Viernes, 25 de noviembre de 2004

 

Wilmar Castro Soteldo, ministro de la Producción y Comercio de Venezuela

“El acercamiento entre el Gobierno de Chávez y el de Zapatero se traducirá en un aumento del comercio bilateral"

Por Gema Velasco

Wilmar Castro ha sido uno de los ministros que han acompañado al presidente venezolano, Hugo Chavez, en su periplo por Madrid (España), un viaje en el que no ha faltado la polémica. Pero tampoco los negocios. El titular de Comercio de Venezuela cree que la buena sintonía que existe entre el Gobierno de Chávez y el de Zapatero ayudará a restablecer la cifra tradicional de intercambios comerciales entre ambos países, e incluso incrementarla. El objetivo que se ha marcado la Administración venezolana es llegar a los 1.500 millones de euros anuales. Los acuerdos que han firmado los empresarios de ambos países en la capital española ayudarán probablemente a conseguir esta meta.

- Los empresarios venezolanos han venido a Madrid para hacer negocios con sus colegas españoles, ¿qué tal les ha ido?

- Todavía no he tenido oportunidad de conversar con los empresarios venezolanos, pero sí se que este primer encuentro ha tenido ya resultados concretos en algunos sectores, especialmente en el de la energía, el agroindustrial y el turístico, al que consideramos de mucho interés. No me atrevería a establecer ninguna cifra concreta porque no hemos hablado con nuestros empresarios para ver hasta qué punto se han cerrado acuerdos durante los encuentros que han mantenido. Pero sí que me consta que la cifra de negocio que se ha concretado es alta y es posible que se haya focalizado en algún sector específico.

En lo que a mi respecta, sí estamos evaluando la posibilidad de un acuerdo en tecnología para la producción de energía eólica y de plantas desalinizadoras de agua para un proyecto de turismo que vamos a desarrollar en Venezuela en la zona de Paraguaná y de la Isla de la Tortuga. Vamos a evaluar la oferta que nos han hecho y sobre esa base tomaremos decisiones.

- ¿No hay entonces ningún proyecto concreto?

- Bueno creo que es interesante conversar con Repsol para visualizar las inversiones que va a incrementar en Venezuela como consecuencia de la postiva evolución que ha tenido la fase de exploración en la región central del país para la explotación de crudo y gas. En estos momentos ya producen más de 100.000 barriles diarios, unos recursos que van a tener un mercado muy interesante en la zona del Caribe y de Sudamérica.

Además hay una empresa vinculada a la industria del ferrocarril que quiere realizar una inversión en Venezuela por valor de unos 20 millones de dólares (15 millones de euros) y que sólo están a la espera de la aprobación por parte de las autoridades de algunos proyectos. Esta empresa ha invertido ya en el país un monto similar y con la posibilidad de continuar la obra que están realizando es probable que esta inversión se duplique.

- Usted ha advertido a Iberia de que se tiene que "poner las pilas", ¿qué planes tienen en este sector?

- El Gobierno venezolano está empeñado en rescatar, en la medida de lo posible, la industria del país. La Administración ha hecho una inversión de más de 13 millones de dólares (9,8 millones de euros) para el inicio de las operaciones de una aerolínea comercial, Consorcio Venezolano de Industria Aeronaútica y Servicios Aéreos (Conviasa). A finales de este mes, se hará el primer vuelo de certificación de la aerolinea, a mediados de diciembre está prevista la llegada de otro avión y en el primer trimestre de 2005 debemos tener ya cuatro equipos más hasta completar una flota de seis aviones. A primeros de junio haremos el primer vuelo directo, probablemente a Madrid, ciudad que va a ser nuestro destino principal.

- El presidente Chávez y el mandatario español, José Luis Rodríguez Zapatero, parece que han congeniado bien, ¿cree que la llegada a España de un Gobierno socialista facilitará las relaciones comerciales entre ambos países y se recuperará el intercambio bilateral?

- Sí, seguramente así será. Gran parte del retroceso en ese crecimiento del comercio entre ambos países fue motivado por el hecho de que Venezuela estuvo sometida a un proceso continuo de sabotaje económico que colapsó su industria como consecuencia de la oposición irracional que se desató en el país contra las instituciones del Estado. Esto nos obligó a disminuir de una manera considerable, no sólo las exportaciones de Venezuela hacia España, sino también las ventas a todos los países con los que Venezuela mantiene históricamente relaciones.

Pero el proceso de recuperación ha sido bastante rápido. Gracias a Dios la industria petrolera está totalmente estabilizada y está incrementando su cuota de producción incluso por encima de lo que establece la OPEP, que es quien regula nuestra pruducción de crudo diario. Además, el incremento de los precios petroleros también ha permitido al Estado conseguir ingresos adicionales, lo que ha ayudado a fortalecer nuestro intercambio comercial, no sólo desde el punto de vista de las importaciones, sino también de las exportaciones. En el caso de España, las exportaciones retrocedieron porque el petróleo es el principal insumo que se exporta a este país.

Yo estoy convencido de que el intercambio comercial entre ambos países crecerá, no sólo por la recuperación de nuestra industria, sino también con el acercamiento y la actividad que ahora existe entre ambos gobiernos. El motivo fundamental de esta visita a Madrid es precisamente fortalecer esos vínculos, y la enorme cantidad de empresarios que nos han acompañado y el elevado número de empresas españolas que han participado en estos encuentros muestra que el interés por aumentar el intercambio comercial entre los dos países es recíproco. De hecho, ya hemos tenido un repunte muy cons¡derable de presencia española en el sector financiero donde en Venezuela hay una representación de los principales grupos españoles, BBVA y Santander, que prácticamente lideran el sistema financiero del país. También en el ámbite comercial y textil hay importantes empresas españolas en Venezuela, lo que es una señal muy favorable.

No sólo vamos a incrementar ese intercambio hasta llegar a las cifras habituales, sino que creemos que podemos incrementar ese límite. La meta que nos hemos impuesto es aumentar ese flujo comercial desde los 800 millones de euros tradicionales a los 1.500 millones.

- Usted ha hablado en varias ocasiones de un modelo de relaciones económicas agotado, una crisis del capitalismo que está estimulando Venezuela, ¿qué forma de establecer relaciones entre países y de hacer negocios propugnan?

- Nosotros hemos planteado un modelo de desarrollo económico y local que plantea la necesidad de afianzar los patrones culturales de las distintas regiones. Se trata de humanizar el capitalismo, en su fase actual de neoliberalismo; de recuperar todo aquello que ha suprimido al individuo para colocar como premisa fundamental para la vida la acumulación de capital. Para nosotros, más allá de esa acumulación, está la búsqueda del bienestar del ser humano que, en parte necesita el fortalecimiento de los valores individuales, pero también estimular el carácter colectivo con valores como el de la solidaridad.

Con estas premisas fundamentales se pueden establecer también esquemas de racionamiento comercial que no sólo se basen en la acumulación de dinero, sino también en el acercamiento, la cooperación, las complementariedad, el fortalecimiento de las relaciones. En este momento, y dado que somos conscientes de que las economías no son capaces de alcanzar la autarquía, nosotros lo que hemos querido tomar como concepto fundamental en las relaciones comerciales es la complementariedad. Se trata de buscar la inserción de los regiones más débiles para completar la economía, pero teniendo en cuentas la fortaleza de otras zonas.

- ¿Qué papel ejerce el Estado en ese modelo?

- Para acercarse a un esquema del tipo que nosotros planteamos es necesaria una participación del Estado mucho más abierta y decidida. Nosotros estamos convencidos de que es necesario un Estado fuerte (que el neoliberalismo ha intentado debilitar) y que con él, y bajo un esquema de democracia, las naciones puedan tener garantías para fijiar sus modelos de desarrollo, sus pautas para alcanzar la autodeterminación.

Eso es lo que propone Venezuela. Un esquema que respete a todos los países pero que también defienda con todas sus fuerzas los valores que creemos fundamentales. Posiblemente nosotros hayamos ayudado a visualizar la crisis del sistema capitalista, de esa acumulación del capital, ese crecimiento desmedido de los monopolios y los oligopolios que cada día concentran mayor riqueza en menos manos y deja a las masas sin ningún medio de vida y que cada día arremete más contra los recursos naturales.

VNZ MCR

   

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