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Martes
26 de octubre de 2004
Las empresas internacionales, expectantes ante la nueva ley sobre el dólar en Cuba Las empresas internacionales con intereses en Cuba, entre ellas las españolas, están analizando con mucho cuidado la Resolución Número 80 del Banco Central de la isla, en la que se elimina el uso del dólar en todas las transacciones comerciales que se realicen dentro del territorio cubano. El texto revoca una norma adoptada hace una década por La Habana que permitía que la divisa norteamericana se utilizase como medio de pago. Ni las cámaras de comercio españolas ni el Ministerio de Asuntos Exteriores han querido realizar declaraciones al respecto. Consideran que se trata un asunto interno de la isla y que no les corresponde opinar sobre ello. Sin embargo, entre las fuentes empresariales consultadas por este diario hay división de opiniones. Algunos creen que en el caso de las compañías europeas el impacto será mínimo porque ya operan en euros. Consideran más bien que el Gobierno cubano ha creado un nuevo impuesto al gravar las operaciones de cambio entre dólares y pesos convertibles (PC) con una comisión del 10% a partir del 8 de noviembre. Otros señalan que van a intentar que La Habana acceda a materializar en euros los ingresos que obtengan por su actividad en pesos convertibles. También esperan que les dejen mantener abiertas cuentas corrientes en la divisa europea. Fuentes oficiales
cubanas han asegurado que ni el euro ni el resto de las monedas internacionales
van a ser sometidas a restricciones similares a las que se acaban de imponer
sobre el billete verde. Según la resolución, las cuentas en dólares o pesos convertibles de ciudadanos cubanos no se verán afectadas. Las autoridades han justificado la decisión en su intención de evitar incomprensiones para la ciudadanía. En un discurso televisado, Fidel aseguró que la tenencia de dólares no es ilegal aunque señaló que los cubanos podrán conservarlos como recuerdo para dentro de miles de años. Hasta el 8 de noviembre, fecha en el que se suspenderá la circulación del dólar, se podrá cambiar sin ningún coste. Posteriormente, quienes realicen la transacción tendrán que pagar una tasa del 10%. Otras monedas como el euro, la libra o el dólar canadiense no sufrirán este impuesto. La resolución es la respuesta, según Fidel, al hecho de que EEUU ha endurecido sus normas para impedir que Cuba pueda usar los dólares que capta para pagar operaciones en el exterior. El presidente cubano describió un complot de la extrema derecha de Miami que habría conseguido, en colaboración con Washington, bloquear los caminos que la isla utilizaba para emplear el efectivo captado. En este sentido, la
suiza UBS recibió una multa de 100 millones de dólares del
banco central de EEUU, la FED, por tener en una cuenta cerca de 3.900
millones del Estado cubano. El presidente rechazó que este dinero,
bloqueado por Washington, provenga del lavado de dinero. Fidel
insistió en que no se trata de recaudar divisas, sino
de una respuesta contra la política de EEUU. |
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