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Viernes
22 de octubre de 2004
Las
negociaciones comerciales se aplazan hasta el primer trimestre de
2005
El Mercosur y la UE, otra vez sin acuerdo
Por
G. Velasco
Quieren
y no pueden. Lo han intentado infinidad de veces, pero no han logrado
ponerse de acuerdo. El Mercosur y la Unión Europea (UE) acaban
de desperdiciar la última oportunidad para crear el área
de libre comercio más grande del mundo antes de que finalice
el año 2004. Dicen que volverán a negociar en 2005
con renovados ánimos. Puede que sea cierto, pero así
llevan ya unos 10 años. Y no consiguen ponerse de acuerdo.
El empeño de Europa en poner trabas al comercio agrícola
y el de Latinoamérica en quitarlas lo impide.
El
último encuentro entre ambos bloques comerciales se ha realizado
esta semana en Lisboa (Portugal). No fue una reunión cualquiera.
Los tecnicos anónimos que habitualmente acuden a estas citas
dejaron paso a los grandes protagonistas. El comisario europeo de
Comercio, Pascal Lamy, y el de Agricultura, Franz Fischler, se reunieron
con el ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Celso Amorim, con
la canciller de Paraguay, Leila Rashid, con el vicecanciller de
Uruguay, William Ehlers, y con el secretario de Estado de Relaciones
Económicas Internacionales de Argentina, Alfredo Chiaradialos.
Un encuentro de altura con el mismo final de siempre.
Esta
vez tampoco ha sido posible. No
obstante, según se asegura en la declaración final,
"ambas partes identificaron una serie de cuestiones sobre las
cuales estaban dispuestos a mostrar flexibilidad", aunque posteriormente
se afirma que "se tiene que hacer mucho más para alcanzar
el nivel de ambición que refleje la importancia estratégica
de este acuerdo para la UE y el Mercosur".
El
ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil,
Luiz Fernando Furlan,
ha reconocido que el Mercosur acudió al encuentro de Lisboa
con dos planes. El 'Plan A' era:
vamos a juntarnos y llegar a un acuerdo. El 'Plan B : sino se llega
a un acuerdo ahora, continuaremos las discusiones después.
Por supuesto, el plan que ha triunfado ha sido el 'B'.
Tras
perder la oportunidad de que el acuerdo entrara en vigor en la fecha
prevista, ambos bloques, que crearían un mercado de 680 millones
de personas, volverán a reunirse a finales de año
para convocar una reunión ministerial durante el primer trimestre
del 2005. Entonces, los interlocutores por la parte europea ya no
serán el actual comisario de Comercio ni el de Agricultura,
puesto que toda la Comisión Europea será renovada
el 31 de octubre. Algunos observadores temen que este hecho suponga
un obstáculo más que retrase de nuevo las negociaciones.
De
forma que, en unos meses, de nuevo los negociadores de ambos bloques
se verán las caras. El problema es que las dificultades que
han impedido hasta ahora el acuerdo, también volverán.
En una cita previa a la reunión de Lisboa, el comisario europeo
de Agricultura explicó a los ministros europeos del mismo
ramo que la última oferta del Mercosur no fue ambiciosa porque
no otorgaba la suficiente protección a las denominaciones
de origen de los productos agroalimentarios, mientras que el bloque
latinoamericano insistía en cuestionar las ayudas europeas
al sector agrícola, una política que el Grupo de los
25 ya ha anunciado que no piensa modificar. Por
su parte, el Mercosur asegura que está preparado para mejorar
su oferta, pero que la UE debería modificar sus propuestas
de cuotas agrícolas.
Derrotar
al G-20. El conflicto en el sector agrícola va más
alla de las negociaciones entre el Mercosur y la UE. Los países
en desarrollo crearon en vísperas de la celebración
de la reunión de la Organización Mundial del Comercio
(OMC) en Cancún (México), del 10 al 14 de septiembre
de 2003, el denominado Grupo de los 20, o Grupo de los 20 Plus (G-20+)
tras la incorporación de Egipto. El objetivo era precisamente
representar los intereses de los países pobres y los exportadores
agrícolas frente a EEUU, Europa y Japón. En la actualidad
este grupo representa el 63% de todos los agricultores del mundo,
al 20% de la producción mundial y al 26% de las exportaciones
agrícolas totales.
Demasiada
fuerza. El G-20+ se ha convertido en un poderoso grupo de presión
liderado por Brasil que está complicando la vida a los países
ricos por su agresividad a la hora de defender la reducción
de las barreras al comercio agrícola. Por este motivo, según
señala un reciente informe del Sistema Económico Latinoamericano
(SELA), EEUU y Europa intentan debilitarlo. Para conseguirlo utilizan
una curiosa estrategia. Usan los Tratados de Libre Comercio (TLC).
Según
el SELA, los TLCs se han utilizado para persuadir a algunos países
a abandonar el G-20+. "Seis de los 14 países latinoamericanos
que fueron parte del Grupo de los 20 original se retiraron de la
coalición en los meses posteriores a la reunión de
Cancún y EEUU comenzó a negociar TLC con esos seis
países". El estudio afirma que "es interesante
destacar que las negociaciones entre la UE y el Mercosur involucran
a tres de los ocho restantes miembros latinoamericanos del G-20".
Los expertos de este organismo consideran que no es una coincidencia
y que Europa, como EEUU, lo que pretende es debilitar al grupo liderado
por Brasil para restarle fuerza en las negociaciones comerciales
multilaterales.
Acuerdo
con la CAN.
Mientras Latinoamérica se enfrenta a los países ricos
con quienes parece que le resulta muy complicado negociar y llegar
a acuerdos, los países del subcontinente siguen avanzando
en la integración comercial de la región. Esta misma
semana se ha firmado en Montevideo (Uruguay) el TLC que durante
meses ha estado negociando el Mercosur y la Comunidad Andina de
Naciones (CAN). Con esta rúbrica se crea oficialmente el
quinto mayor bloque comercial del mundo con más de 100 millones
de habitantes y un volumen de intercambio de unos 40.000 millones
de dólares (32.077 millones de euros) anuales. Además,
Perú ha anunciado la próxima firma de un acuerdo comercial
entre este país y el Mercosur. Mientras que Venezuela y México
se encuentran a la espera de su admisión como países
socios al bloque formado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
Mientras
que Europa desperdicia las oportunidades para llegar a un acuerdo
comercial con el Mercosur, los países latinoamericanos se
hacen cada día más fuertes como bloque.
RGN TGC
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