Estos ingresos se han convertido ya en una fuente recurrente
de dinero.
Críticas
al Gobierno.
La actitud del Gobierno de Chávez frente al Banco Central
ha sido aprovechada por algunos sectores para criticar la política
de la Administración venezolana. La Oficina de Asesoría
Económica de la Asamblea Nacional advirtió en el mes
de mayo en un informe que los beneficios cambiarios podrían
generar un aumento del dinero en circulación a través
del incremento del gasto fiscal, lo que podría introducir
presión sobre los precios. Este documento ha sido ahora convenientemente
rescatado de los archivos para ilustrar las consecuencias de la
pelea de Chávez por las ganancias de tipo de cambio del Central.
Una lucha que atribuyen a su necesidad de seguir alimentando su
campaña electoral con el anuncio de nuevos proyectos sociales.
Las elecciones municipales venezolanas se celebran el próximo
31 de octubre.
Mientras
tanto, a los inversores este nuevo conflicto entre el Banco Central
y el Gobierno de Chávez (la última de unas cuantas)
no les preocupa demasiado. Según algunos analistas, no es
probable que esta rencilla tenga un inminente impacto en los mercados,
aunque sí que podría tener importancia en el largo
plazo. Además, estos expertos aseguran que el BCV "es
una de las pocas instituciones en el país que han demostrado
que pueden resistir los continuos ataques a su independencia".
VNZ
BYS PLT
|