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Jueves
28 de octubre de 2004
Barroso cambiará un tercio de su equipo de comisarios europeos
El presidente electo
de la Comisión Europea, el portugués José Manuel
Durao Barroso, dijo hoy que no habrá grandes sustituciones en su
equipo sino cambios puntuales que no serán más de
ocho o 10. Unas declaraciones un tanto contradictorias porque suponen
el reconocimiento de que tendrá que encontrar nuevos candidatos
para un tercio de las 24 carteras de las que se compone el equipo del
'Gobierno europeo' que dirigirá.
El político portugés espera presentar su nuevo Ejecutivo
al Parlamento Europeo en menos de un mes, aunque algunas fuentes
piensan que necesitará algo más de tiempo para tener lista
su nueva propuesta. El problema, dicen, es que hay demasiados equilibrios
que realizar para obtener una lista que pueda conseguir el apoyo necesario
en la Eurocámara.
Barroso declaró: No puedo decir el número, haré
lo que sea necesario y suficiente para Europa, no haré cambios
que no sean necesarios. El ex primer ministro portugués afirmó
que no podía aceptar un comisario con problemas con el Parlamento,
aunque no precisó si se refería a Rocco Buttiglione, muy
criticado por sus declaraciones contra los homosexuales y su opinión
sobre el papel de la mujer.
Durao Barroso retiró ayer, una hora antes de que se votara en el
Parlamento de Estrasburgo, su propuesta de Ejecutivo a la Eurocámara,
ante la certeza de que no iba a lograr los apoyos necesarios para su investidura.
Se trata de la primera vez que los parlamentarios europeos rechazan la
composición de una Comisión, un hecho histórico que
tiene lugar bajo la presidencia de un español, el eurodiputado
socialista catalán Josep Borrell.
En declaraciones a la radio privada luxemburguesa Europe 1, Durao
Barroso aseguró lacónicamente que no se lanzará a
una transformación extensiva de la Comisión.
Se trata de presentar un equipo que pueda tener un apoyo reforzado,
precisó, antes de confirmar que comenzará en breve las conversaciones
con los líderes europeos, pero sin desvelar quienes serán
sus primeros interlocutores.
Algunas fuentes cercanas al proceso creen que la evolución de la
política interna de algunos estados, especialmente Italia, se puede
constituir en un freno de importancia para la resolución de esta
crisis comunitaria.
Uno de los perjudicados por la inusual resolución del proceso de
nombramiento de la Comisión es Romano Prodi, el actual presidente
del Ejecutivo de Bruselas, quien deberá permanecer otro mes en
esta capital, lo que retrasa sus planes de reincorporación inmediata
al panorama político de su país, donde se le espera para
liderar un proyecto de oposición capaz de arrebatar el poder a
Silvio Berlusconi, actual primer ministro.
Según la mayoría
de los observadores, Berlusconi ha sido uno de los principales obstáculos
con los que se ha tenido que enfrentar Barroso a la hora de defender ante
el Parlamento un equipo tocado desde la base, entre otros
motivos por el empecinamiento de il cavaliere de mantener
a toda costa en Bruselas su apuesta por Buttiglione, el pólemico
democratacristiano al que sus propios compañeros de partido han
preferido dejar solo en esta crisis.
Revisión
de la Constitución europea.
El presidente del Consejo de Estado español, Francisco Rubio Llorente,
ha subrayado, en un debate sobre la Constitución europea, la conveniencia
de que el Gobierno consulte al Tribunal Constitucional sobre la posible
divergencia entre la Constitución española y
el Tratado Europeo que mañana se firma en Roma.
Rubio Llorente ha explicado que el Consejo de Estado entiende que podría
haber puntos del Tratado Europeo no del todo congruentes con
la Carta Magna española, en concreto el artículo 6 del texto
europeo, que habla de la primacía del derecho adoptado por las
instituciones de la Unión Europea sobre el derecho de los Estados
miembros.
EUR PLT ESP
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