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Viernes
15 de octubre de 2004
El
operador se hunde en bolsa por sus problemas de financiación
Carlos
Slim, un damnificado de la nueva crisis de Global Crossing
Por
R. O' Connelly
No
siempre los negocios salen bien. Carlos Slim ha empezado a sufrir
la nueva crisis de Global Crossing, el mayor operador mundial de
redes de cables submarinos, de cuyo capital el magnate mexicano
compró cerca del 10% a principios de año.
Ahora
Global Crossing vuelve a estar en una difícil situación.
A principios de la pasada semana, la dirección de la empresa
admitió en un comunicado remitido a la comisión de
valores de EEUU (SEC) que necesitaba financiación para mantener
la actividad al ritmo actual. Sólo hasta finales de este
año, la compañía precisó que necesitaba
40 millones de dólares (unos 32 millones de euros).
Como
contrapartida para la negociación con las entidades financieras,
Global Crossing incluso anunció el despido de otros 600 trabajadores
en su enésima reestructuración de plantilla. La noticia
tuvo consecuencias directas en los mercados porque las acciones
de la operadora se hundieron cerca de un 25% en el Nasdaq.
En
medio de la tormenta bursátil, diversos analistas comentaron
que la supervivencia dependerá de estos fondos. De momento,
Global Crossing tiene varias opciones. Por un lado negocia un crédito
de 100 millones de dólares con su filial británica,
empresa presidida por el ex directivo de Telefónica el venezolano
José Antonio Ríos, pero algunos accionistas minoritarios
de esta última han mostrado sus reticencias.
De
no llegarse a un acuerdo, ST Telemedia, principal accionista de
Global Crossing prestaría otros 155 millones de dólares
(cerca de 125 millones de euros). No obstante, no sería suficiente
para hacer frente a varios prestamos que la operadora con sede en
Bermuda tiene pendientes con diversas entidades financieras.
De
no haber acuerdo definitivo, Global Crossing podría verse
obligada a declararse en quiebra. Y sería la segunda tras
la bancarrota de principios de 2002 que provocó un default
de 12.400 millones de dólares, uno de los mayores de la historia.
Desde
luego no sería una buena noticia para Carlos Slim que durante
el último año ha realizado una agresiva carrera de
adquisiciones que ha llevado a sus compañías, Telmex
y América Móvil, a comprar empresas como AT&T
Latin America, las brasileñas Embratel, BCP y BSE, la argentina
CTI o la chilena Chilesat. Aunque, un hecho es cierto, al magnate
mexicano pocos negocios le suelen salir mal.
La
VoIP amenaza al liderazgo de Telmex. Mientras Telmex sigue su
avance en los mercados internacionales, en México empieza
a sufrir sacudidas. Los legisladores aztecas ya han puesto en marcha
las nuevas normas para regular los servicios de voz sobre protocolo
de Internet (VoIP).
Es
un hecho, muchas compañías del sector ya están
preparando el lanzamiento de sus ofertas en este área para
el año que viene. Un escenario que se va a traducir en una
amenaza para las cuentas de resultados de Telmex, el antiguo monopolio
mexicano que actualmente controla Carlos Slim, aunque también
para otras compañías como Avantel, ex filial de WorldCom
ahora controlada por Banamex-Citigroup, y Alestra, empresa participada
por AT&T, Grupo Alfa y BBVA Bancomer, la filial local del BBVA.
La
cúpula de Telmex ya ha admitido que la VoIP va a provocar
un descenso en sus ingresos, especialmente en el negocio de las
llamadas de larga distancia. Para evitar esta competencia todo lo
posible, la operadora ya está diseñando sus ofertas
de VoIP. Quizá busque adelantarse a sus rivales.
TTC
MXC FZM USA
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